Una sola dosis de grasas saturadas ya modifica el metabolismo del hígado
Una gran cantidad de aceite de palma, como la que hay en dos pizzas, por ejemplo, reduce la sensibilidad del cuerpo a la insulina, constata un estudio.

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En las sociedades occidentales, cada año aumenta el número de personas con sobrepeso y obesas, así como de personas con diabetes tipo 2, un crecimiento que suele relacionarse con el consumo de grasas saturadas como las presentes en la comida rápida. Ahora, un estudio revela que con que se coman una sola vez estas grasas en grandes cantidades, ya se reduce la sensibilidad del cuerpo a la insulina, se causan mayores depósitos de grasa en el hígado y se producen cambios en el metabolismo energético de este órgano.



