Vivir cerca de una gasolinera podría aumentar el riesgo de cáncer infantil
CIENCIAS AMBIENTALES Y SALUD.
El hallazgo apunta a un posible impacto de las emisiones de gasolina en la salud de los niños.
Los investigadores observaron un riesgo más alto en los domicilios situados a muy poca distancia de una estación de servicio. / Crédito: Unsplash/CC0 Public Domain.
Investigadores canadienses examinaron una fuente específica de contaminación del aire, como las gasolineras, y su conexión con el riesgo de cáncer en los niños. Descubrieron que vivir a menos de 250 metros de una gasolinera se asocia a un mayor riesgo de leucemia infantil, aunque el peligro aumenta de forma considerable para quienes viven a menos de 100 metros.
Un nuevo estudio realizado en Quebec, Canadá, y liderado por la Universidad de Montreal sugiere que la proximidad a una gasolinera podría estar asociada con un mayor riesgo de cáncer infantil, en particular leucemia.
La investigación, publicada en la revista Environmental Pollution, analizó a 824.414 recién nacidos de esta región canadiense y halló que el riesgo aumentaba cuando al menos una estación de servicio estaba a una distancia de 250 metros de la vivienda del niño, con un impacto mayor entre quienes vivían a menos de 100 metros.
El papel clave del benceno.
El trabajo se enfocó en una fuente de contaminación muy concreta: las emisiones asociadas al almacenamiento, abastecimiento y descarga de gasolina. El motivo principal es el benceno, un compuesto conocido por su carácter carcinógeno y vinculado especialmente con leucemia en adultos. Vale recordar que el benceno forma parte de la gasolina y se libera al ambiente durante diversas etapas de su manipulación.
Para estimar la exposición, los científicos usaron tres indicadores: cuántas gasolineras había en un radio de 250 metros desde el domicilio del niño al nacer, la distancia hasta la estación más cercana y una medida compuesta, que combinaba distancia y número de estaciones en un radio de 500 metros.
De acuerdo a una nota de prensa, luego aplicaron modelos estadísticos de control ajustados por factores como nivel socioeconómico, entorno urbano o rural y características familiares. Más allá de esos ajustes, el patrón se mantuvo: la cercanía a una gasolinera se asoció con mayor riesgo de cáncer infantil, principalmente de leucemia.
Los autores observaron que, para los recién nacidos que vivían a menos de 100 metros de una gasolinera, los riesgos ajustados eran mayores que en los niños sin estaciones de servicio en un rango de 500 metros: 1,14 para cualquier cáncer, 1,35 para leucemia y 1,27 para leucemia linfoblástica aguda.
La regulación ambiental puede reducir el riesgo.
Aunque no puede demostrarse una asociación concluyente y directa para todas las categorías, la tendencia general apunta a un aumento del riesgo conforme disminuye la distancia entre las estaciones de servicio y las viviendas.
Un hallazgo llamativo fue que la relación parecía menos marcada en la ciudad de Montreal. Los científicos lo atribuyen a normas municipales que exigen sistemas de recuperación de vapores de gasolina, destinados a reducir la emisión de compuestos orgánicos volátiles durante el repostaje.
Esa diferencia refuerza, según los investigadores, la hipótesis de que la regulación ambiental puede mitigar parte del riesgo. En función de estos resultados, los autores recomiendan adoptar reglas similares en otras ciudades y establecer "zonas de amortiguamiento", para evitar que nuevas viviendas, escuelas y guarderías se construyan cerca de gasolineras.
Dejando de lado algunas limitaciones, como por ejemplo que no se tuvieron en cuenta los cambios de residencia de los niños a lo largo de toda su infancia, los datos aportan una señal de alerta relevante para la salud ambiental y para la planificación urbana.
Por: Redacción T21.
Sitio Fuente: Levante / Tendencias21