La evolución del ser humano no transcurrió como se cree

ANTROPOLOGÍA E HISTORIA / PALEONTOLOGÍA.-

Las conclusiones de una investigación reciente ponen en duda la validez de cómo está organizado actualmente el árbol genealógico evolutivo del ser humano.

A la luz de los nuevos hallazgos, es probable que se tenga que renombrar y reclasificar a diversos ancestros del ser humano anatómicamente moderno.

Según el nuevo estudio, nuestros antepasados evolutivos ​​Paranthropus (en la imagen) y Australopithecus deberían clasificarse dentro del grupo de especies Homo. Foto: Ian Towle / Monash University.

En el estudio, a cargo de Ian Towle, de la Universidad Monash en Australia, se propone y justifica una reorganización extensa del árbol genealógico evolutivo del ser humano, incluyendo no solo las especies consideradas humanas sino también algunos parientes evolutivos que vivieron hace entre 4 millones de años y 5 millones.

La evolución humana se suele presentar como una progresión lineal a través de distintas especies, desde ancestros simiescos, pasando por el Australopithecus y los primeros miembros del género Homo, hasta llegar al Homo sapiens de hoy en día.

Sin embargo, el registro fósil revela una historia mucho más compleja, con nuevos descubrimientos que desdibujan repetidamente las características que antes se creían definitorias del Homo sapiens y de nuestros parientes evolutivos más cercanos.

Towle argumenta que varios descubrimientos recientes están erosionando la utilidad y la precisión de la clasificación actual. Esto atañe a las especies más recientes de nuestro propio género Homo, pero también al Australopithecus y al Paranthropus, que se remontan hasta hace 5 millones de años.

“Los recientes descubrimientos fósiles y los avances en el análisis evolutivo y genético hacen que este sea el momento ideal para reconsiderar si nuestra taxonomía tradicional aún refleja con precisión la evolución humana”, plantea Towle. “Estos grupos no representan necesariamente ramas evolutivas distintas, o ‘clados’, y las diferencias en comportamiento y ecología que antes se usaban para distinguirlos se han vuelto cada vez más difíciles de mantener. Propongo ampliar el género Homo para incluir estos otros grupos y así proporcionar una forma más precisa y estable de representar las complejas relaciones evolutivas reveladas por el creciente registro fósil”.

Históricamente, el grupo Homo se ha definido por tener cerebros grandes, un uso sofisticado de herramientas y aspectos particulares de su anatomía y comportamiento.

Sin embargo, ahora existen miembros de nuestro género con cerebros muy pequeños, y es probable que el Paranthropus y el Australopithecus presentaran comportamientos complejos.

Towle argumenta que reclasificar las especies Australopithecus y Paranthropus dentro de la categoría Homo proporcionará una comprensión más coherente de nuestra historia evolutiva y evitará la redefinición constante a medida que descubrimos nuevos fósiles y aprendemos más sobre nuestros ancestros.

“Cuanto más aprendemos sobre nuestros ancestros y parientes evolutivos cercanos, más nos damos cuenta de lo complejo y no lineal que es nuestro árbol genealógico”, enfatiza Towle.

El estudio se titula “Clades, grades, and the genus problem: A case for revising hominin taxonomy”. Y se ha publicado en la revista académica American Journal of Biological Anthropology.

Por: Redacción.

Sitio Fuente: NCYT de Amazings