Radiografía de… Dany sabor fresa

CUIDADO DE LA SALUD / ALIMENTACIÓN. Incluye recetas.-

¿Por qué no tiene sellos?

Este producto no presenta sellos de advertencia porque de acuerdo con lo declarado en la etiqueta no supera los límites establecidos en la NOM-051 para alimentos sólidos. Por cada 100 gramos (g) declara que aporta 24.4 kcal, 0.5 g de azúcares y 22 miligramos (mg) de sodio, todo por debajo de los límites para obtener sellos.

Esta ausencia de sellos no significa que sea saludable o recomendable para el consumo infantil, es decir, no garantiza que sea una opción nutritiva, especialmente cuando se trata de un producto procesado con aditivos y edulcorantes que no son recomendados para el consumo frecuente de niños.

Azúcares y edulcorantes.

De acuerdo con la información nutrimental declarada en su etiqueta, cada 100 g de este producto aporta 0.5 g de azúcares y 0.5 g de azúcares añadidos.

Un envase completo de 125 g aporta 0.625 g de azúcares (aproximadamente 0.6 g) y de acuerdo con la NOM-0511 no es suficiente para tener el sello de exceso de azúcares, ya que el 8.2% de la energía total del producto proviene de azúcares (el límite es 10%).

Sin embargo, el sabor dulce del producto no proviene únicamente del azúcar.

De acuerdo con su lista de ingredientes, contiene alulosa, un ingrediente de bajo aporte calórico (0.2-0.4 kcal/g) que aporta aproximadamente el 70% del dulzor del azúcar común.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) la reconoce como segura (GRAS).2, 3 La evidencia demuestra que su consumo en dosis mayores provoca problemas gastrointestinales, pero hay pocos estudios en niñas, niños y adolescentes para conocer la seguridad del mismo en diferentes pesos y a largo plazo.4, 5 Diversos informes aseguran que se debe valorar la clasificación de este ingrediente como edulcorante, por el uso que se está dando en el producto.6

Calorías.

Cada 100 g de este producto aporta 24.4 kcal, y un envase completo de 125 g aporta 30.5 kcal.

Es un producto que aporta pocas calorías, lo que puede parecer positivo. Sin embargo, su consumo no aporta nutrientes significativos (como vitaminas o minerales) que favorezcan su crecimiento y desarrollo infantil.

Su principal aporte es agua e hidratos de carbono simples. Por ello, el que aporte pocas calorías no lo hace en automático una opción mejor.

Sodio.

La etiqueta declara 22.5 mg por cada 100 g, equivale a 28.1 mg por envase de 125 g.

Es una cantidad baja y no representa un riesgo para la salud de los niños.

Fibra.

La etiqueta declara 0 g de fibra dietética por 100 g. Esta es importante en la infancia porque favorece la digestión, ayuda a prevenir el estreñimiento y contribuye a tener una microbiota intestinal saludable.

Este producto no contribuye a cubrir las necesidades diarias de fibra.

Lista de ingredientes.

Contiene 10 ingredientes declarados: Agua, alulosa, maltodextrina, grenetina, azúcares añadidos (azúcar), ácido cítrico, saborizantes, citrato de sodio, carnosina y amarillo 5 (tartrazina). Y puede contener gluten, leche, soya y trigo.

Aditivos.

Contiene varios aditivos que cumplen funciones específicas en su formulación. Aunque cada uno está permitido en concentraciones reguladas, la presencia de aditivos en un producto dirigido a niños merece atención para conocer su función y datos relevantes.

La maltodextrina y el ácido cítrico son aditivos que son comúnmente usados en la industria alimentaria. La maltodextrina se emplea como texturizante y relleno, mientras que el ácido cítrico funciona como regulador de acidez y conservante. Ambos están autorizados, ya que no se han demostrado riesgos para la salud a las dosis utilizadas en los alimentos. Sin embargo, su función es únicamente tecnológica (es decir, cumplen una función en la elaboración del producto), ya que no contribuyen a mejorar su valor nutricional.7, 8

El amarillo 5 (tartrazina) es un colorante azoico sintético ampliamente usado en la industria alimentaria por su estabilidad, brillo y bajo costo.

La ingesta diaria admisible (IDA) establecida es de 7.5 mg por kilogramo de peso corporal. Es uno de los aditivos más controvertidos. Algunos estudios han señalado posibles efectos sobre la actividad y atención en niñas y niños.9 La evidencia a largo plazo es limitada y se basa principalmente en estudios observacionales y preclínicos,10, 11 por lo que no es posible afirmar con certeza que cause daño a la salud en las concentraciones de este producto,12 pero su presencia en un producto dirigido para infancias es motivo de atención y regulación.

La carnosina y el citrato de sodio son aditivos autorizados en la industria alimentaria porque no se han demostrado riesgos para la salud a las dosis utilizadas en los alimentos.

La carnosina es un compuesto natural que se usa como antioxidante y estabilizante de color,13 mientras que el citrato de sodio es una sal derivada del ácido cítrico que regula el pH y estabiliza el producto. Los efectos adversos reportados sólo se han observado en deportistas que lo consumen en dosis muy elevadas, no en su uso como aditivo alimentario.14, 15 Al igual que la maltodextrina y el ácido cítrico cumplen funciones tecnológicas, pero no aportan un beneficio nutricional.

