Tubo hecho de ultrasonido que guía la materia por su interior

CIENCIAS EXACTAS: FÍSICA / ACÚSTICA.-

Un pequeño chorro de líquido fluye silenciosamente por el aire, horizontalmente, como si discurriera por dentro de un tubo invisible. Sin embargo, nada lo toca.

A unos cinco centímetros de distancia, el interior de un cilindro revestido con cientos de diminutos altavoces rodea el singular arroyo, pero no hay ningún sonido que el oído humano pueda escuchar. Es ultrasonido lo que emiten los altavoces y esa es la fuerza oculta que mantiene flotando y fluyendo al líquido.

Agua circulando a través de un tubo generado mediante ultrasonidos. El flujo de agua se controla mediante los ultrasonidos, emitidos a través de 256 altavoces. Foto: Veikko Somerpuro. 

Esto es lo que han conseguido unos científicos que han diseñado un sistema ultrasónico capaz no solo de hacer levitar materia sino también de guiarla por la trayectoria deseada.

El logro es obra de un equipo integrado, entre otros, por Ari Salmi y Dmitry Nikolaev, de la Universidad de Helsinki en Finlandia.

“De todos los montajes experimentales que he visto, diría que este es el más parecido a la magia”, se vanagloria Salmi.

El flujo de líquido se mantiene en su lugar mediante ondas ultrasónicas con una frecuencia de unos 40 kilohercios. Estas ondas son emitidas por 256 pequeños altavoces que rodean el flujo.

Este “tubo” ultrasónico podría utilizarse, por ejemplo, para transportar sustancias corrosivas o pegajosas que suelen causar problemas en las tuberías convencionales. Además, resulta sumamente útil para transportar sustancias delicadas y sensibles a la contaminación, ya que la ausencia de paredes sólidas elimina cualquier riesgo convencional de contaminación.

La dirección de lo que discurre por dentro del tubo puede modificarse sobre la marcha; por ejemplo, cuando es necesario redirigir el líquido hacia un nuevo destino. Si fuera preciso, el líquido puede dispensarse con una precisión de una sola gota.

Al ajustar el control de los altavoces, es posible modificar la forma y la orientación del transporte dentro del tubo, según sea necesario.

El transporte de una sustancia sólida, por ejemplo, requiere una configuración de campo distinta a la necesaria para transportar un líquido o un gas.

El prototipo tiene una longitud de solo ocho centímetros, una medida inferior al diámetro del propio dispositivo. No obstante, se podrían conectar fácilmente diversos módulos en serie, lo que permitiría crear un tubo de la longitud que se requiera.

Este segmento de tubo de ocho centímetros consume unos 50 vatios de potencia, aproximadamente lo mismo que una bombilla incandescente tradicional.

Aunque los seres humanos no podemos oír los ultrasonidos que genera el tubo, estos son muy intensos. En el interior del dispositivo, la intensidad del ultrasonido es comparable a un estruendo continuo de disparos de arma de fuego efectuados justo al lado del oído. Incluso en las proximidades del aparato, el sonido podría compararse al que percibiríamos estando muy cerca de un motor a reacción encendido.

Por: Redacción.

Sitio Fuente: NCYT de Amazings