Cuenta atrás para el eclipse del 12 de agosto: qué equipo necesitas y qué tienes que hacer cada día para prepararte

ASTRONOMÍA / EVENTOS ASTRONÓMICOS.-

Quedan pocos días para el primer eclipse total en la España peninsular desde 1905. Esta es la lista de equipo imprescindible y las tareas que conviene resolver cada jornada.

Imagen generada con IA. Recreación artística del material básico para observar y fotografiar un eclipse solar con seguridad. Foto: Nano Banana / Scruzcampillo.

El 12 de agosto de 2026, la sombra de la Luna cruzará España de A Coruña a Palma en una franja de hasta 294 kilómetros de anchura, según el Instituto Geográfico Nacional. La totalidad durará entre 76 y 104 segundos según la ciudad. Ese es todo el margen que hay, y es la razón por la que el equipo conviene tenerlo resuelto esta semana y no el mismo día.

Lo más importante para preparar el eclipse del 12 de agosto.

El eclipse dura entre 76 y 104 segundos según la ciudad, y llega con el Sol casi tocando el horizonte. Eso cambia el orden de prioridades: primero unas gafas certificadas, después un sitio con el oeste despejado y solo al final el equipo de fotografía.

1. Dos millones de gafas certificadas se reparten gratis desde el 3 de agosto. La ONCE pone 1.700.000 a través de sus vendedores.
2. El Sol estará a 12 grados en A Coruña y a solo 2 en Palma. Un edificio cercano basta para taparlo entero.
3. Unas gafas anunciadas como «ISO certified» son motivo para desconfiar. ISO publica normas, pero no certifica productos.
4. El filtro solar va delante del objetivo, nunca enroscado al ocular. Ahí la luz concentrada lo revienta en segundos.
5. AEMET da entre el 50 y el 70 % de cielo despejado en el interior. En el litoral cantábrico baja al 30-50 %.

La buena noticia es que la lista de material es corta. La mala es que casi nada de lo que hay en un cajón cualquiera sirve, y que el error más frecuente no es quedarse sin gafas, sino usar las que no son o colocarlas donde no van.

Qué va a pasar exactamente el 12 de agosto.

La banda de totalidad atraviesa la Península de oeste a este y pasa por A Coruña, Lugo, Oviedo, León, Santander, Bilbao, Vitoria-Gasteiz, Logroño, Burgos, Soria, Zaragoza, Teruel, Guadalajara, Cuenca, Lleida, Tarragona, Castelló, València y Palma. El recorrido completo deja fuera de la totalidad a Madrid y a toda la mitad sur, que verá un eclipse parcial.

Los horarios del IGN dan la medida del problema. En A Coruña la fase parcial empieza a las 19:31, el máximo llega a las 20:28 y todo termina a las 21:22, con 76 segundos de totalidad y el Sol a 12 grados sobre el horizonte. En Burgos son 104 segundos con el Sol a 8 grados. En Madrid, que solo verá el parcial, el máximo cae a las 20:32 con el Sol a 7,2 grados. En Palma, a 2 grados.

Esa última cifra es la clave de toda la planificación: con el Sol a dos o tres grados, un edificio de cuatro plantas a doscientos metros basta para dejarte sin eclipse. El IGN lo dice sin rodeos: hay que buscar un lugar «con el horizonte oeste muy despejado de obstáculos como montes, edificios, árboles».

Las gafas son lo urgente, y hay dos millones gratis.

El único filtro válido para mirar al Sol directamente es el que cumple la norma EN ISO 12312-2:2015, con marcado CE si se compra en la Unión Europea. Conviene fijarse en el número completo, porque la 12312-1 regula las gafas de sol corrientes y no sirve para nada aquí.-

Desde el 3 de agosto, el Gobierno y el Grupo Social ONCE reparten dos millones de gafas certificadas por todo el territorio. De ese total, 1.700.000 salen por los vendedores de la ONCE y 300.000 del Ministerio de Ciencia, canalizadas por la FECYT hacia centros de investigación, museos de ciencia y entidades públicas. Es la vía más rápida y más fiable que existe ahora mismo en España, y no cuesta nada.

Imagen generada con IA. Representación esquemática de por qué un obstáculo bajo puede anular la observación con el Sol a pocos grados sobre el horizonte. Foto: Nano Banana / Scruzcampillo.

Si toca comprarlas, el criterio no es la etiqueta sino el fabricante. La Sociedad Astronómica Estadounidense, que mantiene la lista internacional de referencia, solo avala a fabricantes que acreditan ensayos en laboratorios acreditados bajo ISO/IEC 17025. Y avisa de una señal de alarma que mucha gente interpreta al revés: ningún producto legítimo se anuncia como «ISO certified» o «ISO approved», porque ISO publica normas pero no certifica productos. Ese sello impreso es motivo para desconfiar, no para confiar.

Cómo saber si tus gafas sirven.

Si guardas unas de un eclipse anterior, la comprobación es de treinta segundos. Míralas a contraluz antes de usarlas: si tienen arañazos, perforaciones, roturas, dobleces o zonas más claras, van a la basura. No hay reparación posible ni criterio intermedio.

La lista de lo que no sirve la publica el propio IGN y merece leerse entera, porque cada verano reaparece algún truco: gafas de sol (aunque sean varias superpuestas), radiografías, CD viejos, disquetes, cristales ahumados, películas fotográficas veladas, diapositivas y filtros baratos para prismáticos. Ninguno bloquea de forma fiable el infrarrojo, que es justo la radiación que quema la retina sin que se note nada mientras ocurre.

Ese es el punto que conviene entender antes que ningún otro. El daño retiniano por mirar al Sol es indoloro, puede tardar «horas o incluso días» en manifestarse, según las recomendaciones oficiales de la comisión Trío de Eclipses, y no tiene tratamiento curativo. Y el riesgo no está en la totalidad: está en las casi dos horas de fase parcial, cuando mirar «solo unos segundos» de forma repetida acumula exposición.

