El 'monstruo' de 300 millones de años que desconcierta a la ciencia
CIENCIAS DE LA VIDA / PALEONTOLOGÍA.
Imaginemos una criatura de apenas 15 centímetros de largo, con un cuerpo alargado en forma de torpedo, ojos montados en los extremos de una barra rígida horizontal que atraviesa su cabeza, y una trompa larga y flexible que remata en una garra dentada.
No es una descripción de una novela de ciencia ficción, sino el Tullimonstrum gregarium, apodado popularmente como el Tully Monster.
Foto: Wikimedia Commons.
Desde que el coleccionista aficionado Francis Tully desenterró sus primeros restos fósiles en 1955 en la famosa formación de Mazon Creek (Illinois, EE. UU.), este pequeño organismo que nadó en los mares del Carbonífero hace unos 300 millones de años se ha convertido en una de las mayores pesadillas taxonómicas de la paleontología moderna.
El dilema del árbol de la vida: ¿con espina dorsal o sin ella?.
En el reino animal, la primera gran división anatómica distingue entre los animales invertebrados y los vertebrados. La mayoría de los organismos fósiles encajan, tarde o temprano, en una de estas dos grandes ramas. Sin embargo, el Tully Monster parece haber sido diseñado para desafiar cualquier intento de categorización.
Durante décadas, se le intentó vincular con moluscos marinos, gusanos marinos, artrópodos e incluso con los ancestros lejanos de los caracoles. Sin embargo, el debate alcanzó su punto más álgido cuando un grupo de investigación propuso la hipótesis de que el Tully Monster era en realidad un vertebrado primitivo, emparentado con los peces sin mandíbula actuales, como las lampreas. Según esa interpretación, ciertas marcas preservadas en los fósiles correspondían a una notocorda (un precursor de la columna vertebral), bolsas de agallas y miómeros (bloques de tejido muscular característicos de los vertebrados).
Esta afirmación habría colocado al Tullimonstrum en un lugar privilegiado de la historia evolutiva, redefiniendo la evolución de los primeros vertebrados. Pero la tranquilidad duró poco.
Escaners 3D y la caída del mito vertebrado.
Analizar fósiles de cuerpo blando preservados en impresiones de roca sedimentaria no es tarea sencilla. Lo que para un ojo experto parece una estructura muscular, para otro puede ser simplemente el pliegue de un tejido en descomposición antes de fosilizarse.
Las investigaciones más recientes, utilizando tecnologías de escaneo láser 3D y tomografía micro-computarizada de rayos X sobre cientos de especímenes, han asestado un duro golpe a la hipótesis del vertebrado. Los mapeos tridimensionales de superficie revelaron que la segmentación de su cuerpo se extiende de manera continua hasta la región cefálica, un rasgo anatómico jamás observado en ninguna línea de vertebrados conocidos. Además, las supuestas estructuras internas de cartílago y dientes resultaron ser completamente incompatibles con la anatomía de los peces ancestrales.
Incluso los estudios químicos sobre la melanina de sus ojos sugieren una firma más cercana a la de los cefalópodos invertebrados que a la de los animales con espina dorsal.
El dolor de cabeza taxonómico continúa.
El consenso científico ha vuelto a inclinarse hacia el lado invertebrado, pero la pregunta fundamental sigue sin respuesta: ¿qué es exactamente el Tully Monster?
Actualmente, las teorías sobre su verdadera identidad se dividen en dos frentes principales:
- Un cordado no vertebrado: Podría pertenecer a un grupo de organismos intermedios (como los cefalocordados o lancetas), que poseen rasgos anatómicos previos a la aparición de la columna vertebral.
- Un protóstomo altamente especializado: Podría tratarse de un linaje extinto de moluscos o artrópodos cuyas formas corporales se modificaron radicalmente durante el Carbonífero debido a adaptaciones ecológicas únicas.
El gran problema para los científicos es que el Tullimonstrum no tiene parientes vivos ni fósiles intermedios con los que comparar de forma concluyente su extraña combinación de garra dentada, ojos pedunculados y cuerpo segmentado.
Misterios como el del Tully Monster recuerdan que el registro fósil de la Tierra no es un libro fácil de leer. A medida que la tecnología de análisis de tejidos antiguos evolucione, los paleontólogos esperan resolver finalmente el acertijo de Mazon Creek y asignarle al fin a este "monstruo" su lugar definitivo en el árbol de la vida.
Sitio Fuente: NCYT de Amazings