Cantar en el dzud
FAO.
Las inversiones, las prácticas climáticamente inteligentes y el canto ayudan a una criadora de ganado lechero de Mongolia a sacar el máximo partido a sus vacas.
Mongolia y sus ganaderos están redefiniendo la industria lechera con inversiones resilientes al clima, instrumentos digitales inteligentes, infraestructuras más adecuadas e instituciones más sólidas. © BERD.
Otgo Dashdorj canta cuando ordeña sus vacas en las frías madrugadas de la estepa de Mongolia. Su marido canta también, y sus voces se alzan en la oscuridad por encima de la suave respiración de los animales. “Soy más feliz cuando canto con mi marido mientras ordeñamos nuestras vacas”, afirma con una sonrisa.
Resulta que el hecho de cantar no es casual. Otgo sabe lo que cualquier ganadero experimentado conoce: si las vacas están tranquilas, producen más leche. No obstante, la calma que se esfuerza por mantener resulta más difícil de lograr que antes. La sequía y el aumento de los costos han reconfigurado lo que significa criar ganado lechero en Mongolia.
Otgo forma parte de los más de 1 700 productores de la provincia de Töv que suministran leche cruda a APU Dairy, una empresa que pertenece a uno de los mayores y más antiguos productores de bebidas de Mongolia.
Antes de embarcarse en la cría de ganado lechero, ella y su marido fueron pastores nómadas durante 27 años, una forma de vida tradicional para muchos habitantes de las zonas rurales del país.
Sin embargo, los inviernos son duros, los veranos, secos y los pastos se degradan sistemáticamente debido al pastoreo excesivo y al cambio climático. La creciente dificultad para predecir el tiempo hace que a los pastores nómadas les resulte todavía más difícil acceder a pastos y agua adecuados cuando llega la primavera.
Por ello, hace tres años, Otgo y su marido llevaron a cabo un cambio intencionado: dedicarse a la ganadería. Para ello, construyeron una infraestructura fija desde la que gestionan su rebaño todo el año en lugar de seguir el ciclo estacional de pastoreo.
Con su explotación lechera actualmente bien establecida, tienen previsto ampliar el negocio, y duplicar su rebaño en el futuro para llegar a 40 vacas lecheras.
Asimismo, tienen intención de convertirse en una explotación agrupada completamente equipada, un modelo que comparte recursos e infraestructuras —por ejemplo, recogida de leche, refrigeración y servicios veterinarios— con otros criadores de ganado lechero en pequeña escala. Las explotaciones agrupadas, cada vez más populares en Mongolia, son un concepto innovador que puede ayudar a estabilizar la oferta de leche y mantener la producción durante todo el año.
Gracias al apoyo financiero del Gobierno del Canadá en el marco de la Asociación de alto impacto sobre la acción por el clima, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), a través de su Centro de Inversiones, y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) están trabajando con APU Dairy y la Junta de Fomento de Productos Lácteos de Mongolia para proporcionar asistencia técnica a Otgo y otros criadores de ganado lechero locales. La iniciativa tiene por objeto mejorar la eficiencia, sostenibilidad y resiliencia al cambio climático de las explotaciones.
“Los cambios en las cuatro estaciones crean diferentes conjuntos de riesgos y costos añadidos para gestionar nuestro rebaño”, explica Otgo, “pero el invierno es la estación más dura”.
“El año pasado fue mejor”, añade, “pero el año anterior la nieve llegó a la parte superior del vallado”.
Otgo se refería al dzud, un fenómeno meteorológico de aparición gradual propio de Mongolia que se caracteriza por un frío extremo, gran cantidad de nieve, una cubierta de hielo impenetrable y escasos recursos de pastoreo.
El dzud de 2023-24, uno de los más graves de los últimos años, causó pérdidas y daños económicos estimados en más de 820 millones de USD en el sector ganadero a nivel nacional.


La FAO, junto con el BERD, la Junta de Fomento de Productos Lácteos de Mongolia y APU Dairy, está ayudando a Otgo y a otros criadores de ganado lechero a impulsar la eficiencia, la sostenibilidad y la resiliencia climática de sus explotaciones. © BERD
El equipo del programa de la FAO y el BERD utilizó instrumentos digitales como la aplicación de recopilación de datos sobre el terreno Arena Mobile de la iniciativa Open Foris de la FAO para analizar los sistemas de producción de leche actuales y su huella medioambiental.
Los datos obtenidos conformaron la base de un sistema de seguimiento, presentación de informes y verificación que controla el rendimiento relativo a la sostenibilidad a lo largo del tiempo. También fundamentaron las ideas de inversión formuladas por la FAO y una aplicación específica de extensión por vía electrónica que se basa en la cartera de servicios digitales de la FAO.
Los criadores de ganado lechero de Mongolia pueden acceder a esta aplicación para obtener asesoramiento sobre la formulación de la ración de alimento para la producción de leche o la adopción de prácticas climáticamente inteligentes y de bajas emisiones como, por ejemplo, la transición a piensos de alta calidad y forrajes resistente a la sequía que pueden aliviar la presión sobre las tierras de pastoreo.
El programa está reforzando instituciones nacionales como la Junta de Fomento de Productos Lácteos de Mongolia con el fin de apoyar a ganaderos y pastores. Más específicamente, el servicio de extensión creado en la Junta proporciona asesoramiento a ganaderos y pastores. Actualmente, el personal de la Junta cuenta con capacitación en materia de cría climáticamente inteligente de ganado lechero y alimentación eficiente de los animales, dos ámbitos clave para reducir las emisiones derivadas de la producción de leche.
Mediante una combinación de gestión del rebaño e inversiones resilientes al clima, instrumentos digitales inteligentes, infraestructuras más adecuadas e instituciones más sólidas, Mongolia está creando un futuro fiable para su industria lechera.
Asimismo, está enviando un mensaje firme a la siguiente generación de criadores de ganado lechero —como el hijo de Otgo, que es veterinario— de que la cría de ganado lechero es una forma de vida viable.
“Queremos traspasarle el negocio familiar”, declara Otgo.
Otra cosa que transmitirá es su secreto para que las vacas sean felices y productivas: un entorno tranquilo.
“La producción de leche es mayor cuando las vacas están tranquilas”, afirma. “Les hablamos como lo hacemos con las personas y les cantamos”.
Este año, en 2026, la FAO celebra el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores y el Año Internacional de la Agricultora. Las agricultoras, desde pastoras y pescadoras hasta elaboradoras, comerciantes y empresarias rurales, contribuyen de forma esencial a la seguridad alimentaria, la prosperidad económica y la mejora de la nutrición y los medios de subsistencia, a pesar de la mayor carga de trabajo, las condiciones laborales precarias y el acceso desigual a los recursos. Los pastizales, que abarcan la mitad de la superficie de la Tierra, sustentan los medios de vida de millones de pastores y ganaderos, quienes, a su vez, custodian estos territorios gracias a la movilidad, los conocimientos tradicionales y las prácticas sostenibles que protegen la biodiversidad y los recursos naturales. Para muchas ganaderas, el pastoreo representa el eje central de su cultura, sus medios de vida y la resiliencia de sus comunidades, y contribuye a la seguridad alimentaria y a las economías rurales de vastas zonas en las que es la principal (y a veces la única) forma viable de producción de alimentos. Las inversiones orientadas a fines específicos y las políticas de apoyo pueden proteger las prácticas de pastoreo, salvaguardar los recursos naturales y permitir a las agricultoras crear sistemas agroalimentarios resilientes, inclusivos y sostenibles para todos.
Sitio Fuente: FAO