Supervivencia de asteroides cerca de una estrella enana blanca
ASTRONOMÍA.
Las enanas blancas son estrellas en las que han cesado las reacciones nucleares que caracterizan a una estrella en activo, si bien todavía conservan mucho calor y pueden seguir brillando.
Como parte del proceso de su cese de actividad, se encogen mucho, adquiriendo un tamaño minúsculo, parecido al de la Tierra, pero conservando una masa enorme, similar a la del Sol. Eso hace de las enanas blancas astros ultradensos, solo superados en densidad por las estrellas de neutrones y los agujeros negros.
Recreación artística de una enana blanca rodeada por un disco de escombros y un asteroide orbitando cerca. Ilustración: Pamela L. Gay / PSI.
Cuando los asteroides de un viejo sistema solar cuya estrella se ha convertido en una enana blanca pasan demasiado cerca de esta, la tremenda fuerza de gravedad de la estrella moribunda puede desmenuzarlos. Sin embargo, una nueva investigación sugiere que estos asteroides no se convierten de inmediato en polvo. En vez de eso, la mayor parte de su masa permanece inicialmente en forma de fragmentos más grandes, lo que revela una etapa hasta ahora pasada por alto en el proceso de formación de escombros alrededor de estrellas moribundas.
El estudio lo han realizado Kathryn Volk, del Instituto de Ciencia Planetaria (PSI) en Estados Unidos, Jordan Steckloff, del PSI y de la Universidad de Texas en la ciudad estadounidense de Austin, y Dimitri Veras, de la Universidad de Warwick en el Reino Unido.
Las enanas blancas suelen estar rodeadas por discos de escombros planetarios, que incluyen polvo proveniente de asteroides y otros objetos desintegrados por la gravedad de la estrella. En los modelos teóricos anteriores se solía dar por hecho que muchos de estos objetos, siendo más como montones de piedras que como rocas e una sola pieza, se desmenuzarían con suma facilidad, fragmentándose fragmentasen en trozos cada vez más pequeños hasta convertirse, finalmente, en polvo.
Sin embargo, en dichos modelos no se tuvo en cuenta que los asteroides de esa clase poseen cierta resistencia. Las fuerzas de atracción, aunque débiles, actúan entre sus granos y partículas, manteniéndolos unidos e impidiendo que se despedacen en fragmentos más pequeños.
Al emplear en las simulaciones un modelo alternativo en el que sí se tiene en cuenta la resistencia interna de un asteroide de esa clase, los autores del estudio descubrieron que la mayor parte de la masa permanece en forma de fragmentos con un tamaño de entre 100 metros y 1 kilómetro aproximadamente.
Estos fragmentos son demasiado grandes para verse afectados de manera significativa por el efecto de arrastre de Poynting-Robertson, un proceso mediante el cual la radiación estelar provoca que las partículas pequeñas se desplacen gradualmente hacia el interior siguiendo una trayectoria en espiral. Por tanto, estos fragmentos deben experimentar otros sucesos o procesos (como colisiones o la fragmentación por rotación) antes de poder convertirse en el polvo fino que se observa alrededor de algunas enanas blancas.
El estudio se titula “Size Limits on Tidal Debris around White Dwarfs: The Kilometer-size Barrier”. Y se ha publicado en la revista académica The Astrophysical Journal Letters.
Por: Redacción.
Sitio Fuente: NCYT de Amazings