La orquesta escuela Carlos Chávez y un coro sin palabras recrearán la historia de Daphnis y Chloé, bajo la dirección de Enrique A. Diemecke

México: CULTURA / CONCIERTOS.-

- Este programa será una experiencia sonora emotiva que entrevera la estética de la danza, la música y la pintura.

- El sábado 23 y domingo 24 de mayo, en el Conservatorio Nacional de Música, y en la Biblioteca de México, respectivamente.

- Durante esta interpretación del famoso ballet de Maurice Ravel, las y los cantantes no interpretarán un texto o historia: realizan vocalizaciones a través de una técnica llamada bouche fermée.La Orquesta Escuela Carlos Chávez (OECCh), acompañada del Ensamble Escénico Vocal (EEV) y el Coro Sinfónico Comunitario del Sistema Nacional de Fomento Musical, recreará en su segundo programa de mayo, un ambiente inspirado en los cuadros de los pintores franceses del siglo XVIII, durante su interpretación del ballet Daphnis et Chloé, de Maurice Ravel, obra musical inspirada en la novela homónima de Longo, escritor heleno del siglo II d. C, y que el músico francés compuso entre 1909 y 1912.

Bajo la dirección musical de Enrique A. Diemecke, los grupos artísticos del Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM), institución de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, buscarán en este programa trasladar al público a la isla Lesbos o a un jardín francés de la Belle Époque parisina. La cita es el sábado 23 de mayo, a las 13:00, en el Auditorio Silvestre Revueltas del Conservatorio Nacional de Música, y el domingo 24, a las 13:30 h, en el Patio Octavio Paz de la Biblioteca de México.

En Daphnis et Chloé, además de una gran orquestación, requiere de la participación de un coro sin palabras, en el que las y los cantantes no interpretan un texto o una historia; realizan vocalizaciones generalmente con la letra “A” o con la boca cerrada, a través del ejercicio de entrenamiento conocido en francés como bouche fermée, en italiano como bocca chiusa y en inglés como humming.

“Se trata de una obra para ballet dividida en tres partes o escenas creada por el compositor francés, a solicitud del afamado productor de ballets rusos, Sergei Diaghilev, quien no buscaban una recreación de este pasaje de la mitología griega, sino una visión idealizada y sensual, que complaciera al público, a través de la música y la danza”, contextualizó el titular del SNFM, Roberto Rentería Yrene, quien recordó que el estreno de este ballet fue el 8 de junio de 1912 en el Théâtre du Châtelet de París, bajo la dirección de Pierre Monteux.

En este sentido, el funcionario señaló que Ravel sentía la presión de crear esta obra pues temía que no estuviera a la altura de esa nueva modernidad. “Hay que recordar que en esa misma época, Igor Stravinsky trabajaba en sus ballets Petrushka y La consagración de la primavera, también a solicitud del empresario ruso, quien le solicitó crear un ballet que evocará el despertar amoroso de los dos pastores huérfanos, Daphnis et Chloé, desde una perspectiva muy similar a la estética rococó de Jean-Antoine Watteau, plagada de escenas y ambientes de cortejo amoroso y diversiones aristocráticas, en tonalidades suaves como el rosa, el verde pálido, el azul celeste y el dorado tenue”.

Por otra parte, Rentería Yrene subrayó que “en la primera escena, esta sinfonía coreográfica ―como la llamaba Ravel― delinea el momento en que Daphnis y Chloé se declaran su amor en un prado sagrado, así como el ataque de unos piratas y el secuestro de Chloé. En la segunda, Maurice bosqueja el campamento de los piratas, a través del sonido del fagot, contrafagot y cuerdas graves; y con la intervención del oboe y corno inglés, sugiere la danza de la joven quien temerosa espera un milagro”.

Y en la última parte, cuando los protagonistas se reencuentran y agradecen a Pan (Dios griego de la naturaleza y los pastores), el compositor plantea este momento con las cuerdas bajas y arpegios de flautas y arpas que imitan el goteo del agua de las rocas, y crea uno de los solos para flauta más icónicos del repertorio orquestal, para representar el mito de Pan y la ninfa Siringa, concluyó.

Este programa será una experiencia sonora emotiva que entrevera la estética de la danza, la música y la pintura, a través de sonidos y silencios que recrean figuras y escenas sensuales. La entrada será libre. Para mayores informes, consulte la cartelera en mexicoescultura.com y fomentomusical.cultura.gob.mx.

Sitio Fuente: Secretaría de Cultura