- El grupo de investigación encabezado por Sandra Díaz Barriga, especialista en genética de la FES Cuautitlán, estudia aminas fenetílicas del ácido cafeico, compuestos sintéticos obtenidos del propóleos de la miel de abeja, como posibles sustancias quimioprotectoras.
Al propóleos se le adjudican múltiples beneficios para la salud por sus compuestos orgánicos, como el ácido cafeico, al que se le atribuye la prevención de alguna etapa en el proceso cancerígeno.
- Ampliarán en el CCADET las capacidades de esta tecnología, como la resolución, la eficiencia del sistema de iluminación y el software para el análisis de imágenes.
El sistema para evaluar el grado de fibrosis en tejido y estudiar el cierre de heridas en pie diabético se basa en la técnica de espectroscopía de fluorescencia de UV. Foto cortesía Enoch Gutiérrez
- En el LIPATA del Instituto de Ingeniería de la UNAM, Alejandro Vargas Casillas optimiza el proceso para obtener polímeros biodegradables, así como hidrógeno y metano, útiles como biocombustibles.
Con el uso de microorganismos que degradan desechos orgánicos en un biorreactor, es posible obtener de la basura y del agua residual biocombustibles y materiales biodegradables, como hidrógeno, metano y polímeros.
- Con esta herramienta, el ICMyL pretende proporcionar información científica sobre el impacto de ese fenómeno en zonas costeras - El modelo se extenderá a las dos unidades foráneas del instituto: Ciudad del Carmen y Puerto Morelos, informó el responsable del proyecto, Joan Albert Sánchez Cabeza.
Con el propósito de identificar, cuantificar y proporcionar información científica de calidad sobre los aspectos más relevantes del impacto del cambio global y climático en ecosistemas costeros sensibles de México (aumento de la temperatura, del nivel del mar, la acidificación y la hipoxia), el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICMyL) de la UNAM puso en marcha el Observatorio de Cambio Climático y Global Costero en Mazatlán (estero de Urias).
- El ser humano vive la época más pública de su historia.
Por lo general, las personas no leen las licencias y condiciones de uso de las redes sociales, en donde se establece que muchos de los datos que suban pertenecerán a la empresa prestadora del servicio.