La fibra óptica permite "espiar" conversaciones: un estudio revela que los cables funcionan como micrófonos ocultos

CIBERSEGURIDAD.-

Un equipo de investigadores ha demostrado que las redes de telecomunicaciones pueden captar vibraciones del sonido y reconstruir voz, movimientos y ruidos del entorno.

Mediante vibraciones mínimas en el cable y técnicas de detección acústica, es posible reconstruir sonidos del entorno con una precisión sorprendente. / Crédito: Compare Fibre en Unsplash.

La fibra óptica es sinónimo de velocidad, estabilidad y seguridad en conexiones a Internet, siendo una de las tecnologías más utilizadas a nivel global. Ahora, una nueva investigación acaba de poner en duda la seguridad de esta tecnología: un equipo de especialistas de Hong Kong mostró que los cables de telecomunicaciones pueden ser usados como un canal de escucha encubierta, capaz de recuperar conversaciones y otros sonidos del entorno.

El trabajo científico, presentado por investigadores de la Universidad Politécnica de Hong Kong, la Universidad China de Hong Kong y el Instituto de Educación Tecnológica de Hong Kong en el NDSS Symposium 2026 abre un gran interrogante sobre la posible existencia de un enorme agujero de seguridad, teniendo en cuenta que millones de hogares, empresas y entes públicos usan esta tecnología en todo el planeta.

La clave está en una propiedad física que ha pasado desapercibida: las fibras ópticas son sensibles a vibraciones acústicas. Cuando una onda sonora impacta sobre el cable, provoca deformaciones microscópicas que alteran la luz que circula por dentro. A partir de esos cambios, utilizando un sistema especializado puede reconstruirse la información del sonido original. Según los investigadores, un atacante que tenga acceso a un extremo del cable puede usar esa técnica para monitorizar el entorno del otro extremo.

Elevados porcentajes de efectividad en los ataques simulados.

Según informan Cybernews y Cybersecurity News, para volver viable el ataque los especialistas no se limitaron al cable desnudo. Diseñaron un dispositivo auxiliar compuesto por un cilindro hueco de 65 milímetros de diámetro, con 15 metros de fibra óptica enrollada y pensado para amplificar las vibraciones del aire y convertirlas en tensión longitudinal sobre la fibra.

Los expertos coinciden en que ese formato puede "camuflarse" como una caja de fibra común, lo cual dificulta levantar sospechas en instalaciones domésticas o empresariales. En pruebas de laboratorio y en una oficina real, el sistema logró recuperar conversaciones con una precisión suficiente para llegar a un error medio de transcripción de apenas 9 %, en un entorno de oficina con más de 50 metros de cable.

Algunas posibles soluciones tecnológicas.

En tanto, la precisión sobre la localización de una persona dentro de una habitación alcanzó un promedio de 77 centímetros y la detección de sonidos como tecleo, tos o alarmas llegó al 83 % tras ajustar modelos de aprendizaje profundo. La mayor preocupación es que este método es pasivo, no necesita energía en el punto de escucha y no emite señales de radio.

Todas estas condiciones lo vuelven invisible para los detectores convencionales: algunas posibles soluciones podrían ser el uso de aisladores ópticos para bloquear ciertas señales de retorno, reducir el exceso de fibra suelta dentro de las salas y añadir materiales fonoabsorbentes en paredes y techos, según concluyen los autores del estudio.

Por: Pablo Javier Piacente / T21.

Sitio Fuente: Levante / Tendencias21