Radiografía de… Leche LaLa Yomi sabor vainilla
CUIDADO DE LA SALUD / ALIMENTACIÓN. Incluye recetas.
¿Qué significa que no tiene sellos?
Este producto no presenta sellos de advertencia, lo que indica que según los criterios de la NOM-051 sus contenidos de nutrimentos críticos están por debajo de los umbrales que obligan a dichas advertencias.
Infográfico de la radiografía de la Leche Lala Yomi sabor vainilla (180 ml)Sin embargo, la ausencia de sellos no equivale a que sea un alimento saludable ni recomendable para el consumo habitual.
La leyenda «SIN SELLOS» puede generar la impresión de que se trata de una opción nutritiva, incluso para la alimentación infantil. No obstante, esa condición no garantiza valor nutricional positivo, sobre todo si se trata de un producto ultraprocesado.
Azúcares.
Cada 100 mililitros (ml) de LaLa Yomi sabor vainilla aporta 7.6 gramos (g) de azúcares totales y 67 kcal. Aunque no presenta el sello de “EXCESO DE AZÚCARES”, contiene azúcares añadidos, entre ellos, fructosa y/o sacarosa.
La ausencia del sello no significa que sea un producto sin azúcar ni que deba considerarse una bebida de consumo libre para la infancia.
Que una leche sea deslactosada (o sin lactosa) no implica que sea más saludable. Este producto contiene lactasa, una enzima que descompone la lactosa en glucosa y galactosa, facilitando su digestión en personas con intolerancia.
Sin embargo, los niños y niñas que toleran la lactosa no necesitan evitarla. Además, al convertir la lactosa en azúcares más dulces, la lactasa intensifica el sabor dulce de la bebida, que se suma al de los azúcares añadidos.
El uso generalizado de productos deslactosados en niños que no los requieren merece mayor investigación, ya que la eliminación habitual de la lactosa podría modificar la adaptación de la microbiota intestinal.
Por otra parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda evitar bebidas azucaradas en niños de 6 a 23 meses, categoría en la que se incluyen las leches saborizadas.
Sodio.
Cada 100 ml de LaLa Yomi sabor vainilla aporta 61 miligramos (mg) de sodio. Esto equivale a aproximadamente 0.91 mg de sodio por cada kilocaloría, por lo que se encuentra ligeramente por debajo del criterio de 1 mg de sodio por kcal establecido por la NOM-051 para determinar el sello de «EXCESO DE SODIO».
Aunque el producto no presenta este sello, la ausencia de la advertencia no significa que sea necesariamente una opción saludable o de libre consumo.
Vitaminas, minerales y otros nutrimentos.
LaLa Yomi sabor vainilla está adicionada con vitaminas A y D y calcio, nutrimentos importantes para el crecimiento y desarrollo. Sin embargo, que un producto esté fortificado no significa que sea una opción saludable por sí mismo.
Su contenido de calcio es de 124.2 mg por cada 100 ml , una cantidad similar a la que puede aportar una leche entera convencional en la misma porción, por lo que la adición de este mineral no hace que el producto sea nutricionalmente superior a la leche natural.
La vitamina A, la vitamina D y el calcio pueden formar parte de una alimentación variada a través de alimentos como huevo, pescado, leche natural, frutas, verduras y otros productos de origen vegetal.
Lista de ingredientes.
Este producto reporta contener 17 ingredientes, entre los que destacan: leche parcialmente descremada de vaca, leche rehidratada, azúcares añadidos (fructosa y/o sacarosa), saborizantes, espesantes y estabilizantes como goma celulosa y carragenina, lactasa, así como los colorantes sintéticos amarillo 5 (tartrazina) y amarillo 6. También está adicionado con vitaminas y otros micronutrientes.
Aditivos.
Este producto contiene varios aditivos que cumplen funciones tecnológicas, como dar color, mejorar la textura, mantener la estabilidad y conservar sus características. Entre ellos se encuentran la carragenina, la goma celulosa, los saborizantes y los colorantes sintéticos amarillo 5 (tartrazina) y amarillo 6..
La carragenina (E407) aditivo utilizado como espesante y estabilizante para mejorar la textura de alimentos como leches saborizadas, yogures y otros productos lácteos.
Su posible relación con la salud intestinal continúa siendo estudiada. Algunos estudios experimentales y ensayos clínicos pequeños han investigado si la carragenina de grado alimentario puede favorecer procesos inflamatorios o afectar síntomas gastrointestinales, particularmente en personas con enfermedades intestinales, pero los resultados son limitados.
Es importante distinguir la carragenina (E407), utilizada como aditivo alimentario, del poligeenano o «carragenina degradada», que no está autorizado como aditivo. La IARC ha clasificado el poligeenano como «posiblemente cancerígeno para los seres humanos», pero esta clasificación no corresponde a la carragenina de grado alimentario.
