La IA crea "fantasmas digitales" y vence a la muerte: permite hablar con nuestros seres queridos que han fallecido
INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y SOCIEDAD.
Los fantasmas generativos, a veces llamados “griefbots” o “deathbots”, se están convirtiendo rápidamente en una realidad comercial.
Jang Ji-Sun interactúa con una simulación de inteligencia artificial de su difunta hija Na Yeon en un documental de una emisora surcoreana. / Crédito: MBC Media/YouTube.
Un laboratorio de IA ha resucitado silenciosamente a los muertos: en un reciente estudio, lograron que los voluntarios chatearan extensamente con representaciones generadas por inteligencia artificial de abuelos, hermanos, padres y amigos que ya han dejado la vida terrenal. El trabajo analiza qué sienten las personas cuando conversan con réplicas digitales de familiares fallecidos.
Una investigación liderada por la Universidad de Colorado Boulder, en Estados Unidos, y presentada en la conferencia DIS '26: Proceedings of the 2026 Designing Interactive Systems Conference, explora cómo reaccionan las personas al hablar con “fantasmas generativos”, sistemas de IA entrenados con datos de personas fallecidas para simular su conversación.
Una experiencia intensa.
El estudio incluyó a 16 participantes de entre 22 y 50 años de edad, que habían perdido a un familiar o amigo cercano, y ofrece la primera aproximación científica a una idea que ya ha dejado de ser ciencia ficción. La idea parte de una distinción clave: por un lado, la “representación”, en la que la IA habla en tercera persona sobre el difunto; por otro, la “reencarnación”, en la que el sistema se expresa en primera persona, como si fuera esa persona.
Según los resultados, los participantes prefirieron de forma clara la segunda opción, más inmediata e intensa emocionalmente, aunque también despertó temores sobre una posible dependencia afectiva. De acuerdo a una nota de prensa, los autores observaron que la precisión en la representación no era lo más importante para quienes probaban el sistema.
De esta forma, muchos toleraban pequeñas "alucinaciones" del modelo, como errores o lagunas en los datos, siempre que la IA reprodujera algo mucho más difícil de copiar: el tono emocional, el dialecto, el ritmo conversacional y hasta ciertas expresiones propias del fallecido.
La IA da voz a los muertos: los “fantasmas” digitales que prometen aliviar el duelo. / Crédito: Andres Siimon en Unsplash.
¿Alivio o confusión?
En cambio, una palabra impropia o un apelativo equivocado bastaban para romper la ilusión. Un ejemplo identificado por los investigadores fue el de un bot que llamó “campeón” a un usuario, una fórmula que jamás habría usado su padrastro, lo cual casi hizo abortar la sesión.
Esa tensión entre consuelo y perturbación define el debate sobre los llamados “griefbots” o “deathbots”, que ya no son solo una hipótesis académica. El equipo científico recuerda que existen plataformas que permiten crear réplicas textuales, de voz o incluso inmersivas a partir de diarios, mensajes, fotos y grabaciones del difunto. Estos sistemas podrían formar parte de la vida cotidiana antes de lo pensado, siempre que se diseñen con evidencia científica y con límites claros.
El hallazgo más llamativo quizás sea que todos los participantes dijeron que volverían a usar la herramienta. Pero casi todos añadieron una advertencia: les preocupaba más el efecto sobre otros familiares que el suyo propio. Alguien más vulnerable podría quedarse "enganchado" a esa conversación imposible y confundir alivio con sustitución. Por eso, la tecnología ofrece un doble impacto: puede generar paz frente al duelo, pero también confusión y dependencia.
Por: Pablo Javier Piacente / T21.
Sitio Fuente: Levante / Tendencias21