Un hombre produce esperma a partir de tejido testicular congelado en la infancia
REPRODUCCIÓN ASISTIDA / FERTILIDAD MASCULINA.
El caso abre una posible vía para preservar la fertilidad en niños tratados contra cáncer u otras enfermedades graves.
Espermatozoide fecundando a un óvulo. / Crédito: Wikimedia Commons.
Un paciente de 27 años logró generar espermatozoides a partir de tejido testicular que había sido congelado cuando tenía 10 años, antes de someterse a quimioterapia. El hallazgo, todavía experimental, podría cambiar el futuro de la fertilidad masculina en niños que no pueden conservar esperma antes de la pubertad.
El retrasplante de esperma ofrece la esperanza de que los niños que quedaron infértiles por la quimioterapia puedan tener hijos biológicos algún día: un hombre logró producir esperma a partir de tejido testicular que había sido congelado cuando era niño, antes de afrontar un tratamiento por anemia falciforme.
Según informa The Guardian, se trata de la primera vez que un trasplante de tejido testicular prepuberal criopreservado demuestra, en un adulto, la recuperación de la producción de espermatozoides. El paciente, hoy de 27 años, tenía 10 cuando le extrajeron y congelaron una muestra antes del tratamiento.
El caso forma parte de un ensayo pionero encabezado por Ellen Goossens, de la Vrije Universiteit Brussel, en Bélgica, y fue desarrollado en un estudio publicado en medRxiv.
Resultados promisorios.
La estrategia consistió en reimplantar, 16 años después, fragmentos del tejido en el cuerpo del propio paciente. El objetivo era comprobar si ese entorno podía reactivar células germinales inmaduras conservadas desde la infancia.
La investigación apunta a una espermatogénesis completa en injertos intratesticulares. Los resultados muestran que dos de los injertos colocados dentro del testículo produjeron espermatozoides maduros, que luego fueron recogidos y congelados.
Como los fragmentos no están conectados directamente al conducto deferente, los investigadores no esperan que esas células aparezcan por sí solas en el semen. Aun así, el hallazgo es crucial porque confirma, al menos en este paciente, que el tejido infantil almacenado puede volver a activarse en la adultez.
El trasplante podría ser crucial para el futuro de niños que sobreviven a cánceres o a enfermedades como la anemia falciforme, pero quedan expuestos a la infertilidad por tratamientos intensivos.
Un nuevo paradigma en salud reproductiva.
Hasta ahora, los varones podían preservar esperma después de la pubertad, pero no antes. Frente a esto, desde 2002 una clínica belga asociada al estudio comenzó a almacenar tejido testicular de pacientes prepuberales, con el objetivo de desarrollar estos tratamientos experimentales.
Aunque el enfoque aún debe superar varias etapas hasta comprobar su efectividad, los investigadores creen que este avance es una prueba concreta de que el método puede funcionar. Se estima que más de 3.000 pacientes ya tienen tejido testicular almacenado en el mundo. Para el primer paciente tratado, el siguiente paso podría ser intentar otra ronda de injertos o avanzar hacia una fecundación in vitro.
Si esta línea de investigación supera la etapa experimental, podría cambiar el horizonte de la medicina reproductiva en estos casos: no solo se trataría de conservar tejido testicular, sino de devolverle a ese tejido la posibilidad de generar vida.
Por: Redacción T21.
Sitio Fuente: Levante / Tendencias21