Calculan qué se tarda de media en incorporar la ciencia ambiental a las políticas internacionales

CIENCIAS AMBIENTALES Y POLÍTICA.-

En un nuevo estudio, se ha calculado cuánto tarda el conocimiento científico nuevo en materia de ecología en trasladarse a las políticas ambientales y hasta qué punto estas políticas se traducen posteriormente en resultados efectivos.

En el estudio, se ha calculado que el conocimiento científico nuevo en materia de ecología tarda siete años de media en ser trasladado a las políticas ambientales internacionales. Imagen: Amazings / NCYT. 

El estudio lo ha llevado a cabo un equipo encabezado por Luna Morcillo, de la Unidad Mixta de Investigación que articula la colaboración científica entre la Fundación Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM) y el Departamento de Ecología de la Universidad de Alicante (UA) en la Comunidad Valenciana, España,

El equipo, en el que también participan investigadores del Departamento de Ecología y del Instituto Multidisciplinar para el Estudio del Medio Ramon Margalef de la UA, analizó la aparición de diferentes conceptos ecológicos en la literatura científica y su posterior incorporación en los principales convenios ambientales de las Naciones Unidas.

Los resultados muestran que, de media, transcurren alrededor de siete años hasta que estos conceptos se incorporan a las políticas internacionales. Los conceptos más antiguos (que más tiempo llevan disponibles en literatura científica) tienden a presentar retrasos menores, mientras que su incorporación depende en gran medida de la coincidencia entre las agendas científica y política.

Los resultados cuestionan así la idea de que generar evidencia científica sea suficiente para que esta se traduzca automáticamente en decisiones políticas.

De los acuerdos internacionales a la acción.

El trabajo también analiza qué ocurre una vez establecidos los compromisos ambientales, utilizando la biodiversidad como caso de estudio. Los datos muestran que la efectividad de las medidas de conservación aumenta a medida que se reduce la escala de implementación, y es mayor a escala local o regional que a escala global.

Este resultado pone de manifiesto que establecer grandes objetivos internacionales es necesario, pero no suficiente: su éxito depende de que puedan traducirse en medidas concretas, recursos y actuaciones adaptadas al territorio.

El estudio plantea que reducir estas brechas requiere avanzar hacia modelos de coproducción de conocimiento, en los cuales el personal científico, los responsables políticos, el personal gestor y otros agentes implicados participen desde las primeras fases de definición de los problemas y de las soluciones.

En un contexto de aceleración del cambio climático global y la pérdida de biodiversidad, el trabajo destaca que el reto no consiste únicamente en generar conocimiento científico sólido, sino también en conseguir que este llegue con más rapidez a la toma de decisiones y se transforme en acciones efectivas.

El estudio se titula “Quantifying the gap from scientific evidence to environmental policy and implementation across scales”. Y se ha publicado en la revista académica Cell Reports Sustainability. (Fuente: Universitat d'Alacant)

Sitio Fuente: NCYT de Amazings