Cuál es la diferencia entre el kéfir y el yogur griego y cuál aporta más beneficios para tu salud intestinal
GASTRONOMÍA / CUIDADO DE LA SALUD.
Una diferencia poco conocida en bacterias y proteínas puede cambiar la manera en que cada uno beneficia a tu sistema digestivo.
Una diferencia poco conocida en bacterias y proteínas puede cambiar la manera en que cada uno beneficia a tu sistema digestivo. Imagen Ilustrativa Infobae.
Entre los productos lácteos fermentados que ganan presencia en la mesa de quienes buscan mejorar su salud digestiva, el kéfir y el yogur griego ocupan un lugar destacado.
Aunque ambos comparten apariencia y origen, sus procesos de elaboración, composición microbiana y aportes nutricionales presentan diferencias poco conocidas que influyen en sus beneficios y usos cotidianos.
Entender qué los distingue ayuda a elegir la opción más adecuada para cada necesidad, más allá de la textura o el sabor.
La diferencia entre el kéfir y el yogur griego y cuál aporta más beneficios para tu salud intestinal.
El kéfir y el yogur griego son productos lácteos fermentados, pero se diferencian en su proceso de elaboración.
En este sentido, y de acuerdo con información de la Escuela de Nutrición de Harvard, según su perfil microbiano y su aporte nutricional las siguientes son algunas de sus diferencias y beneficios principales:
Kéfir.
- Se elabora con “granos” de kéfir, que contienen una mezcla de bacterias y levaduras.
- Tiene una textura más líquida y un sabor ácido, a veces ligeramente efervescente.
- Aporta entre 3 y 4 gramos de proteínas por cada 100 gramos, 64 kcal, 3,5 gramos de grasas y 5 gramos de carbohidratos.
- Su principal fortaleza es la diversidad probiótica: puede contener hasta 60 cepas distintas de bacterias y levaduras, lo que lo hace muy potente para mejorar la diversidad y equilibrio de la microbiota intestinal.
- Generalmente, es mejor tolerado por personas con sensibilidad a la lactosa, ya que su fermentación es más completa.
- Es ideal para quienes buscan mejorar la digestión, modular la microbiota o tienen problemas de disbiosis o inflamación intestinal.
Yogur griego.
- Se obtiene filtrando el yogur tradicional, lo que aumenta su contenido de proteínas y da una textura espesa y cremosa.
- Por cada 100 gramos ofrece cerca de 10 gramos de proteínas, 0,4 gramos de grasas, 59 kcal y 3,6 gramos de carbohidratos.
- Contiene de 2 a 5 cepas principales de bacterias (por ejemplo, Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus).
- Destaca por su aporte de proteínas, lo que ayuda a la saciedad, preservación de masa muscular y control del apetito.
- Es recomendado para quienes buscan una fuente de proteína baja en grasas y una textura cremosa para recetas o postres.
¿Cuál aporta más beneficios para la salud intestinal?
- Ambos contribuyen a la salud digestiva y fortalecen el sistema inmunológico gracias a sus probióticos.
- El kéfir sobresale por la cantidad y variedad de microorganismos, lo que lo convierte en el ganador para quienes buscan máxima diversidad y potencia probiótica para la microbiota intestinal.
- El yogur griego es preferible si el objetivo principal es el aporte de proteínas.
En conclusión es posible decir que para la salud intestinal y diversidad microbiana, el kéfir ofrece mayores beneficios por su riqueza en probióticos aunque para saciedad y proteínas, el yogur griego es mejor opción.
Integrar ambos en la dieta, adaptando cantidades y frecuencia a tus necesidades, puede aportar ventajas complementarias.
Por: Abigail Gómez.
Sitio Fuente: infobae