Así lo indica el doctor Daniel González Maglio, investigador del CONICET en la UBA, quien estudia posibles mecanismos de la acción dermatológica de las bacterias saludables.
Probióticos/Agencia CYTA.
El consumo de bacterias beneficiosas o “probióticos”, incluidas en alimentos como yogures, sirve para aliviar patologías gastrointestinales o para aumentar las defensas inmunes.
En Chile el 26,9 por ciento de la población posee esta enfermedad crónica, cuya prevalencia aumenta con la edad.
La angiotensina 1-9, se pensaba que era un componente inactivo. Los investigadores del ACCDiS descubrieron que tiene actividad biológica, y una acción completamente contraria a la angiotensina II.
A partir del trabajo con una molécula propia del cuerpo, la angiotensina 1-9, académicos del Centro Avanzado de Enfermedades Crónicas (ACCDiS), exploran las posibilidades farmacológicas de este compuesto que además de reducir la presión arterial, disminuye el daño al corazón y a otros órganos asociado a esta enfermedad crónica.
El dengue es un virus transmitido por mosquitos y el seguimiento tradicional a través de los informes reportados por los hospitales resulta ineficaz en estos países.
Insecto transmisor del dengue/James Gathanay, CDC (CC0) http://plos.io/2tLEx3T
El dengue es un virus transmitido por mosquitos que infecta a unos 390 millones de personas cada año en todo el mundo, y a menudo es difícil de monitorizar, puesto que el seguimiento tradicional a través de los informes reportados por los hospitales resulta ineficaz en los países en desarrollo.
La máquina analiza la carga emocional del usuario a partir de sus palabras y genera una respuesta relevante y emocionalmente adecuada. Además de un habla más humana, este es el elemento que falta para masificar los bots de conversación.
Los bots de conversación tienen una larga y venerable historia que data de la década de 1960 y la famosa bot Eliza que engañó a algunas personas que creyeron haber conversado con un humano de carne y hueso. Desde entonces, los programas informáticos parlantes son cada vez más avanzados y capaces de entender el contexto y responder de manera apropiada. Pero, la capacidad de reproducir el habla humana de manera convincente sigue siendo un reto para estos programas. Al hablar con uno de ellos nadie tarda en darse cuenta de que se trata de una máquina. Una de las razones consiste en que los ordenadores son incapaces de entender el contenido emocional de las conversaciones y empatizar de manera adecuada. Esta falta de inteligencia emocional acaba delatando inevitablemente a los bots de conversación.
Nueva York y Londres están instalando estas infraestructuras para ofrecer conectividad a sus ciudadanos, pero podrían llegar a ofrecer información ambiental, rutas de tráfico, datos sobre eventos locales y hasta vigilar todo lo que pasa a su alrededor.
Si usted reside en una ciudad grande, probablemente habrá sentido la frustración de correr hacia el metro para llegar puntual a algún sitio y cuando ha llegado a él se ha dado cuenta de que el suburbano tiene retrasos y que el autobús habría sido una mejor opción. Así que, ¿qué le parecería que hubiera pantallas digitales en las esquinas de las calles que le advirtieran de que el metro sufre incidencias y le recomendara otras opciones de transporte? ¿Y si esas pantallas también le informaran sobre eventos locales, mostraran los niveles de contaminación diaria y le pidieran su opinión sobre las iniciativas del ayuntamiento?