Mensaje de la Sra. Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, con motivo del Día Mundial del Agua
GEOGRAFÍA / RECURSOS NATURALES.
La cuestión de los recursos de agua potable es uno de los principales desafíos de nuestro siglo. Sus repercusiones son múltiples: humanitarias, ecológicas, geopolíticas, etc. Una de las respuestas posibles radica sin duda en lo que se denomina “las soluciones basadas en la naturaleza”, a saber, soluciones que se inspiran en el ciclo natural del agua y que promueven la protección y la restauración de las biosferas.
A fin de resaltar las prometedoras posibilidades que ofrece este tipo de soluciones sostenibles, las Naciones Unidas han elegido como tema de este Día Mundial del Agua “La respuesta está en la naturaleza”.
Algunas cifras nos permiten hacernos una idea del alcance de los problemas a los que nos enfrentamos.
De acuerdo con el último Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo, 3 600 millones de personas del planeta, es decir, cerca de la mitad de la población mundial, viven en zonas que pueden padecer escasez de agua al menos un mes al año. Esta cifra podría elevarse a más de 5 000 millones en 2050.
En ese mismo periodo, la demanda mundial de agua, estimada actualmente en unos 4 600 km3 anuales, podría llegar a ser de 5 500 o 6 000 km3 al año. Ya con la cantidad de 4 600 km3 anuales, la utilización actual de agua en el mundo se aproxima al umbral máximo de sostenibilidad, y este frágil equilibrio oculta en realidad grandes disparidades locales y regionales.
Encontramos un ejemplo alarmante en Ciudad del Cabo (Sudáfrica), que pasará pronto a ser la primera gran ciudad del mundo en quedarse prácticamente sin agua potable. “Día cero” es el nombre que se ha dado al próximo 12 de abril, cuando las reservas de agua de Ciudad del Cabo estarán únicamente al 13% de su nivel habitual.
Los motivos de esta escasez mundial son conocidos: los recursos de agua dulce están sometidos de manera continua a las presiones combinadas del crecimiento demográfico mundial, el cambio climático, el aumento exponencial del consumo y la generalización de modos de vida que dilapidan los recursos. Para ilustrar este derroche basta una cifra: el 80% de las aguas residuales vuelven al ecosistema sin haber sido tratadas. Esta situación provoca una degradación de los ecosistemas que acentúa aún más los desequilibrios ecológicos y la escasez de agua.
Resulta por tanto urgente encontrar soluciones que permitan proteger el capital natural del planeta. Hay que fomentar soluciones que protejan, ordenen y restauren los ecosistemas naturales o modificados, y que respondan a los problemas humanos y ecológicos con eficacia y de manera sostenible, aumentando el bienestar de las personas y preservando la biodiversidad. Plantar nuevos bosques, reconectar los ríos a las llanuras inundables y restaurar los humedales, son algunas de las soluciones que permitirán hacer frente a los problemas contemporáneos de gestión del agua, especialmente con miras a desarrollar una agricultura sostenible y construir las ciudades del futuro.
En el momento en que, bajo los auspicios de las Naciones Unidas, comienza el Decenio Internacional para la Acción “Agua para el Desarrollo Sostenible”, la UNESCO reafirma su compromiso de apoyar a los gobiernos en su transición hacia economías verdes y circulares y en su empeño por aplicar políticas mejor integradas en materia de recursos hídricos. Todas estas iniciativas contribuirán al logro de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en la que la cuestión crucial del agua se suma a otras igualmente fundamentales: la erradicación de la pobreza, la salud, el crecimiento económico, la construcción de ciudades sostenibles, la utilización de modalidades de consumo y producción sostenibles y, en última instancia, la paz.
Sitio Fuente: UNESCO