“En mi cama mando yo”: exposición fotográfica rescata la memoria de las primeras marchas de la comunidad LGBTIQ+
UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA / EXPOSICIONES.
El fotógrafo Armando Cristeto Patiño reúne imágenes históricas de los primeros movimientos por los derechos de la diversidad sexual y busca acercar a las nuevas generaciones a las luchas que han marcado el camino hacia la igualdad.
En el marco del Mes del orgullo, Cultura UDG y el Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD) inauguran este viernes 12 de junio la exposición fotográfica En mi cama mando yo, una muestra individual del fotógrafo Armando Cristeto Patiño que documenta algunos de los momentos más significativos de las primeras marchas de la comunidad LGBTIQ+.
La exposición estará montada en la Galería Jorge Martínez, ubicada en el cruce de las calles Belén e Independencia, en el Centro Histórico de Guadalajara, con entrada gratuita para todo público. Antes de la inauguración oficial tendrá lugar un conversatorio con el artista e invitados, con un aforo de 50 personas, a las 18:00 horas. La exposición permanecerá hasta el 7 de agosto.
En rueda de prensa, el coordinador de Artes plasticas visuales y digitales de Cultura UDG, Ricardo Duarte Mendez, destacó que hablar del pride actualmente implica reconocer los avances alcanzados por la comunidad diversa, pero también reflexionar sobre los desafíos que todavía persisten.
“Hablar de esta exposición es brindar a las nuevas generaciones una memoria de estas luchas. Hay mucho por hacer todavía en materia de derechos humanos”, dijo, al tiempo que reconoció el trabajo del fotógrafo de Cristeto Patiño y las tareas pendientes como sociedad; asimismo, refrendó el compromiso de la Universidad de Guadalajara con la inclusión, el respeto y la diversidad.
La exposición reúne fotografías captadas por Cristeto Patiño durante las primeras manifestaciones de la diversidad, cuando apenas unos cientos de personas se atrevían a salir a las calles para exigir respeto y reconocimiento. El fotógrafo explicó que el título de la muestra surge de una de las consignas más representativas de aquella época.
“En mi cama mando yo, no los políticos. En mi cama mando yo, no la Iglesia. En mi cama mando yo, no la sociedad. En mi cama mando yo, no mi familia”, recordó. “Era un grito que expresaba lo que estaba pasando y terminó convirtiéndose en una consigna”.
Por medio de las imágenes, la exposición retrata la fuerza, la resistencia y la organización de quienes participaron en aquellos primeros movimientos sociales, en un contexto donde la discriminación y la falta de reconocimiento eran constantes.
Cristeto Patiño recordó que las primeras marchas reunían a menos de 500 personas; y en ocasiones, concluían con apenas 300 participantes. Y contrastó esa realidad con la marcha del orgullo realizada en 2025, que congregó a cientos de miles de asistentes.
“Esas 500 personas que comenzaron el movimiento fueron quienes abrieron el camino para que hoy hablemos del matrimonio igualitario y que muestra toda la lucha de los marchantes de esa época”, afirmó.
El jefe del Departamento de artes visuales del CUAAD, doctor Jesús Alberto Peredo Pozos, mencionó que esta exposición es un orgullo para el CUAAD y la sociedad, debido a que el artista es referente de los grupos de los años setenta.
“Es la primera vez que la obra del maestro Cristeto Patiño se presenta en la galería. Está conformada por 30 piezas curadas por él mismo y una extra, un regalo que accedió a que fuera presentada y mostrada para quienes visiten la exposición”, informó.
Las fotografías son en blanco y negro, debido a la trayectoria del artista y los años en las que documentó cada una. Cristeto Patiño también compartió algunas anécdotas que forman parte de la memoria colectiva del movimiento. Recordó, por ejemplo, la participación de un automóvil convertible en una marcha realizada en 1989, donde dos mujeres trans se sumaron al contingente con libertad y orgullo, dejando una imagen que simbolizó la visibilidad y la fuerza de la comunidad.
Asimismo, destacó el papel de la fotografía como herramienta de memoria histórica. “De lo que no se habla, no existe”, expresó. “La fotografía, junto con los documentos de la época, permite mostrar estas historias y preservar la memoria de quienes lucharon por sus derechos”.
Aunque reconoció los avances alcanzados durante las últimas décadas, señaló que aún existen pendientes importantes para la comunidad LGBTIQ+, especialmente en temas relacionados con la atención a personas mayores, el acceso a la salud y la creación de espacios de apoyo para quienes viven en situación de calle.
Texto: Kimberley Lemus / Fotografía: Adriana González.
Sitio Fuente: UdeG