La OMS publica nuevas orientaciones para prevenir enfermedades relacionadas con el calor en las concentraciones multitudinarias
ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD.
Las enfermedades relacionadas con el calor se han convertido en un importante riesgo para la salud pública durante los acontecimientos deportivos, religiosos y culturales que reúnen a grandes concentraciones de personas, tanto para los espectadores y los asistentes como para los trabajadores y los voluntarios.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado hoy un nuevo análisis de los datos disponibles, acompañado de orientaciones, que muestra que la mayoría de estos problemas de salud pueden prevenirse o tratarse en el propio lugar si se adoptan a tiempo medidas para gestionar los riesgos.
Este análisis, que abarca estudios publicados entre 1980 y 2025, compila información sobre casi medio millón de situaciones de atención de salud en eventos multitudinarios, entre ellas más de 22 000 correspondientes a problemas de salud relacionados con el calor. Los estudios muestran, no obstante, que, cuando los servicios médicos sobre el terreno están bien organizados, se puede atender a más del 90 % de los pacientes en el propio lugar del evento, lo que permite reducir la demanda de hospitales y servicios de ambulancia locales.
El Dr. Chikwe Ihekweazu, Director Ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, ha señalado: «El calor extremo representa una amenaza creciente para la salud, la seguridad y la continuidad de las actividades en los acontecimientos multitudinarios, por lo que debe abordarse no solo como un peligro ambiental, sino también como un reto fundamental para la gestión de las operaciones y la gobernanza. La protección no puede depender únicamente del comportamiento individual; si mejoramos sistemáticamente la evaluación de los riesgos y la preparación y la respuesta frente a ellos, podemos reducir los daños inmediatos y lograr que la planificación de los eventos sea más segura y resiliente frente al calentamiento del planeta».
Según las estimaciones, las muertes relacionadas con el calor han aumentado un 63 % desde la década de 1990, y entre 2012 y 2021 se produjeron, en promedio, 546 000 fallecimientos anuales por esta causa. Las grandes concentraciones de personas pueden agravar los riesgos asociados al calor por factores como la exposición prolongada al calor y al sol, la aglomeración de personas, el acceso limitado a agua salubre, el estrés ocasionado por los viajes, el desconocimiento de las condiciones climáticas locales y las demás demandas que deben atender simultáneamente los servicios de salud.
De acuerdo con el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, desde la década de 1950 los episodios de calor extremo, entre ellos las olas de calor, son cada vez más frecuentes e intensos en la mayoría de las regiones, principalmente como consecuencia del cambio climático. Además, se prevé que tanto su frecuencia como su intensidad sigan aumentando con cada nuevo incremento del calentamiento del planeta.
Para ayudar a los países anfitriones y a los organizadores de eventos a anticiparse a los riesgos para la salud relacionados con el calor y a gestionarlos mejor, la OMS ha publicado el conjunto de recursos Prevención y gestión de las enfermedades relacionadas con el calor en concentraciones multitudinarias, basado en las pruebas sintetizadas mediante análisis sistemáticos y en las enseñanzas extraídas de concentraciones multitudinarias celebradas en todo el mundo.
Los resultados ponen de relieve la importancia de invertir en medidas de preparación y respuesta antes de que las temperaturas alcancen niveles peligrosos. Los enfoques más eficaces combinan varias medidas, entre ellas:
- ofrecer agua potable y aseos accesibles y seguros;
- disponer de instalaciones para refrescarse;
- ajustar los horarios;
- gestionar los flujos de personas;
- adoptar medidas para proteger a los trabajadores;
- facilitar información a la población;
- mantener una vigilancia constante, y
- contar con servicios médicos bien preparados en el lugar.
Las orientaciones se dirigen tanto a los asistentes y espectadores de estos eventos como a sus trabajadores y voluntarios, y tienen por objeto complementar las orientaciones de la OMS sobre planes de acción para la salud relacionados con el calor, así como los planes nacionales existentes, los requisitos en materia de salud y seguridad en el trabajo, los planes de preparación para emergencias y las directrices clínicas sobre este tema.
El documento hace hincapié en la necesidad de adoptar un enfoque integral y explica que aspectos como el diseño del recinto, la gestión de las multitudes, el agua y el saneamiento, el transporte, la seguridad, las comunicaciones y la gestión del personal condicionan el acceso a lugares donde refrescarse, al agua potable y a una atención médica oportuna. Las orientaciones abarcan todas las fases de los eventos multitudinarios y deben integrarse en las actividades generales de preparación para emergencias y de gestión de los riesgos derivados de todo tipo de amenazas. La OMS pide a los gobiernos, los organizadores de eventos y sus asociados que integren la gestión de los riesgos relacionados con el calor en la planificación de la atención de salud, la preparación y las actividades relacionadas con las grandes concentraciones de personas en todo el mundo.
Sitio Fuente: OMS