Revelaciones epidémicas contenidas en ADN milenario detectado en libros

CIENCIAS DE LA VIDA / ARQUEOLOGÍA.-

Algunos libros europeos muy antiguos, cuyas páginas están hechas de pergamino, han resultado ser cápsulas biológicas del tiempo muy buenas, a partir de las cuales los autores de un nuevo estudio han obtenido datos reveladores sobre la circulación histórica del virus de la viruela ovina y su magnitud epidémica en el pasado.

Una página de un libro de más de mil años de antigüedad. Cambridge, Trinity College, MS B.10.5, fol. 62v, the Epistles of St Paul, Ireland / Northumbria, 700–800 CE. Reproducido con el permiso de: Master and Fellows of Trinity College Cambridge

Dado que el pergamino utilizado en la creación de estos documentos se elaboró ​​con pieles de animales ganaderos como ovejas, cabras y vacas, algunos de cuyos individuos estaban enfermos, el material constituye un archivo biológico único, que conserva, a través de los siglos, datos sobre el estado de salud que el animal tenía en el momento de su muerte.

Al extraer ADN de las pieles de animales utilizadas para confeccionar las páginas de pergamino de libros antiguos y famosos como por ejemplo los Evangelios de York, un equipo internacional de genetistas, historiadores, virólogos, químicos especializados en proteínas y conservadores de museos, dirigido desde el University College de Dublín en Irlanda, ha obtenido la primera evidencia genética de cómo la devastadora viruela ovina asoló los rebaños de los agricultores europeos mucho antes de la era moderna.

El equipo de investigación lo ha encabezado Louis L’Hôte, del University College de Dublín.

La viruela ovina, una enfermedad altamente contagiosa, se propaga con gran rapidez y puede afectar a gran parte de un rebaño en poco tiempo.

Esta enfermedad es particularmente peligrosa porque puede causar tasas de mortalidad muy elevadas, especialmente en animales jóvenes, y reduce drásticamente la productividad en cuanto a lana, carne y leche.

Tal como destaca L’Hôte, el poder acceder a ADN antiguo de patógenos ha revolucionado las investigaciones sobre enfermedades infecciosas del pasado, y el nuevo estudio demuestra que el pergamino también puede conservar ADN de patógenos que afectan a animales. “Es posible que archivos y bibliotecas de todo el mundo contengan también rastros genéticos de epidemias antiguas de enfermedades sufridas por animales en el pasado”, afirma L’Hôte.

En el nuevo estudio, los investigadores identificaron rastros de la viruela ovina en manuscritos medievales, incluyendo varios de gran importancia histórica.

Entre las obras analizadas se encontraban los Evangelios de York, de mil años de antigüedad, y manuscritos anteriores como el Glosario del Corpus Christi College de Cambridge, uno de los primeros diccionarios ingleses, y otros códices medievales de toda Europa.

En varios casos, se encontró ADN del virus de la viruela ovina en múltiples páginas del mismo manuscrito, lo que indica que se utilizaron animales infectados en su elaboración.

Uno de los hallazgos más inesperados del nuevo estudio fue la detección del virus de la viruela ovina en pergaminos hechos con piel de ternera y de cabra, lo que sugiere que hubo casos excepcionales de contagios entre especies o que hubo contaminación durante el proceso de elaboración del pergamino.

Al combinar el análisis de manuscritos con el de muestras aún más antiguas, concretamente de dientes de oveja de la Edad del Bronce, los autores del estudio descubrieron que la viruela ovina ya era un problema grave para la ganadería hace tres milenios y medio.

El estudio se titula “3,500 years of sheeppox virus evolution inferred from archaeological and codicological genomes“. Y se ha publicado en la revista académica Science Advances.

Por: Redacción.

Sitio Fuente: NCYT de Amazings