Sólo tres razas de perros mexicanos cuentan con reconocimiento oficial
UNAM: FACULTAD DE MEDICINA VETERINARIA Y ZOOTECNIA.
El calupoh, el chihuahueño y el xoloitzcuintle, los únicos canes nacionales acreditados.
Foto: FMVZ.
Existen en Mesoamérica vestigios de perros de hace ocho mil años, en particular en la zona de Teotihuacán; no obstante nuestro país cuenta con sólo tres razas avaladas por la Federación Canófila Mexicana (FCM) y organismos internacionales: chihuahueño, xoloitzcuintle y calupoh, aseguró Elizardo Valadez Franco, académico de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM.
La FCM es la responsable de acreditar si se trata de una raza o no, con una serie de estudios, como mapeo genético, incluso rasgos arqueológicos que indiquen desde cuándo está la presencia de ciertos ejemplares, subrayó.
Asimismo, la Federación Cinológica Internacional (FCI) reúne alrededor de 95 países afiliados, incluido México, y establece los estándares que rigen a las distintas razas caninas. “Si no existiera una organización de este tipo, cada quien haría su propio chihuahua o su gran danés; tiene que haber un estándar que se respete de manera general”.
Estandarización.
Según el estándar oficial del calupoh, perro lobo mexicano, presentado por la FCM, éste surge como un hibridismo entre el perro y el lobo gris, que se llevó a cabo en el México prehispánico, desde inicios de nuestra era hasta el siglo XVI.
Esta práctica fue posible debido a la enorme similitud genética entre ambas especies y, gracias a un intenso trabajo arqueozoológico, se pudo identificar al primer ejemplar en 1999.
De acuerdo con Cinología México Internacional, el trabajo genético para su reconocimiento se realiza desde mediados de la década de los 90, lo cual completa la propuesta original de la cinofilia que se practicaba hace más de dos mil años.
El calupoh, al día de hoy, sí se le considera una raza porque ya está estandarizado: los colores, el tamaño, etcétera. A final de cuentas el perro deriva del lobo, y sabemos que su nombre científico se ajustó a Canis lupus familiaris, y el del lobo es Canis lupus.
En tanto, según la FCI, el chihuahueño tiene una fecha de reconocimiento definitiva de título el 4 de diciembre de 1959; en tanto que la del xoloitzcuintle es del 6 de noviembre de 1961.
Caramelo.
“Amables, cariñosos, dulces y de tonos semejantes al amarillo, miel o café claro, estos perros, generalmente en situación de calle, denominados por una empresa de alimentos en Brasil como ‘caramelo’, fueron nombrados el pasado mes de abril por la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México como una ‘nueva raza de perro mexicano’”, compartió Valadez Franco.
El docente, que imparte la asignatura de Razas de Perros en la FMVZ, aclaró: “Creo que es buena intención, pero no es el organismo indicado para avalar y decir: ‘ya hay una raza más en México’, porque no existe un bagaje histórico, no hay pruebas genéticas”.
De manera coloquial, explicó: “Si yo cruzo dos de esos caramelos, podrían tener cachorros de varios colores y orejas levantadas, colas enroscadas, es decir, no están estandarizados. En el aspecto técnico-científico no entran como raza”.
Además, dejas de lado de esta presunta denominación a los ejemplares negros, pintos, blancos, que tal vez físicamente son iguales, pero por el color la gente también los podrá hacer a un lado. ¿Qué pasaría con quienes venden perros? ¿Empezarán a comercializar un caramelo?
“Siempre he dicho, todo lo que vaya en pro de los animales, sean de raza o no, estaré de acuerdo. Creo que la intención está bien, pero la implementación no; la problemática de la adopción y de la sobrepoblación de perros es multifactorial. Se tendrían que reunir todos los involucrados y hacer un plan general y acordar qué es lo mejor para todos”, concluyó.
Por: Leonardo Frías Cienfuegos.
Sitio Fuente: Gaceta /UNAM