• SF Noticias

Cómo afrontar tu primer día de trabajo

DESARROLLO PERSONAL Y PROFESIONAL.-

Las tendencias asociadas al empleo cambian con cada generación. Así lo revela un informe del año 2021 de CareerBuilder, referido al tiempo de permanencia de los jóvenes en un mismo trabajo. Según el mismo, los millennials pasan una media de dos años y nueve meses en el mismo puesto, mientras que la generación Z lo hace durante un tiempo medio de dos años y tres meses.

Los datos indican que, en las generaciones laborales más jóvenes, la idea de permanecer en el mismo trabajo durante toda la trayectoria profesional ha pasado a mejor vida. El cambio forma parte también del crecimiento laboral y personal y afrontar nuevos retos periódicamente es una decisión extendida. Y este cambio implica también tener que fomentar las habilidades de adaptación a nuevas realidades laborales. Quienes siguen esta tendencia tienen que afrontar en numerosas ocasiones un primer día en un nuevo trabajo. Veamos cuál es la mejor forma de hacerlo.

La preparación, fundamental.

Siempre es conveniente prepararse antes del primer día de trabajo para acelerar tu proceso de integración y aplicar los conocimientos por los que te han contratado de la manera más ágil posible. El trabajo previo es esencial para que el primer día de trabajo fluya de la mejor manera. Analiza quiénes van a ser tus nuevos compañeros, investiga el perfil profesional de tus futuros responsables y, sobre todo, profundiza en la empresa.

Conocer los distintos departamentos y valorar cuáles son los trabajos que se realizan más allá del específico por el que hayas sido contratado te hará estar más preparado para entrar en la empresa. Nunca está de más que leas con atención su blog o te empapes de sus redes sociales. En estas herramientas se adivinan las competencias a las que más valor se dan y pueden darte una idea de qué soft skills podrás utilizar para entrar con buen pie en tu nueva aventura laboral.

Una buena fórmula de analizar tu situación respecto a la empresa en la que vas a empezar a trabajar es desarrollar un análisis FODA personal de tus competencias en relación con la compañía. El análisis FODA valora tus Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas. De esta forma, podrás descubrir cuáles son los aspectos internos y externos que pueden determinar tu nueva experiencia y qué vas a poder aportar en tus primeros días.

A partir de este análisis tendrás la capacidad de descubrir en qué puntos tienes que mejorar para alcanzar la mejor integración. Si se trata de aspectos técnicos o conocimientos, lo mejor es que apuestes por formaciones que te alineen con las necesidades de la compañía.

El primer día en tu nueva empresa.

Llega el día en que empiezas en tu nuevo empleo. Si te has preparado con antelación, los puntos de incertidumbre se reducirán de manera importante. El componente humano y social desempeña un papel fundamental en los primeros días.

Tu actitud va a determinar cuál es tu sensación del comienzo de esta nueva aventura y también la primera percepción que tendrán de ti tus compañeros. Indudablemente, esto es una carrera de fondo, lo importante será tu comportamiento y tu trabajo a medio y largo plazo, pero una primera impresión positiva dice mucho de ti y de tu interés en integrarte desde el primer momento. Aquí van unas recomendaciones sobre cómo actuar al llegar a tu oficina por primera vez:

- Escucha de forma activa y consigue una primera visión de los valores de la empresa. Lo más razonable cuando una persona es nueva en un trabajo es escuchar con atención a los responsables y compañeros, ya que tendrás una visión sobre las dinámicas de la empresa, los valores que defiende o cómo funciona tu trabajo. Observa y empápate de la información nueva que te llega de tu alrededor.

- Muestra interés en conocer a todos tus compañeros y entender su labor. Te presentarán a muchas personas y tendrás un exceso de información al finalizar el primer día, pero no te dejes llevar por el agobio. Tus compañeros pueden facilitar un aprendizaje rápido de las dinámicas de la compañía. Recuerda también que no siempre estarás en este lugar, así que aprovecha la oportunidad.

- Establece conexiones reales con clientes y otros empleados. Es decir, actúa con naturalidad desde el primer día. No intentes demostrar cosas solamente para impresionar a otros. La empatía es básica en el día a día y, además, es una habilidad que puedes entrenar. Aquí te contamos cómo hacerlo.

- Pregunta todo lo que no entiendas. Aunque puede darte reparo ser una carga para tus compañeros de trabajo los primeros días, no tengas dudas: antes cualquier cuestión que te sobrepase pide ayuda. Muestra gratitud y continúa aprendiendo y trabajando de forma independiente para que tus compañeros vean que te estás esforzando en tu nuevo puesto.

Los cambios laborales implican formas diferentes de hacer las tareas, nuevas herramientas, nuevos jefes y tácticas, ya que cada empresa y cada equipo funciona de forma distinta. Estar abierto a aprender nuevas técnicas y métodos es una oportunidad para cambiar las cosas y un aprendizaje interesante no solo a corto plazo sino también para tu futuro. Ampliará tus conocimientos, tu flexibilidad y aumentará tus habilidades para la resolución de problemas. Ser agradable, flexible y prudente en tu primer día de trabajo es la mejor fórmula de empezar con tu nueva aventura laboral.

Sitio Fuente: Universia México