Medidas de Ron DeSantis atentan contra derechos humanos de indocumentados
UAM / DERECHOS HUMANOS.
- El programa del gobernador de Florida disminuirá las posibilidades de conseguir empleo a ese sector.
Foto: Comunicación Social.
La postulación de Ron DeSantis como candidato presidencial del Partido Republicano en Estados Unidos (EU) es muy preocupante para la población migrante, ya que sus derechos serán restringidos y minimizarán sus posibilidades de conseguir empleo, afirmó el maestro Enrique Catalán Salgado, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Lo anterior, con base en las medidas promulgadas por el gobernador de Florida, que atacan a los trabajadores sin documentos y buscan la expulsión a sus países de origen, además de penalizar a quien les brinde algún tipo de apoyo, señaló el investigador del Departamento de Política y Cultura de la sede Xochimilco.
“Si se descubre a una persona transportando en un automóvil a un ilegal –no hablamos de un pollero sino de un familiar o conocido– estará sujeta a una penalidad judicial y a una multa de cinco mil dólares, mientras que las empresas que contraten indocumentados recibirán multas de mil dólares por cada día que no demuestren la legitimidad de ese empleado”, añadió.
Para el especialista en estudios regionales de América Latina y política exterior de Estados Unidos, globalización, integración regional y derechos de los pueblos originarios, otro castigo más grave que atenta contra las garantías individuales básicas es que se obliga a los hospitales a verificar la legalidad de cualquier sujeto antes de ingresarlo, con lo que ahora “en vez de atender al accidentado, la prioridad será verificar su situación migratoria”.
En la campaña presidencial este tema será de los más polémicos, “y pareciera que los políticos de aquella nación, quizá en forma intencional o por ignorancia plena, han dejado de reconocer que ese país se construyó sobre una base de individuos que llegaron de otros lugares, dejando de lado que gran parte del Producto Interno Bruto es generado por éstos”, subrayó el académico del Departamento de Política y Cultura.
La candidatura de DeSantis cobró relevancia pues cuenta con apoyo del Partido Republicano, aunado a que sus principios ideológicos son muy similares a los de Donald Trump, aunque las estadísticas muestran que este último tiene una ventaja de 20 puntos sobre el primero, puntualizó el académico.
“Pero si algo hemos aprendido en las últimas dos elecciones es que las sorpresas están a la vuelta de la esquina. Entonces, nadie pensaba que ganaría Trump y nadie imaginó la dramática toma del Capitolio por la base dura de éste, y ahora el precandidato está tratando de cooptar la base del movimiento Make America Great Again (MAGA)”.
Si bien por el momento “nada está dicho y el mandatario de Florida tiene posibilidades de contender, faltan los debates que pueden cambiar fácilmente la preferencia electoral, pero la posibilidad de esa candidatura debe ser muy preocupante para la población migrante”.
En términos de lo que se va a enfrentar durante la campaña “es difícil prever un resultado, porque Trump dividió al país, fue un presidente agresivo, racista y discriminador que no se mordía la lengua para agredir a México o a otros estados, con lo que destapó la cloaca del racismo, que sigue pujante y vivo”, señaló el especialista.
En contraste con el expresidente, el titular de Florida está socavando la base institucional de Estados Unidos a través de la modificación de las leyes para que la agresión sea plena en el ámbito judicial y de ese modo expulsar a los indocumentados o al menos propiciar que no tengan las condiciones mínimas para querer quedarse.
“Una diferencia que pareciera sutil, pero que es de fondo y forma, es que el slogan de Trump, el Make America Great Again era racista pero pensaba en la nación, en tanto que el de DeSantis habla del individuo; es decir, vuelve el estadounidense grande, ya sólo habla del sujeto, esa es la superioridad estadounidense”, explicó en entrevista el politólogo.
“No es una discrepancia mínima respecto de cuando se pensaba en el país como una amalgama de diversidades y culturas que a pesar de todas las disconformidades se identificaba como un todo; ahora es el supremacista estadounidense versus todos los demás que no deben tener derechos”.
El slogan Great American Comeback ya no se refiere a la nación, sino al estadounidense, “lo cual nos da mucha luz sobre los otros matices asociados con su guerra ideológica contra el movimiento woke, y ya es una cuestión que incluye la percepción de la cultura estadounidense en el sentido más racista y discriminador, que es el supremacismo blanco”.
En torno de Un día sin inmigrantes promovida por organizaciones de trabajadores sin papeles en Florida, Catalán Salgado afirmó que es una acción necesaria, “pues los derechos se conquistan y los que se tienen deben defenderse, aunque el gobernador criminalizó las protestas, lo que le permitía una represión mayor, si bien los tribunales lo declararon inconstitucional; eso revela cómo va a responder el precandidato republicano”.
A pesar de que la iniciativa de ley sobre la manifestación fue bloqueada, “es conveniente que los migrantes sean muy cuidadosos, ya que ese precandidato no se tentaría el corazón ni las manos y usaría cualquier recurso a su alcance para someterlos”, concluyó.
Sitio Fuente: UAM Número 306