Nuestro estado psicológico modifica el sabor de los alimentos que comemos
HUMANIDADES / PSICOLOGÍA.
Alimentos como el café, el chocolate, la cerveza o el zumo de pomelo tienen un sabor más agradable o desagradable
dependiendo, por ejemplo, de si nos sentimos estresados, tenemos hambre o estamos preocupados por nuestro peso.
Retrato de Rodolfo II en traje de Vertumno” de Giuseppe Arcimboldo (1590-1591).
Científicos de la Universidad de Granada y la Pontificia Universidad Católica de Argentina han descubierto por primera vez que nuestros estados psicológicos modifican el sabor de los alimentos que comemos, y provocan que la comida nos sepa, por ejemplo, más o menos amarga, dulce o ácida.



