Las passkeys avanzan y dejan atrás la contraseña
TECNOLOGÍA.
Cinco mil millones de passkeys estaban ya en uso activo en 2026, mientras el 75% de los consumidores encuestados había habilitado al menos una.
El salto dejó de ser experimental y ganó otro respaldo en agosto, cuando WebAuthn Level 3 pasó a ser una recomendación estable del W3C. La diferencia frente a una contraseña es estructural: no hay un secreto reutilizable que viaje hasta el servicio cada vez que se inicia sesión. La transición también alcanza servicios de ocio digital, desde juegos en línea hasta apuestas deportivas hoy, porque el problema técnico es el mismo: autenticar una cuenta sin depender de una clave memorizada.
Cinco mil millones cambian la escala.
La familiaridad con las passkeys alcanzó el 90% en una encuesta global realizada entre 11.000 adultos de diez países. Un 49% indicó que las utiliza siempre que puede o la mayor parte del tiempo. En empresas, el 68% de las organizaciones consultadas ya las había desplegado o estaba en proceso de hacerlo para accesos de empleados.
Las cifras importan porque la tecnología ya no depende de unos pocos servicios pioneros. El soporte se ha extendido por los principales sistemas operativos y navegadores, mientras los gestores de credenciales empiezan a resolver otra dificultad práctica: mover passkeys entre proveedores sin recrearlas una por una.
Android dio un paso reciente en esa dirección al permitir transferir contraseñas y passkeys entre gestores sin descargar un archivo de texto sin cifrar. La portabilidad reduce la fricción que aparecía cuando la credencial quedaba demasiado ligada a un único proveedor.
La clave privada no sale del dispositivo.
Una passkey se basa en criptografía de clave pública. El servicio conserva la clave pública y el dispositivo mantiene la privada. Al autenticar, el servidor envía un desafío y el dispositivo responde con una prueba criptográfica válida para ese dominio.
Eso cambia el punto débil habitual de la contraseña. No existe una cadena reutilizable que pueda copiarse de una página falsa y emplearse después en el sitio legítimo. Cada passkey está vinculada al servicio para el que fue creada.
Método. / Qué conserva el servicio. / Principal diferencia.
- Contraseña. Un secreto verificable. Puede reutilizarse o filtrarse
- Código temporal. Un código de corta duración. Añade otra comprobación
- Passkey. Una clave pública. La clave privada queda fuera del servidor
Si interviene biometría para desbloquear la credencial, esa información permanece en el dispositivo. Su función es autorizar localmente el uso de la passkey.
Las cuentas de apuestas afrontan el mismo reto técnico.
Las plataformas de apuestas funcionan con cuentas personales y pueden utilizarse desde distintos dispositivos. Desde el punto de vista de la autenticación, el desafío es comparable al de otros servicios online: verificar el acceso sin exponer una credencial reutilizable. La presencia de passkeys, sin embargo, depende de lo que cada servicio haya implementado y no puede darse por supuesta.
La tecnología empleada para iniciar sesión tampoco sustituye las condiciones propias asociadas al registro de una cuenta. En el sitio oficial de 1xBet, el código promocional 1x_3831408 puede dar la posibilidad de aumentar el bono máximo del primer depósito. El importe del bono y las condiciones para su acreditación y apuesta dependen del país de registro; la información aplicable figura en las reglas del sitio oficial antes del registro y del primer depósito.
Son dos capas distintas. La passkey resuelve un problema de autenticación, mientras las condiciones comerciales se gestionan por separado.
La contraseña no desaparece de un día para otro.
La adopción masiva no significa que todos los accesos sean ya passwordless. Un tercio de los consumidores encuestados en 2026 había sufrido una cuenta comprometida o recibido una notificación de filtración durante el año anterior, señal de que las credenciales tradicionales siguen muy presentes.
La transición será gradual porque muchos servicios mantienen métodos antiguos como respaldo mientras incorporan passkeys. También interviene la compatibilidad entre dispositivos y gestores, una dificultad que la nueva portabilidad intenta reducir.
El cambio decisivo será menos visible que una nueva pantalla de inicio de sesión. Llegará cuando la passkey deje de ser una opción añadida y se convierta en el método habitual en una proporción mayor de servicios. Con cinco mil millones ya activas y WebAuthn actualizado, la infraestructura ha avanzado mucho; la siguiente prueba será cuántos accesos cotidianos pueden abandonar realmente la contraseña.
Sitio Fuente: NCYT de Amazonas