Las utopías de Carmen Bordes en los grabados del Almacén de imágenes diferidas en el MUSA
UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA / CULTURA / MUSA.
La obra se compone de dibujo y grabado, una serie de imágenes compuestas con imágenes clásicas y contemporáneas en diálogo para cuestionar la realidad tapatía y actual.
El Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara MUSA, en colaboración con la University of Guadalajara Foundation | USA y el Legado Grodman, presentó la exposición Almacén de imágenes diferidas grabados de la artista plástica tapatía Carmen Bordes.
La artista nacida en Guadalajara en 1952 y egresada de la Escuela de Artes Plásticas de la UdeG, utiliza una serie de grabados compuestos con imágenes propias, clásicas y contemporáneas que, juntas, proponen una nueva lectura utópica, sarcástica y crítica de la peculiar realidad de Guadalajara.
El Director del MUSA, Moisés Schiaffino, agradeció el esfuerzo realizado por la artista que comparte espacio, el MUSA, con la exposición de su amiga y colega Martha Pacheco Archivo y memoria: Martha Pacheco, además de los curadores y artistas que hicieron posible la exposición que impulsa los cambios en la sociedad.
“Llevamos poco más de dos años gestionando, platicando y gestionando el jardín de Carmen y con esta exposición reafirmamos la convicción de apostar por nuestros artistas locales”, explicó el director del MUSA.
La artista Carmen Bordes dijo que la exposición fue pensada en 15 grabados a tres placas a colores donde en cada placa dedica dos meses para su composición, un trabajo paciente pero para ella un proceso necesario para su proceso creativo.
“Vine, solicité el museo y no sólo me ofrecieron una sala para los 15 grabados, sino que fueron tres. Y entonces dije, pues voy a aprovechar, y pensé como hacer para expandir. Como también doy clases, decidí que fuera una exposición muy didáctica”, dijo.
Así, decidió que su exposición fuera un jardín donde cada grabado es un árbol y el césped se formó con el desperdicio de las pruebas, recortes de los grabados que la artista descartó por la falta de calidad.
“Para mí también es una cartografía del alma para ver si realmente algún día se detiene la violencia de género y es una utopía, pero aspiro a que lo sea en cuento a este problema”, precisó.
La artista emplea imágenes tanto clásicas como contemporáneas para armar sus propias imágenes que quiere plasmar. Aunque también es pintora, ella se siente más orientada por la gráfica.
“También pinto, pero yo me siento más grabadora: me gusta mucho el proceso del grabado que es muy lento, yo soy lenta en mi trabajo, entonces eso me da la oportunidad de reflexionar qué más le quito, qué más le pongo y me gusta trabajar en cobre que es la manera más tradicional porque es muy rica”, dijo.
Carmen Bordes siempre va contracorriente de las novedosas técnicas contemporáneas y produce grabados a la manera tradicional.
“Yo siempre voy en contracorriente porque estoy en contra de todo este sistema capitalista que quiere todo rápido y eso hace que los seres humanos cada vez estemos peor: si no locos, violentos. Este tipo de técnicas, pero la tecnología es maravillosa, yo misma la uso y me engolosina, pero desgraciadamente no siempre se utiliza para lo mejor”, explicó.
Cada uno de los grabados está acompañado de textos de la poeta Laura Solórzano quien dedicó palabras a las imágenes y que enriquecen la experiencia de los grabados.
En la exposición estuvo presente Mariana Madrigal, coordinadora de exposiciones del MUSA.
La exposición estará abierta al público del 6 de noviembre de 2026 al 7 de febrero de 2027 en las Salas 8, 9 y 10 de la planta alta.
Texto: Adrián Montiel González / Fotografía: Abraham Aréchiga.
Sitio Fuente: UdeG