La nave LINK en situación de alarma

ASTRONÁUTICA.-

La nave de rescate LINK de la empresa Katalyst Space, que fue lanzada al espacio el 3 de julio pasado con la misión de viajar hasta el observatorio espacial Swift de la NASA y evitar su caída a la Tierra, ha sufrido problemas graves en su sistema de control de posición.

Las anomalías, que comenzaron a detectarse a partir del 25 de julio, desembocaron en el giro descontrolado de la nave sobre sí misma.

La nave LINK el 8 de julio de 2026, semanas antes de comenzar a sufrir los problemas que la han llevado a una situación crítica. En el momento de captarse esta imagen, la nave tenía activado uno de sus tres propulsores iónicos. Foto: Katalyst Space

La investigación preliminar sobre este funcionamiento anómalo de la nave ha revelado que dos de las tres ruedas de reacción de la LINK fallaron, y además se observa cierta pérdida de funcionalidad en su sistema de propulsión de gas frío.

Los demás subsistemas principales de la LINK funcionan según lo previsto. La nave dispone de energía y está en comunicación con el equipo de Katalyst.

El equipo está trabajando para detener la rotación de LINK en los próximos días, utilizando los propulsores iónicos de la nave. Tras estabilizar el movimiento de la nave e investigar más a fondo el estado de esta, Katalyst Space planea actualizar el sistema de guía, navegación y control de la LINK para adaptarlos al nuevo estado de la nave. Especialistas de la empresa en estrecha colaboración con personal técnico de la NASA, evaluarán el nuevo plan de vuelo para que la LINK se aproxime a Swift y lo sujete.

El personal técnico de Katalyst Space está progresando en la reducción de la velocidad de rotación de su nave. Una serie de encendidos de propulsores en los últimos días redujo la velocidad de rotación de aproximadamente 9 grados por segundo a menos de 4 grados por segundo. Katalyst Space continuará con este método para estabilizar del todo la nave en los próximos días.

La misión de la LINK ya iba contrarreloj. Ahora, se añaden más obstáculos a la aventura de evitar la reentrada a la atmósfera del observatorio espacial Swift de la NASA, algo que, si nada lo impide, ocurrirá dentro de pocos meses.

El personal técnico de la empresa ha determinado que todavía hay posibilidades de que la LINK pueda cumplir su misión. La NASA está trabajando en estrecha colaboración con Katalyst Space para evaluar las nuevas estrategias que permitan salvar la misión.

En septiembre de 2025, la NASA contrató a la empresa Katalyst Space para que intentase salvar a la Swift. La compañía disponía de menos de un año para diseñar, construir, probar y lanzar al espacio su nave espacial robótica de ayuda, la LINK, y para que esta se reuniera con la Swift y la devolviera a una órbita lo bastante estable.

Pese al escaso plazo, Katalyst Space logró preparar la nave a tiempo y esta fue lanzada al espacio el 3 de julio.

LINK debe aproximarse a Swift e inspeccionar el estado de este observatorio espacial. Luego debería afianzarse a él y comenzar a elevar paulatinamente su órbita, labor, esta última, que requiere varios meses.

El satélite astronómico Swift, puesto en órbita en 2004, estudia los estallidos de rayos gamma (las explosiones más potentes del universo actual) y otros objetos astronómicos y fenómenos cósmicos. Swift alberga varios telescopios que efectúan observaciones en luz visible, ultravioleta, rayos X y rayos gamma.

Todas las naves espaciales en órbita terrestre baja experimentan una cierta resistencia al avance provocada por el aire de la parte alta de la atmósfera de nuestro planeta. Aunque ese aire es muy escaso, su débil efecto de frenado es capaz de reducir poco a poco la altitud a la que orbita la nave. Si esta no cuenta con capacidad de propulsión para mantener su órbita, el progresivo descenso sitúa la nave ante una creciente densidad del aire hasta que todo se precipita y la nave cae de manera rápida e incontrolada. Un reciente aumento de la actividad solar amplificó este efecto para Swift, que comenzó a descender más rápido de lo previsto y sin posibilidad de compensarlo por sus propios medios.

Si la misión de la LINK consigue reanudarse a tiempo, la nave podría alcanzar a Swift hacia finales de agosto.

Por: Redacción.

Sitio Fuente: NCYT de Amazings