No obstante, la carragenina de grado alimentario puede contener fracciones de carragenina degradada. Por tanto, no podemos afirmar que un alimento con carragenina contenga poligeenano, pero tampoco que toda carragenina comercial esté compuesta exclusivamente por moléculas de alto peso molecular. Se requiere mayor evidencia, especialmente para formular recomendaciones dirigidas a la infancia.
El amarillo 5 (tartrazina) es un colorante sintético presente en postres de gelatina, dulces, alimentos para mascotas y productos horneados. Es el segundo colorante más utilizado en la industria alimentaria. En algunas personas puede provocar reacciones de hipersensibilidad. También existe evidencia que ha generado preocupación sobre posibles efectos conductuales de algunos colorantes en niñas y niños, pero la evidencia disponible no permite afirmar que estos colorantes causen hiperactividad de manera general.
El amarillo 6 también es un colorante sintético usado en bebidas, dulces y productos horneados. Es el tercer colorante más utilizado en la industria alimentaria. Diversas pruebas en animales han indicado que este colorante puede generar tumores en diversos órganos, aunque estos resultados no permiten concluir que cause cáncer en seres humanos.
En algunas personas se han reportado reacciones de hipersensibilidad después de consumirlo, aunque la evidencia todavía es limitada y no permite afirmar que provoque reacciones en la población general.
Clasificación del producto.
LaLa Yomi sabor vainilla puede considerarse un producto ultraprocesado, ya que es una formulación industrial que además de leche contiene azúcares añadidos, saborizantes, colorantes, espesantes, estabilizantes y otros ingredientes característicos de este tipo de productos.
Publicidad y presentación.
El empaque de LaLa Yomi sabor vainilla utiliza diversos mensajes y elementos visuales que pueden favorecer una percepción positiva del producto. Destacan las leyendas “SIN SELLOS”, “reducida en azúcar” y “con calcio, vitamina A y D”, junto con la frase “con tus personajes favoritos”. Estos mensajes resaltan la ausencia de sellos y la adición de nutrimentos, pero no informan por sí mismos sobre el grado de procesamiento, la presencia de azúcares añadidos ni el uso de colorantes, saborizantes y otros aditivos.
La presentación también incorpora personajes y elementos gráficos dirigidos al público infantil, lo que puede aumentar su atractivo para las niñas y niños. Este tipo de estrategias es relevante porque la publicidad y el empaquetado de los alimentos pueden influir en las preferencias y decisiones de consumo de la infancia.
Además, el producto suele encontrarse en tiendas y establecimientos cercanos a escuelas, donde forma parte de la oferta de alimentos y bebidas disponibles para familias y menores. Su presentación individual de 180 ml y su precio relativamente accesible pueden facilitar su incorporación como bebida para el desayuno, la colación o el lunch escolar.
Precio.
LaLa Yomi sabor vainilla en su presentación de 180 ml tiene un precio de $8 a $10 pesos mexicanos (consultado el 1 de agosto del 2026).
Nuestra valoración.
Nuestra recomendación es evitar el consumo habitual de LaLa Yomi sabor vainilla y optar por leche natural sin azúcares añadidos y agua simple como bebidas principales para la infancia.
Aunque su empaque destaca que es «sin sellos», «reducida en azúcar» y adicionada con calcio y vitaminas A y D, estos mensajes no la convierten en una opción saludable.
Por ello, sugerimos priorizar siempre la leche natural y el agua, y evitar las bebidas saborizadas.
Te proponemos.
Leche con plátano y canela en dos vasos, con rodajas de canela alrededorLeche con plátano y canela. (Rinde para 1 vaso)
Ingredientes:
- 1 taza de leche entera o deslactosada, sin azúcar añadida
- ½ plátano maduro
- ½ cdta. de canela
- ½ cdta. de extracto de vainilla (opcional)
Preparación:
1. Coloca la leche, el plátano, la canela y la vainilla en la licuadora.
2. Licúa hasta obtener una mezcla suave y cremosa.
3. Sirve inmediatamente.
Nota: No es necesario agregar azúcar, un plátano maduro aporta suficiente dulzor y también contribuye con fibra.
Receta de elaboración propia El Poder del Consumidor.
Smoothie de mango y vainilla en dos recipientes de vidrioSmoothie de mango y vainilla. (Rinde para 1 vaso)
Una opción saludable, sencilla y deliciosa de consumir vitamina A y D, calcio y fibra, con el sabor característico de vainilla y fruta fresca.
Ingredientes:
- 1 taza de leche entera o deslactosada, sin azúcar añadida
- 1 mango Ataulfo, lavado, sin cáscara
- 1 cdta. de extracto de vainilla
- 2 cdas. de nuez o cacahuate picado (opcional)
- Canela al gusto
Preparación:
1. Coloca la leche, el mango, la vainilla y la nuez o cacahuate en la licuadora.
2. Licúa hasta obtener una mezcla homogénea.
3. Sirve, y si es de tu gusto espolvorea un poco de canela por encima.
Receta de elaboración propia El Poder del Consumidor.
Por: Por: Cecilia Belén García López (FES Zaragoza, UNAM)
Sitio Fuente: El Poder del Consumidor