"El error clásico no es mirar mucho rato de golpe. Es mirar poco, muchas veces, sin que nada duela".

Para grupos, familias o clases enteras, la proyección indirecta sigue siendo la mejor opción: se proyecta la imagen del Sol sobre una superficie blanca y todo el mundo mira a la pared, no al cielo.

Si vas a mirar por unos prismáticos, un telescopio o una cámara.

Aquí cambia la regla, y es la parte donde se producen las lesiones graves. Las gafas de eclipse no protegen si miras a través de un aparato óptico. La NASA lo formula sin matices: los rayos solares concentrados atraviesan el filtro y provocan una lesión ocular seria.

El filtro se monta delante del objetivo, en la boca del tubo o de la lente, nunca roscado al ocular. Un filtro de ocular recibe toda la luz ya concentrada por la óptica y puede reventar en cuestión de segundos con el ojo pegado detrás. Si tienes uno de esos en casa, tíralo.

A siete días vista, la opción realista para óptica y fotografía es la lámina de Mylar montada sobre la apertura frontal, que es también la que recomienda el IGN por precio y resultado. Para la cámara, el instituto sitúa el rango útil entre 400 y 1.500 milímetros de focal: con 400 mm el Sol ocupa alrededor del 15 % de la altura de la imagen, y con 1.500 mm sube al 57 %. Hace falta trípode dimensionado para el conjunto y disparador remoto o intervalómetro, porque a esas focales el pulso se nota.

Los ajustes conviene ensayarlos sobre el Sol sin eclipsar, no el día del eclipse. La NASA recomienda apertura fija entre f/8 y f/16 y probar velocidades entre 1/1000 y 1/4 de segundo hasta encontrar la buena, con enfoque manual siempre: el automático se reajusta solo en el peor momento. Y si la idea es grabar en vez de fotografiar, hay reglas propias para hacerlo con el móvil sin estropear la cámara.

Dónde colocarte: el horizonte manda sobre el mapa.

Con el Sol tan bajo, estar exactamente sobre la línea central importa menos que tener despejado el oeste. Ganar veinte segundos de totalidad no sirve de nada si una loma tapa el disco justo entonces.

El segundo criterio es la nubosidad. AEMET ha analizado con datos ERA5 los días 11 a 13 de agosto entre las 17:00 y las 20:00 UTC de los últimos dieciséis años, y sale una frecuencia de cielo despejado o poco nuboso de entre el 50 y el 70 % en Castilla y León, Castilla-La Mancha y el valle del Ebro, frente al 30 a 50 % del litoral cantábrico. La propia agencia recuerda que eso es climatología y no predicción: el pronóstico real no llega hasta pocos días antes.

"Elegir sitio por el mapa de la banda es el error de manual. Se elige por lo que tapa el horizonte y por lo que dicen las nubes".

El tercero es el tráfico. La DGT ha aprobado medidas especiales de regulación en siete comunidades autónomas (Aragón, Asturias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, La Rioja, Baleares y Comunidad Valenciana), con restricciones a vehículos pesados y señalización de rutas alternativas. La ESA calcula que el eclipse movilizará más de diez millones de desplazamientos.

La cuenta atrás, día a día.

Aquí te proponemos un calendario de "cosas" que puedes hacer cada día. Por supuesto a tu gusto lo dejamos. Pero, luego no digas que no te lo pusimos en bandeja para ver el espectáculo del verano.

- Jueves 6. Decide zona y plan B a cien kilómetros. Comprueba sobre el mapa que el horizonte oeste está limpio desde el punto elegido.
- Viernes 7. Si vas a usar óptica, monta el filtro frontal y verifica que queda sujeto y sin holguras.
- Sábado 8. Ensayo general: misma hora, mismo equipo, mismo filtro. Ajusta exposición y enfoque manual sobre el Sol sin eclipsar.
- Domingo 9. Revisa las gafas de todos, sobre todo las de los niños, a contraluz.
- Lunes 10. Primer pronóstico útil de AEMET. Ajusta destino si hace falta.
- Martes 11. Baterías, tarjetas, agua, gorra y protector solar. Sal con margen de horas, no de minutos.
- Miércoles 12. En el sitio antes de las 19:00. Gafas puestas desde el primer contacto, a las 19:31 aproximadamente.

El minuto en que se quitan las gafas.

Solo dentro de la banda de totalidad, y solo cuando la Luna cubre el 100 % del disco, es seguro mirar sin filtro. Las recomendaciones oficiales españolas lo acotan a «los minutos de totalidad absoluta», y la Sociedad Astronómica Estadounidense añade la señal práctica: se retira el filtro cuando el Sol desaparece del todo y de golpe se hace bastante de noche.

La vuelta es lo que hay que tener automatizado. En cuanto asome el primer punto de luz, las gafas vuelven a la cara. No hay margen de cortesía ni un segundo extra para la foto.

Y si estás en la zona de parcial, la regla es más simple: las gafas no se quitan en ningún momento, porque el Sol nunca llega a taparse del todo y ese minuto seguro no existe. Quien quiera entender por qué la geometría cambia tanto en unos pocos cientos de kilómetros tiene el mecanismo explicado en cómo se produce un eclipse.

Todo lo demás admite improvisación. Las gafas y el filtro frontal, no: son las dos únicas piezas que, si fallan el día 12, no tienen recambio posible a las ocho de la tarde en mitad del campo.

Por: Santiago Campillo Brocal. Biólogo. Máster en Biología Molecular y Biotecnología, Director de Muy Interesante Digital.

Sitio Fuente: MuyInteresante