Por qué hay personas que pueden ver sonidos y oler colores
CIENCIAS DE LA VIDA.
¿Te imaginas que la nota Do de un piano te deje un sabor amargo en la boca? ¿O que el número 5 sea de un color verde brillante inconfundible?
Aunque suene a metáfora poética o a pura ciencia ficción, para millones de personas en todo el mundo esta es su realidad cotidiana. No están locos, ni bajo los efectos de ninguna sustancia: son sinestésicos.
Foto: Wikimedia Commons.
La sinestesia es una de las condiciones neurológicas más fascinantes de la ciencia moderna. Un fenómeno que rompe por completo las fronteras tradicionales de nuestros cinco sentidos y nos obliga a hacernos una pregunta fundamental: ¿cómo construye nuestro cerebro la realidad?
¿Qué es la sinestesia exactamente?
La sinestesia (del griego syn, 'junto', y aisthesis, 'sensación') es una condición neurológica en la que la estimulación de un sentido de forma automática e involuntaria desencadena una experiencia en un segundo sentido.
En un cerebro "típico", los sentidos viajan por autopistas separadas: el ojo procesa la luz, el oído las ondas sonoras y el olfato las moléculas en el aire. Sin embargo, en el cerebro sinestésico, estas autopistas tienen desvíos e intersecciones. El resultado es una maravillosa mezcla de percepciones.
Es importante aclarar que la sinestesia no es una enfermedad, un trastorno mental ni una alucinación. Las personas que la experimentan la viven desde que tienen uso de razón de manera consistente (para un sinestésico, el número 7 siempre será amarillo, hoy y dentro de veinte años) y, por lo general, lo consideran un don que enriquece su vida.
Los tipos de sinestesia más comunes (y los más extraños).
La ciencia ha documentado más de 80 tipos diferentes de sinestesia, ya que casi cualquier combinación de sentidos es posible. Entre las más estudiadas se encuentran:
- Grafema-color: Es la forma más frecuente. Quienes la tienen perciben las letras o los números con un color específico inherente.
- Cromestesia (sonido-color): Escuchar música, el claxon de un coche o la voz de alguien evoca la visión instantánea de colores, formas o texturas en movimiento.
- Léxico-gustativa: Una de las más raras y deliciosas (o incómodas). Al pronunciar o escuchar ciertas palabras, el individuo experimenta un sabor real en la lengua, como chocolate, metal o sopa de pollo.
- Toque-espejo: Si la persona ve que alguien toca el hombro de otra persona, siente físicamente ese mismo estímulo en su propio cuerpo. Es el nivel máximo de empatía neurológica.
¿Por qué ocurre? La ciencia detrás de los "cerebros cruzados".
Durante décadas, la psicología y la medicina miraron con escepticismo a los sinestésicos, atribuyendo sus testimonios a una imaginación hiperactiva. Hoy, gracias a las técnicas de resonancia magnética funcional (RMOf), sabemos exactamente qué ocurre en sus cabezas.
La teoría científica más aceptada apunta a una falla en la "poda sináptica" durante la infancia.
Cuando nacemos, nuestro cerebro tiene una cantidad masiva de conexiones neuronales interconectadas entre sí; los bebés, de hecho, experimentan el mundo de una forma muy sinestésica. A medida que crecemos, el cerebro realiza una limpieza natural (la poda) para separar las áreas sensoriales y hacer la percepción más eficiente. En las personas sinestésicas, esta poda es incompleta.
Debido a un factor principalmente genético —ya que la sinestesia suele heredarse—, los sinestésicos mantienen un hiperconectividad o un "cableado cruzado" entre áreas adyacentes del cerebro. Por ejemplo, el área que procesa las letras y los números (el giro fusiforme) está justo al lado del área que procesa el color (V4). Al activarse la primera, la corriente eléctrica se desborda inevitablemente hacia la segunda.
¿Quiénes son sinestésicos? El combustible de la creatividad.
Se estima que aproximadamente entre el 2% y el 4% de la población mundial tiene alguna forma de sinestesia. Sin embargo, este porcentaje se dispara cuando analizamos a la comunidad artística.
Existe una correlación directa entre la sinestesia y la creatividad, ya que la capacidad de asociar conceptos aparentemente inconexos facilita el pensamiento lateral. Grandes genios de la historia de la música, el arte y la literatura eran sinestésicos, como:
- Vincent van Gogh: Quien llegó a desesperar a su profesor de piano porque comparaba los sonidos de las notas con diferentes tonalidades de azul y amarillo.
- Billie Eilish: La cantante contemporánea ha explicado en numerosas entrevistas que toda su música y la estética de sus vídeos se basan en los colores y formas que sus canciones le hacen ver.
- Vladimir Nabokov: El célebre escritor ruso describió en sus memorias cómo él y su madre discutían porque no se ponían de acuerdo en el color "exacto" de ciertas letras del alfabeto.
Una ventana a la mente humana.
La sinestesia nos demuestra que la realidad exterior no es un molde rígido, sino una interpretación de nuestra mente. Tu color rojo puede no ser mi color rojo, y el sonido de una guitarra puede ser una experiencia puramente auditiva para ti, pero un cuadro abstracto en movimiento para el de al lado.
Estudiar este fenómeno no solo nos ayuda a comprender mejor el cerebro de una minoría fascinante, sino que nos da pistas clave sobre cómo evolucionó el lenguaje, el pensamiento abstracto y la propia conciencia humana. Al fin y a la cabo, todos tenemos un pequeño sinestésico latente dentro de nosotros; solo hace falta cerrar los ojos y escuchar cómo "brilla" una buena canción.
Sitio Fuente: NCYT de Amazings