¿Eres un adicto al trabajo? Descúbrelo con este artículo
DESARROLLO PERSONAL Y PROFESIONAL.
El estrés o el temor al fracaso son riesgos que pueden conducirnos a una excesiva dependencia de nuestro empleo.
Los horarios desproporcionados y la presión pueden desembocar en problemas de adicción.
- Ser adicto al trabajo es una enfermedad peligrosa, igual que cualquier otro tipo de adicción, y con consecuencias negativas para la salud y la vida personal.
- Mencionamos algunos de los rasgos propios de las personas que sufren adicción al trabajo.
- Trabajar más de 12 horas diarias puede desembocar en una adicción y esconde algún problema personal.
Ser adicto al trabajo va más allá de sentirse continuamente preocupado por el trabajo o pendiente de lo que puede pasar. Eso encaja más con personas que no saben desconectar o tienen pensamientos obsesivos ante situaciones de estrés o de mucha preocupación.
La adicción al trabajo es cuando el empleo de una persona se convierte en su vía de escape y con la que se evade del resto de aspectos de su vida personal, familiar y social. Necesita estar en su puesto de trabajo como solución para calmar su ansiedad y el sentimiento de culpa.
Suele ser una adicción que cubre alguna deficiencia o problema psicológico, por lo que, como la mayoría de adicciones, esconde algo más que una necesidad obsesiva y compulsiva por trabajar y aislarse de lo que ocurre a su alrededor.
Es un problema difícil de detectar, pero más común en personas con personalidades inseguras, obsesivas, demasiado competitivas o que no saben gestionar los estados de estrés y presión con soltura.
También es cuestionable, según la cultura de cada país. Por ejemplo, se dan más casos en países como Japón, donde se exige mucha dedicación y esfuerzo al desarrollo profesional, por encima de la vida personal, y se acaba convirtiendo en una obsesión. En todos los casos, los adictos suelen presentar estos tipos de comportamiento:
- No disfrutan de lo que hacen, o de lo que obtienen y trabajan de forma compulsiva y a contrarreloj.
- Suelen ser personas solitarias que usan el trabajo como excusa para deshacerse de compromisos personales.
- Presentan comportamientos inquietos y nerviosos si no están trabajando.
- Renuncian al descanso y ven en su empleo la solución para llenar vacíos personales y sociales.
- Son competitivos y no les gusta delegar el trabajo o coordinarse con el resto del equipo.
- Son muy exigentes con ellos mismos, con sus compañeros y se sienten culpables si no rinden más o abarcan más tareas.
Para y reflexiona.
Nadie duda de la importancia que tiene un empleo y el desarrollo de una carrera profesional, pero deben de ser compatibles con una vida sana, plena y estable.
Es importante ser capaz de autoanalizarnos y ver si estamos cayendo en comportamientos compulsivos y adictivos, como respuesta a otro tipo de problemas o preocupaciones.
Como todas las adicciones, es importante contar con apoyo profesional y modificar comportamientos y rutinas, de manera que nos sintamos mejor con nosotros mismos y desarrollemos habilidades que nos ayuden a enfrentarnos a los problemas y no a huir de ellos.
Enfoca tu esfuerzo en ser válido para tu empleo, pero también en pasar tiempo haciendo otras actividades y rodeado de personas que te ayuden a sentirte feliz y relajado.
No olvides que tu familia, amigos, e incluso tus propios compañeros de trabajo, pueden ser tu mejor apoyo para sentirse más sano y satisfecho.
Sitio Fuente: Universia México