Desvelan la causa de una misteriosa extinción de vida marina

CIENCIAS DE LA VIDA / PALEONTOLOGÍA.-

Hace 113 millones de años, se desencadenó una extinción de vida que afectó sobre todo a los foraminíferos del plancton marino.

Esta es la segunda peor extinción en toda la historia de los foraminíferos del plancton marino. Solo la supera en gravedad la extinción masiva de hace 66 millones de años, que aniquiló a los dinosaurios y a muchas otras especies.

Imágenes captadas mediante microscopio electrónico de barrido en las que se muestran foraminíferos planctónicos de antes (abajo) y después (arriba) de la extinción de hace 113 millones de años. En el sentido de las agujas del reloj, desde la esquina superior izquierda: Microhedbergella renilaevis, Microhedbergella miniglobularis, Hedbergella infracretacea, Hedbergella occulta, Paraticinella rohri. Imágenes: Huber and Leckie (2011) / Smithsonian Museum of Natural History.

Los foraminíferos son organismos microscópicos que construyen conchas externas de carbonato de calcio. Al almacenar carbono dentro de sus conchas, los foraminíferos desempeñan un papel fundamental en el secuestro natural de carbono. Actúan como una fuerza estabilizadora esencial en el ciclo del carbono. Si perdiéramos este sumidero de carbono, nuestro ciclo del carbono se vería alterado de maneras inimaginables pero sin duda problemáticas.

En un nuevo estudio, se ha conseguido aclarar por fin cuál fue la causa de esa extinción de hace 113 millones de años.

El estudio lo ha llevado a cabo un equipo integrado, entre otros, por Jonathan Chen y Andrew D. Jacobson, de la Universidad del Noroeste en Evanston, Illinois, Estados Unidos.

El equipo examinó cientos de especímenes fosilizados recolectados de sedimentos que abarcan el intervalo de extinción. Analizó los isótopos de calcio de las muestras, es decir, las diferentes formas de calcio preservadas en las conchas carbonatadas.

Cuando los foraminíferos construyen conchas rápidamente en condiciones favorables, estas conservan una firma isotópica de calcio específica. Pero cuando la química oceánica dificulta el proceso de calcificación, tal como sucede durante la acidificación de las aguas, la construcción de conchas se ralentiza y la firma isotópica cambia.

Los resultados de los análisis fueron reveladores. A lo largo del intervalo de extinción, los valores de ciertos isótopos de calcio en los foraminíferos planctónicos aumentaron drásticamente, lo que indica una importante reducción en las tasas de calcificación.

Esto significa que la acidificación del agua de mar fue la principal causa de la extinción.

Dicha acidificación se atribuye a un periodo de vulcanismo salvaje en la meseta de Kerguelen, una enorme provincia volcánica en el sur del océano Índico. Durante el Cretácico Inferior, esta provincia volcánica liberó grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera. A medida que los océanos absorbían ese CO2, el agua de mar se acidificó, lo que dificultó a los organismos marinos la formación y el mantenimiento de sus conchas.

Como consecuencia de esa extinción, las especies supervivientes se volvieron más pequeñas y desarrollaron conchas más delgadas y menos resistentes. La razón más lógica de esta disminución en el tamaño y en el grosor de la concha es que crecieron más despacio. Los isótopos de calcio son sensibles a este fenómeno. A medida que las conchas se reducen de tamaño, sus isótopos de calcio cambian de forma coherente con una formación más lenta en condiciones menos favorables para el crecimiento.

Por otro lado, si bien el evento de extinción acabó en gran medida con los foraminíferos planctónicos que poblaban la superficie de los océanos, no exterminó a tantas especies de foraminíferos bentónicos, o sea los que vivían en el fondo marino. Paralelamente, los foraminíferos bentónicos experimentaron cambios mucho más leves en los isótopos de calcio. Todo esto sugiere que la acidificación en las profundidades marítimas no fue tan severa como en la superficie.

El estudio se titula “Calcium isotopes link ocean acidification to Aptian/Albian foraminiferal extinctions”. Y se ha publicado en la revista académica Science.

Por: Redacción.

Sitio Fuente: NCYT de Amazings