¿Cómo puede un agujero negro proyectar una sombra?

ASTROFÍSICA.-

Descubre cómo la enorme gravedad de un agujero negro desvía la luz y crea una silueta oscura rodeada de un anillo brillante.

Parece imposible: si un agujero negro no emite luz, ¿cómo puede dejar una silueta visible?

La respuesta no exige que exista una pantalla detrás ni una superficie sobre la que aparezca una figura oscura. En astronomía, hablamos de una región donde llega menos radiación al observador. Para entenderla, hay que mirar más allá del propio objeto y recordar que su enorme gravedad afecta incluso al recorrido de los rayos luminosos.

La clave está en lo que lo rodea. Cerca de muchos agujeros negros, hay gas extremadamente caliente que emite radiación y forma un fondo brillante. Su gravedad curva las trayectorias de la luz.

Ese material puede girar alrededor del objeto y alcanzar temperaturas elevadísimas. Aunque el agujero negro permanece invisible por sí mismo, su entorno emite señales que instrumentos especializados pueden captar. Una parte de esa luminosidad puede curvar su trayectoria antes de alcanzar nuestros telescopios, como consecuencia de la intensa deformación del espacio-tiempo.

Algunos rayos consiguen escapar hacia nosotros, pero otros cruzan el horizonte de sucesos, una frontera desde la que nada puede regresar.

Ese límite no es una pared física: señala el punto de no retorno. Por eso la zona central aparece oscurecida. La imagen depende tanto de la distribución del gas como del ángulo desde el que observamos el sistema.

Por eso, vemos una zona oscura rodeada de un anillo luminoso: es la llamada sombra del agujero negro.

En 2019, la colaboración internacional Event Horizon Telescope presentó la primera imagen de este fenómeno, obtenida mediante una red mundial de radiotelescopios. El resultado permitió observar la estructura brillante que rodea la región central oscura de un agujero negro supermasivo.

Y hay un detalle sorprendente: esa sombra parece mayor que el propio horizonte, precisamente porque la gravedad también desvía la luz de su entorno.

Por: César Noragueda. Periodista especializado en cine, ciencia y pensamiento crítico.

Sitio Fuente: MuyInteresante