La mayoría de los estudios de seguridad de los aditivos se han realizado en adultos o modelos animales, y existe poca información específica sobre los efectos del consumo prolongado en niños.

Organismos como la Academia Americana de Pediatría han señalado que los datos de seguridad disponibles para muchos aditivos son limitados o insuficientes para la población infantil,16 y que el proceso regulatorio presenta debilidades importantes, incluyendo la falta de reevaluación de sustancias ya aprobadas y la ausencia de estudios sobre los efectos combinados con otros aditivos.

Por esta razón, aunque cada aditivo por separado esté dentro de los límites permitidos, el consumo frecuente de productos que combinan varios de ellos en la dieta de niñas y niños representa un área de riesgo que requiere más investigación y precaución.

Clasificación del producto.

Puede considerarse un alimento ultraprocesado.

Aunque su base es agua y grenetina, contiene ingredientes y aditivos, como alulosa, la maltodextrina, los azúcares añadidos y el amarillo 5 (tartrazina).

Todos estos ingredientes son de uso industrial y no forma parte de una preparación natural como la gelatina casera hecha con fruta natural.

Publicidad y presentación.

El envase está diseñado para llamar la atención de los niños y de sus cuidadores. Utiliza colores llamativos, la imagen de un personaje infantil y frases como “ideal para la lonchera”, lo que refuerza la idea de que es un producto práctico y adecuado para el entorno escolar.

Además, el mensaje “sin sellos” busca transmitir más seguridad o tranquilidad a las personas cuidadoras, pero esto no significa que sea una opción saludable o nutritiva. La ausencia de sellos sólo indica que no supera los límites establecidos en la norma, pero no garantiza que su consumo sea recomendable, especialmente en la infancia.

Por otro lado, en la página de Soriana (como parte de la descripción del producto) incluye afirmaciones que pueden generar una percepción engañosa sobre la composición real del producto.17 Por un lado, menciona “endulzada naturalmente” y “sin edulcorantes”. Esto puede inducir a error en los consumidores que confían en la información que proporcionan.

Además, la combinación de mensajes como “sin culpa” puede hacer pensar a los cuidadores que están ofreciendo una opción saludable a sus hijos, cuando en realidad se trata de un producto ultraprocesado con ingredientes que no son necesarios ni recomendables para el consumo frecuente en la infancia.

Precio.

Dany sabor fresa, gelatina sin azúcar, 125 g c/u: $9 pesos (29 de agosto del 2026).

Nuestra valoración.

No se recomienda su consumo frecuente, especialmente en niñas y niños en edad preescolar y escolar.

Este producto no es dañino si se consume de manera ocasional. Sin embargo, para las infancias no ofrece ventajas frente al consumo de agua simple, fruta natural o una gelatina casera preparada con fruta.

Aunque no tiene sellos, contiene alulosa, azúcares añadidos y colorante con posibles efectos en la atención y actividad de las infancias.

El consumo frecuente de este tipo de productos (incluso con pocas calorías) puede acostumbrar a los niños a sabores dulces y desplazar el consumo de opciones más nutritivas, como fruta fresca. La ausencia de sellos no debe interpretarse como una garantía de que el producto es saludable.

Te proponemos.

Gelatina de fresas casera. (Rinde 4 porciones)

Ingredientes:

- 2 tazas de fresas
- ¾ de taza de agua
- 2 cucharadas de grenetina en polvo
- 1 cucharada de jugo de limón (opcional)
- 2 cucharaditas de azúcar o miel (opcional, si las fresas están maduras aportan dulzor suficiente)

Preparación:

1. Lava y desinfecta la fruta. Posteriormente, córtala a la mitad.
2. Agrega a la licuadora las fresas cortadas, el jugo de limón y el agua. Licúa hasta obtener una consistencia homogénea.
3. Reserva ½ taza del puré de fresa y añade la grenetina. Revuelve y deja reposar por 5 minutos para que se hidrate.
4. En una olla pon a calentar a fuego medio el puré de fresa restante. Antes de que hierva, retíralo del fuego y agrega la grenetina ya hidratada. Finalmente, revuelve la mezcla hasta que se disuelva.
5. Separa en 4 vasos o moldes para gelatina la mezcla, aproximadamente 125 ml en cada uno.
6. Refrigera la mezcla por 2 o 3 horas.

Receta adaptada de: Gelatina de fresa – Receta paso a paso – Bekia Cocina

Fresas con yogur. (Rinde 4 porciones)

Ingredientes:

- 2 tazas de fresas
- 1 taza de yogur natural sin azúcar
- 1 cucharadita de vainilla
- 1 cucharada de chía
-   Canela en polvo

Preparación:

1. Lava y desinfecta las fresas.
2. Agrega a la licuadora una taza de fresas, el yogur, la vainilla y un poco de canela en polvo. Licúa hasta obtener una mezcla homogénea.
3. Coloca la mezcla en un recipiente y refrigérala toda la noche.
4. Al día siguiente, añade la cucharada de chía y revuelve.
5. Corta la taza de fresas restante y agrégala a la preparación.
6. Divide en 4 porciones y conserva en refrigeración hasta su consumo.

Receta adaptada de: Receta de fresas con crema: El postre clásico y fácil – Delicioso.mx

Por: Lizbeth Eusebio González (FES Zaragoza, UNAM)

Sitio Fuente: El Poder del Consumidor