De Chile para el mundo: Pablo Larraín y la internacionalización del cine chileno

UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA / FICG 2026.-

Durante FICG 41, los fundadores de la productora chilena “Fábula” abordaron los principales retos que se han tenido para llevar el cine chileno a todo el mundo.

En el marco del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), se llevó a cabo la Master Class “La internacionalización del cine chileno: La historia de Fábula”, encabezada por el aclamado director Pablo Larraín y el productor Juan de Dios Larraín, fundadores de la casa productora chilena Fábula, bajo la moderación de Francisco Ramos, Vicepresidente de Contenidos de Netflix Latinoamérica.

En ella, los Larraín hablaron sobre la construcción de relatos locales con resonancia universal, el trabajo con talentos creativos chilenos y latinoamericanos, las estrategias de coproducción y la participación en circuitos internacionales.

“Pienso que cuando trabajamos con nuestro material, con nuestro imaginario, hay muchas preguntas continuas que no tienen respuesta y dejan huella en uno mismo, lo que produce un deseo de querer contar lo que está cerca. Ese diálogo dentro y fuera del país da cuenta de un paisaje visual que sí existe y que repercute en nuestra sociedad”, dijo Pablo Larraín.

Sin embargo, los retos son varios y, en Chile, a diferencia de México, existía muy poco apoyo para producir y generar materiales propios: “Era imposible financiar si no era acompañado de una gran coproductora. No había manera de producir nuestro propio cine, pero aún con eso fuimos capaces de producirlo, con historias que fueron tan propias que ahora lograron ser universales”, declaró Juan de Dios.

Ambos comentaron que al principio parecía aún más imposible competir contra alguna producción estadounidense o europea, pero fue gracias a la expansión y la colaboración que se volvieron conscientes de que “nosotros no teníamos esas grandes producciones pero competíamos con nuestra intimidad, con lo nuevo, con lo que funciona. Estamos conscientes de que todas las películas son un milagro, incluso las que no tuvieron éxito nos acercaron a hacer un mejor cine”, dijo Pablo.

Sobre el ADN de la productora Fábula, mencionó: “Nos sentimos más cómodos cuando financiamos y producimos series o películas con contenidos social. Me sentiría raro haciendo algo que no tenga una mirada política, que no repercuta en lo social”.

Por su parte, Juan de Dios resaltó la grandeza de la comunidad al momento de realizar cualquier producción audiovisual: “Fábula tiene que ser y hacer comunidad. Si no existe esa responsabilidad, yo sentiría el riesgo de caer en banalidades”.

Resaltaron que gracias a la colaboración que Fábula ha tenido con México y España se ha logrado la creación de series, películas y documentales, por lo que es conveniente seguir apostando por el talento local y latinoamericano, a pesar de que las fórmulas para lograr cine comercial se alejen de ellos. 

“Hay miradas universales dentro de nuestro propio entorno y pienso que hoy hay series y películas latinoamericanas que han logrado que otros inversionistas volteen a ver lo que se produce aquí, y principalmente en Chile”, agregó el director.

Texto: Anashely Fernanda Elizondo / Fotografía: Gustavo Alfonzo.

Sitio Fuente: UdeG