Adam Kuper dialoga con nuevas generaciones de antropólogos en la ENAH
ANTROPOLOGÍA E HISTORIA.
- Para el investigador sudafricano, la antropología del siglo XXI debe tener un carácter cosmopolita e involucrar a la mayor cantidad de disciplinas
- Instó a los estudiantes a mantener tres herramientas clave en sus actividades diarias: mente abierta, curiosidad y voluntad de diálogo.
Ante sus colegas y acompañado del profesor investigador de la ENAH, Leif Korsbaek Frederiksen. Foto: Melitón Tapia INAH.
El antropólogo Adam Kuper (Sudáfrica, 1941) llamó a la creación de un nuevo enfoque en dicha disciplina, basado fundamentalmente en el diálogo y el interés de comprender al otro, durante su visita a la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), donde se reunió con alumnos y egresados, como parte de una serie de actividades académicas que hasta el próximo 28 de abril realiza en México.
Ante colegas y acompañado del profesor investigador de la ENAH, Leif Korsbaek Frederiksen, aseveró que en el contexto sociopolítico actual, los grandes debates comienzan a dejar atrás perspectivas como “derecha e izquierda”, para hablar más de “nacionalismo e internacionalismo, es decir, de grupos nativos y cosmopolitas”.
Ese mismo cambio ha permeado en las ciencias humanas, motivo por el cual, dijo, se necesita impulsar un nuevo género de “antropología cosmopolita”, en la cual puedan retomarse enfoques que por décadas han sido vistos como opuestos. Es el caso de los estudios humanísticos de identidades culturales, enfrentados a los que parten de las ciencias naturales; o a las disciplinas sociales que basan sus análisis en conceptos como avance tecnológico, desarrollo político, económico y racionalidad.
Tras hacer un recuento de la manera en que, desde las teorías evolucionistas del siglo XIX, se ha llegado hasta los estudios contemporáneos de pequeños grupos identitarios, el teórico aseveró que la antropología del siglo XXI debe evitar aislarse de otras disciplinas y, por el contrario, involucrar en sus proyectos a la mayor cantidad de ciencias que puedan ayudar a un caso de estudio determinado.
“No debe existir un monopolio antropológico. Pueden usarse recursos de áreas como la sociología o los estudios culturales”, indicó Kuper, al tiempo que llamó a los estudiantes y egresados a obtener y mantener tres herramientas clave en sus actividades diarias: mente abierta, curiosidad y voluntad de diálogo.
El antropólogo sudafricano explicó que la sofisticación de las teorías antropológicas tendrá esencialmente que ver con el diálogo, la conversación y el debate entre aquellos que se especialicen en esa y otras disciplinas humanísticas.
El autor de El primate elegido (1994) y Cultura. La versión de los antropólogos (1999), aseguró que tras prácticamente una vida dedicada al trabajo antropológico, su mayor descubrimiento es que la gente es igual en cualquier sitio, sólo que vive bajo diferentes circunstancias.
Señaló que las tradiciones naturalistas, los estudios culturales y los enfoques de las ciencias sociales pueden todavía generar investigaciones viables que ayuden a comprender mejor a las sociedades humanas; sin embargo, ello requiere que los antropólogos prioricen el citado concepto de cosmopolitismo, en aras de que puedan seleccionar el o los enfoques que ayuden a su objeto de estudio, y que además puedan reunirse con otros expertos para intercambiar perspectivas y enriquecer sus propias visiones.
Las actividades de Adam Kuper en México continuarán los días 27 y 28 de abril en la ENAH, con la presentación de sus libros The reinvention of primitive society e Incest and Influence, respectivamente, que se realizarán a las 16:00 horas.
Sitio Fuente: INAH