¿Cómo podemos ver una explosión estelar que ocurrió hace más de 12.000 millones de años?
COSMOLOGÍA.
El telescopio James Webb detecta un destello de hace más de 12.000 millones de años que podría ser una supernova. Descubre cómo podemos observarlo hoy.
La luz necesita tiempo para viajar. Desde galaxias lejanas, tarda miles de millones de años en alcanzarnos. Mirar lejos es mirar al pasado.
No se trata de ver una grabación del universo antiguo. Los fotones salieron de aquellos objetos cuando eran jóvenes y han recorrido el espacio desde entonces. Cada punto lejano que captamos ofrece, por tanto, una imagen de una época distinta. Por eso, los telescopios no solo permiten explorar distancias enormes: también reconstruir capítulos de la historia cósmica.
Y el telescopio James Webb ha detectado un destello llamado AT 2026abck, emitido cuando el universo tenía unos 1.150 millones de años. Podría ser una supernova, la explosión de una estrella. Los científicos estiman que la observaron apenas entre cuatro y diez días después del estallido, según el tiempo de aquella galaxia.
Esto no significa que lo hayamos detectado pocos días después de que sucediera según nuestro calendario. La señal inició su viaje hace más de 12.000 millones de años. El cálculo se refiere a la fase en que estaba el fenómeno al emitir la radiación que ahora recibimos. Para estudiar su naturaleza, los astrónomos comparan observaciones tomadas en momentos diferentes y buscan cómo cambia su brillo. También analizan los colores de la luz, que contienen información sobre la fuente.
Y hay otra sorpresa: por la expansión del universo, desde aquí, la explosión parecería desarrollarse seis veces más despacio.
Mientras viajaba, la expansión cósmica estiró sus ondas luminosas hacia longitudes de onda mayores. Ese mismo estiramiento afecta a los intervalos entre señales sucesivas, de modo que los acontecimientos remotos parecen transcurrir a cámara lenta. No es que el tiempo funcionara de otra manera en aquella galaxia: se trata de cómo recibimos la luz.
Todavía no está confirmado que sea una supernova, pero ofrece pistas sobre la muerte de estrellas primitivas.
Por: César Noragueda. Periodista especializado en cine, ciencia y pensamiento crítico.
Sitio Fuente: MuyInteresante