Enfermedad celíaca y asma: advierten sobre subdiagnóstico, mitos y urgencias
UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA.
Especialistas llaman a la población a buscar diagnóstico oportuno y prevención de ambas enfermedades.
En el marco del Día internacional de la enfermedad celíaca y el Día mundial del asma (que se conmemoran el 5 de mayo), autoridades médicas del Hospital Civil de Guadalajara (HCG) alertaron sobre la importancia de visibilizar ambas enfermedades, su impacto en la población y la importancia del diagnóstico oportuno, el tratamiento adecuado y la educación en salud.
La doctora Diana Karen Tapia Calderón, del Servicio de gastroenterología del Antiguo HCG “Fray Antonio Alcalde”, explicó que la enfermedad celíaca es un padecimiento inmunomediado que afecta el intestino delgado.
“Es una enfermedad inmune, como consecuencia de la activación del sistema inmune que empieza a atacar el intestino, generando atrofia en las vellosidades y mala absorción de nutrientes”, expresó.
Subrayó que pese a la popularización de dietas libres de gluten, la prevalencia real en México es baja, cercana a 0.9 por ciento y pocas personas que llevan dieta libre de gluten sin justificación médica tienen enfermedad celíaca.
“No es sólo una sensibilidad, es una alergia alimentaria como tal. La enfermedad celíaca tiene un retraso en el diagnóstico de cinco a más de 11 años, sólo 50 por ciento presenta síntomas clásicos como diarrea y pérdida de peso”, informó.
En el caso del asma, los especialistas coincidieron en su alta prevalencia y en la necesidad de reforzar su control, puesto que al año fallecen 450 mil pacientes por algo que es prevenible, expresó el doctor Alejandro Barrón Balderas, encargado del Servicio de neumología pediátrica del HCG “Dr. Juan I. Menchaca”.
“El 24 por ciento de los casos se presentan en la edad pediátrica, sobre todo entre los cinco y los 14 años de edad. Entonces, nuestro problema aquí es que tenemos un promedio de 400 a 600 niños que acuden a los servicios de las urgencias pediátricas solicitando atención por una crisis asmática o por un asma que se descontroló”, apuntó.
El especialista enfatizó la necesidad de cambiar el enfoque hacia el control de la enfermedad: “No queremos niños que acudan a urgencias por crisis asmática; queremos niños que corran, que salten, que jueguen y que puedan ser campeones”, explicó.
El doctor Pedro Iván Navarro, de la División de pediatría del Hospital Civil de Oriente, explicó que el asma es una enfermedad crónica caracterizada por inflamación de las vías respiratorias, lo que genera una dificultad en el paso tanto de entrada como de salida del aire y, por lo tanto, son pacientes que se caracterizan por presentar dificultad respiratoria.
“Estadísticamente, se calcula que a nivel mundial de 260 a 300 millones de personas se encuentran afectadas; a nivel nacional, hay una prevalencia de 4 a 8 por ciento. Esto quiere decir que uno de cada 12 o uno de cada 25 habitantes padecen de asma”, precisó.
Agregó que para poder sospechar de asma clínicamente existen manifestaciones clásicas o manifestaciones cardinales, por ejemplo, presentar dolor y silbido en el pecho, dificultad respiratoria, especialmente por las noches, o al realizar actividad física y que no mejora después de hacer una pausa.
La doctora María Guadalupe Alcalá Padilla, encargada del Servicio de inmunología y alergias pediátricas del HCG “Fray Antonio Alcalde”, alertó sobre las consecuencias de no tratar el asma a tiempo. “Si no se trata de manera oportuna, el proceso inflamatorio genera remodelación bronquial, y el paciente pierde capacidad pulmonar de por vida. No existen principios de asma, es asma. Nombrarlo permite dar un tratamiento adecuado”.
Subrayó el papel de los factores ambientales en el desarrollo y exacerbación del asma, particularmente en el Área Metropolitana de Guadalajara. “Tenemos una combinación de alérgenos por nuestras condiciones geográficas, y además la contaminación dentro del hogar con químicos, aromatizantes e insecticidas. Abrir ventanas durante el día, evitar químicos con aromas fuertes y eliminar el humo de cigarro pueden mejorar hasta en 80 por ciento a algunos pacientes, incluso sin medicamentos”, indicó.
Los especialistas coincidieron en que el tratamiento actual debe priorizar inhaladores combinados (antiinflamatorios y broncodilatadores), dejando en segundo plano los medicamentos de rescate.
Recomendaron, además, el mantenimiento adecuado de aires acondicionados, el uso de ventilación natural y prácticas como los lavados nasales para reducir la exposición a alérgenos.
Texto: Laura Sepúlveda Velázquez / Fotografía: Abraham Aréchiga.
Sitio Fuente: UdeG