Cómo mantener la productividad y motivación mientras se trabaja desde casa

DESARROLLO PERSONAL Y PROFESIONAL.-

Desde el inicio de la pandemia, un gran porcentaje de la población activa ha empezado a trabajar desde casa. Lo que antes era un espacio para descansar y relajarse después del trabajo, ahora se ha convertido en una oficina, con consecuentes dificultades a la hora de mantenerse enfocados, motivados y productivos en este nuevo entorno híbrido.

Aunque haya dejado de crecer exponencialmente como en los primeros meses de la emergencia sanitaria, el trabajo remoto ya es una realidad consolidada. Según estadísticas de EE.UU., actualmente el 12,7% de los empleados a tiempo completo trabajan desde casa. Al mismo tiempo, un significativo 28,2% se ha adaptado a un modelo híbrido, combinando el trabajo en casa y en la oficina.

Desafortunadamente, un estudio reciente en el que participaron varias universidades de EE.UU. y México ha mostrado que los trabajadores totalmente remotos son un 10% menos productivos. La comunicación a distancia y los problemas de automotivación parecen ser los factores más críticos. De hecho, establecer una disciplina es el primer paso para mantenerse motivados y productivos trabajando en casa. Para lograrlo, se pueden seguir algunos consejos.

1. Crear un espacio de trabajo adecuado.

Cuando se trabaja desde casa, se debe crear un espacio que esté lo más separado posible del contexto doméstico y donde los límites sean claros también para cualquier otro habitante de la casa. Es el lugar dedicado al trabajo, libre de todo elemento distractor innecesario, posiblemente iluminado por luz natural, con una excelente conexión y apto para videoconferencias.

Esforzarse para mantener el orden y la organización es indispensable cuando esto no está impuesto desde arriba y es el propio trabajador quien debe preocuparse por gestionar su tiempo y espacio. Un buen truco es ocupar un espacio pequeño, y así llenarlo solo de lo necesario para el trabajo.

2. Respetar un horario.

Incluso si no está sujeto al control de horas, el trabajador de remoto debe crear una rutina que incluya un horario lo más definido posible. Lo ideal, aunque a los freelancers se les permita mucha flexibilidad, sería observar el mismo horario que la mayoría. Esto es especialmente importante para llevar a cabo proyectos y cumplir con los plazos.

Siempre pueden surgir imprevistos, pero deben ubicarse dentro de un cronograma establecido. Hacer demasiadas excepciones puede conducir a la pérdida de concentración y falta de motivación, ya que el trabajo terminaría invadiendo el tiempo personal. De hecho, definir los límites entre el trabajo y la vida privada es esencial para ser productivos. Fuera del horario establecido, en cambio, sería bueno apagar el ordenador y no responder a los correos ni a los mensajes de trabajo.

También se deben regular las pausas para comer o estirar las piernas y puede ser muy útil dividir el día en bloques de tiempo. Por ejemplo, trabajar aproximadamente 1,5 horas y tomarse un breve descanso de 5 a 10 minutos. La gestión de los descansos es muy importante para relajarse un momento sin perder por completo la concentración.

3. Vestirse y prepararse para el trabajo.

En la rutina a respetar para trabajar desde casa, también está la de vestirse y arreglarse como si se fuera a la oficina. No significa necesariamente ser elegantes, sino usar ropa que sería aceptable en la oficina de la empresa o en una entrevista con un cliente. Este ritual también incluye desayunar antes de empezar, en lugar de hacerlo mientras se trabaja. Se debe reproducir en la medida de lo posible la dinámica normal de un trabajador presencial.

4. Tener un listado de cosas por hacer.

Compilar una lista de tareas pendientes es esencial. De hecho, enfrentarse al día con un plan ambiguo puede conducir a la dispersión y, por lo tanto, a una disminución de productividad. El listado se puede compilar todos los días a primera hora, después de abrir el ordenador, o, mejor aún, el lunes y para toda la semana. Eso sí, hay que ser realistas. De hecho, establecer metas en exceso o inalcanzables puede mermar la motivación y generar frustración. Es imperativo ser honestos para mantenerse productivos.

5. Limitar las distracciones.

Además de las distracciones que pueden proceder de otros miembros del hogar, un trabajador remoto necesita limitar o eliminar el acceso a las redes sociales, así como a los chats personales, para ser productivo. En promedio, una persona levanta el teléfono 96 veces al día, aproximadamente cada 10 minutos, para revisar las notificaciones o el flujo de las redes sociales.

Por el contrario, aquellos que trabajan desde casa deberían configurar su teléfono en modo avión o al menos en modo silencioso, desactivando las notificaciones que no sean esenciales para el trabajo. La misma disciplina también debe aplicarse al ordenador, cerrando todas las ventanas innecesarias.

6. Cuidar el cuerpo.

Trabajar desde casa puede dar una sensación de relajación y el cuerpo puede terminar ‘aturdido’. Por tanto, para no perder la concentración y la motivación es fundamental mantener el cuerpo activo, así como una alimentación saludable y un descanso adecuado. Al final de cada bloque de trabajo, se puede dar un pequeño paseo por la casa o hacer algo de ejercicio para que la sangre fluya. Ser sedentarios es malo para la motivación y la productividad, pero también para la salud que está a la base de todo.

Sitio Fuente: Universia México