En seminario de Red por la rendición de cuentas, reflexionan sobre la corrupción en procesos electorales
UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA / CUCEA.
En conferencia magistral, María Amparo Casar precisó que ya no es nueva la corrupción electoral, más bien lo novedoso es que ya casi nadie la investiga.
En el XV seminario de la Red por la rendición de cuentas del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA) de la UdeG, especialistas en el sistema electoral y combate a la corrupción coincidieron en las amenazas que se ciernen sobre el próximo proceso electoral, con la opacidad en las precampañas.
En el encuentro titulado “Las amenazas de la corrupción en el proceso electoral”, celebrado en el auditorio Raúl Padilla López, analizaron los principales desafíos, salvaguardas e instituciones involucradas en el combate a la corrupción electoral.
El vicerrector de la UdeG, doctor Héctor Raúl Solís Gadea, aseguró que la democracia atraviesa una situación de fragilidad, incertidumbre y que está en retroceso, y de lo cual no queda mucho margen para su defensa y su recomposición.
“La corrupción nos acecha más que nunca y se dispone a erradicar la democracia, la estabilidad, la gobernabilidad, el orden y las libertades”, dijo el vicerrector.
De acuerdo con su visión, el edificio democrático que, hasta hace unos cuantos años, parecía firme y estable, hoy presenta síntomas de agotamiento. “Hoy hay regreso a las autocracias y a las dictaduras”, precisó Solís Gadea.
El doctor Mauricio Merino Huerta, director del Instituto de investigación en rendición de cuentas y combate a la corrupción (IIRCCC) de la UdeG, apuntó que la nueva amenaza política apunta al proceso electoral que inició el 10 de septiembre pasado.
“Para nadie es un secreto que el dinero se ha convertido en un actor principalísimo de las campañas electorales y de la vida de los partidos políticos; nadie ignora que la ausencia de sistemas profesionales de carrera, de transparencia plena e instituciones fuertes para garantizar que las leyes se cumplan y, por lo tanto, los cargos públicos suelen convertirse en botín político”, reflexionó Merino Huerta.
Agregó que a nadie escapa que el crimen organizado está entrando a la contienda por el poder en nuestro país. En la actualidad, hay un incremento en la colusión con el crimen organizado, dijo.
Destacó, además, que, hace décadas, para contrarrestar lo que en la actualidad se ha desarrollado casi sin freno, se formó un grupo de investigadores, activistas y de la sociedad civil para conformar la Red por la rendición de cuentas en el seno de la universidad, el lugar para el pensamiento libre, “con el objetivo explícito de promover un contexto de exigencia a favor de la transparencia y contra la corrupción”.
Esto llevó a formular una estructura de la rendición de cuentas en México con un diagnóstico sobre la fragmentación de dependencias del gobierno, la trazabilidad de las denuncias y la carencia de información fidedigna. “Nunca tuvimos un sistema de rendición de cuentas, ni con el PRI ni con el PAN; por eso luchamos, por un marco institucional para firmar y arreglar el sistema, pero el gobierno sigue echando abajo el proyecto político actual”, destacó el especialista.
María Amparo Casar señala la corrupción electoral.
En su conferencia magistral sobre las amenazas de la corrupción en el proceso electoral, María Amparo Casar, presidenta de Mexicanos contra la corrupción y la impunidad, precisó que no es nueva la corrupción electoral, sino que nadie la investiga ni desde el gobierno o las instituciones estatales.
“Y cuando digo que comienza por lo electoral sé que estoy diciendo lo obvio, porque sin puestos de acceso a los recursos públicos y al poder para decidir su destino, primero hay que ganar la elección; por eso digo que la democracia electoral está en la base de la corrupción política”, enfatizó Casar.
Se trata, en palabras de la experta, de dos factores que cierran la tenaza: ganar elecciones y conseguir el poder para acceder a un poder casi ilimitado para capturar a las instituciones en el sentido clásico de la definición de la corrupción.
“Ganar elecciones es como ganar llaveros que, de acuerdo con el cargo, consiguen llaves para abrir cierto número de puertas y así repartir puestos y presupuestos”, denunció.
Sin embargo, el punto previo, la denuncia frente a una elección cuestionada por la corrupción a través de una precampaña, no se puede fiscalizar porque ya no es posible vigilarlas. “Si ya no hay quien vigile ni denuncie, existen proyectos como el IIRCCC, Mexicanos contra la corrupción y la impunidad, entre otras iniciativas, activistas y periodistas que investigan y denuncian la corrupción electoral”, destacó.
En el acto participó José Woldenberg, expresidente del Instituto Federal Electoral (hoy INE); además de representantes de la fundación Friedrich Ebert Stiftung y del Instituto de estudios para la transición democrática.
Texto: Adrián Montiel González / Fotografía: Cesar Ulises Ayala Jauregui.
Sitio Fuente: UdeG