Las guerras cognitivas para conquistar las conciencias
Una vez más el presidente de Estados Unidos de Norteamérica interviene abiertamente en un proceso político electoral de nuestro continente, en un acto ingerencista que trasgrede la soberanía y la autodeterminación del pueblo colombiano. Estrategia dirigida a crear miedos y sumisión acompañada de millones de bots y contenidos audiovisuales, que dejan de ser simples propagandas para convertirse en una guerra cognitiva apoyada en tecnologías digitales que permiten su masificación. Sus costos son enormes y no aparecen en la cuenta de la campaña favorecida.
Lo novedoso de esta estrategia es que las acciones tradicionalmente dirigidas a desmoralizar al “enemigo” ahora se realizan por plataformas digitales globales que están en manos de los pocos dueños del poder comunicacional. Como analiza Fernando Buen Abad, en este tipo no tan nuevo de guerras “además de manipular pensamientos se manipula el modo de producirlos”. Siempre existieron las informaciones enredadas con falsos mensajes que el común de las personas aceptaba como verdaderos, y eran pocos los que lograban cuestionarlos críticamente y tratar de abrir los ojos a los engañados. Pero lo que ahora se busca con este tipo de alienación cibernética de bombardeos de informaciones falsas es aprovechar las brechas culturales de los pueblos (creencias, miedos, poca formación en el debate colectivo), para instalar en sus mente los designios de la cultura dominante y así convertirlos en repetidores de esa deformada realidad.
Las batallas por el conocimiento han instalado falsos principios en el pensamiento de las personas sin hábitos reflexivos, considerando toda crítica al capitalismo como obra de un terrorista comunista que te quitará tu casa, tu trabajo, tu vida, tus derechos. No es casualidad que cuando a alguien lo acusan de fascista no se entienda lo que se intenta denunciar, ya que es una caracterización de los gobiernos autoritarios que el sistema prefiere ocultar. Es a partir de esa brecha, nada neutral en la formación del conocimiento, que se utilizan las nuevas tecnologías y su poder repetitivo de mensajes que capturan las mentes, para que sean las mismas víctimas las que los difundan e instalen como una verdad. Du Clucel es hoy considerado el Centro de Pensamiento (think tank mediático) que promueve y vende esta doctrina entre los expertos en seguridad nacional de Estados Unidos y de la OTAN.
Nuevas tecnologías, acompañadas de la Inteligencia Artificial, que crean un poder blando -muy dañino- que hace perder la capacidad de razonar, de definir qué es falso y qué verdadero, son el arma que marcará hacia el futuro los ataques a los gobiernos progresistas de América, incluyendo los de EE.UU. Por eso es bueno aclarar que la resistencia no solo pasa por responderles en el mismo terreno, sino que también va de la mano de la construcción de autoconciencias en los procesos de democraciaNuevas tecnologías, acompañadas de la Inteligencia Artificial, que crean un poder blando -muy dañino- que hace perder la capacidad de razonar, de definir qué es falso y qué verdadero, son el arma que marcará hacia el futuro los ataques a los gobiernos progresistas de América, incluyendo los de EE.UU. Por eso es bueno aclarar que la resistencia no solo pasa por responderles en el mismo terreno, sino que también va de la mano de la construcción de autoconciencias en los procesos de democraciaparticipativa. Este poder blando no les funcionó en Irán, donde la cultura milenaria ha sido la base de su resistencia, y tampoco les funciona en Cuba -con décadas de bloqueos y bombardeos mediáticos- donde el proceso revolucionario de las primeras décadas construyó una identidad para confrontar al imperio que no se derrota fácilmente. Los jóvenes se van de Cuba para enviar remesas a sus familias, pero no se embarcan en estallidos sociales pues no piensan traicionar las causas resistentes de sus padres y abuelos.
Esta guerra cognitiva busca en Colombia generar miedos en los votantes que condicionen sus análisis políticos a la hora de definir la opción presidencial. Aprovechan las vulnerabilidades en la elaboración de reflexiones razonadas, para instalar en su cerebro mensajes repetitivos que impiden que las víctimas sea capaces de realizar una interpretación autónoma. Frente a esta ofensiva dirigida a someter la capacidad del pensar racional, lo primero que se debe hacer es no comer cuento, escucharEsta guerra cognitiva busca en Colombia generar miedos en los votantes que condicionen sus análisis políticos a la hora de definir la opción presidencial. Aprovechan las vulnerabilidades en la elaboración de reflexiones razonadas, para instalar en su cerebro mensajes repetitivos que impiden que las víctimas sea capaces de realizar una interpretación autónoma. Frente a esta ofensiva dirigida a someter la capacidad del pensar racional, lo primero que se debe hacer es no comer cuento, escuchara la contraparte y pensarlo bien, como hicieron en Perú. Y ante los “blanquistas” , recordar la experiencia europea que enseñó que frente a los fascistas la unidad es un imperativo categórico, ya que también irán por ellos.
Marcelo Caruso Azcárate