Encuentran un inesperado rasgo psicológico humano en inteligencias artificiales
INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y PSICOLOGÍA.
Los sistemas de inteligencia artificial más sofisticados se comportan a veces de un modo tan parecido a como lo haría un humano que son capaces de ser tomados por personas de carne y hueso por quienes no están enterados de su verdadera naturaleza.
Un estudio reciente ha sacado a la luz la existencia en algunas de estas inteligencias artificiales de un rasgo de conducta que hasta ahora se consideraba exclusivo de humanos.
Rostros humanos generados por ordenador usados en el estudio. El sujeto cuyo rostro se muestra a la derecha suele ser visto como más confiable tanto por humanos como por inteligencias artificiales. Imagen: Alex Todorov.
El estudio lo han llevado a cabo Steven Lehr de Cangrade Inc., Yash Lothe de la Universidad Carnegie Mellon y Mahzarin Banaji de la Universidad Harvard, en Estados Unidos las tres entidades.
Los seres humanos tendemos a inferir rasgos de personalidad en personas desconocidas a partir de las facciones de sus caras, y estos sesgos (sin fundamento en ninguna relación real entre rostro y personalidad) conducen a juicios de valor equivocados y a menudo injustos.
Steven Lehr y sus colegas exploraron si este fenómeno también se da en inteligencias artificiales sofisticadas que, aunque fueron entrenadas principalmente con texto, tienen la capacidad de "ver" imágenes.
Los autores del estudio pidieron a Chat GPT-4o que realizara más de 4500 juicios de elección forzada entre rostros generados por ordenador, y presentaron miles de elecciones forzadas adicionales a Chat GPT-5, Gemini 3 Flash Preview y Claude Sonnet 4.5.
En algunos de los experimentos, a estas inteligencias artificiales se les pidió que eligieran cuál de las dos personas cuyos rostros se mostraban era más competente o más fiable.
En otros experimentos, se les preguntaba qué individuo, juzgando por su rostro, estaba más seguro de sí mismo, era más inteligente, trabajador, perezoso, inepto, descuidado, cálido, servicial, sincero, egoísta, hipócrita o agresivo.
En algunos experimentos, se les pidió a las inteligencias artificiales que juzgaran por sus caras cuál de los individuos tendría más probabilidades de ser un asesino en serie, de ser arrestado por trata de personas o de estafar a la gente mediante un esquema Ponzi.
Finalmente, a las inteligencias artificiales se les pidió que eligieran por su rostro al candidato mejor a ejercer de rector universitario, al CEO en cuya nueva empresa de tecnología valdría la pena invertir dinero y al gestor idóneo para que se ocupe de los ahorros y demás asuntos fiscales de alguien.
En todos estos casos, las inteligencias artificiales estuvieron dispuestas a opinar y, en la mayoría de los casos, eligieron el mismo rostro que un humano consideraría propio de una persona honrada o competente.
En los experimentos, Chat GPT-4o seleccionó el 74,88% de las veces el rostro que se esperaría según las valoraciones humanas. Chat GPT-5 mostró un sesgo notablemente mayor que su predecesor, llegando en algunos casos hasta el 97,04%. En los casos de otras inteligencias artificiales, los porcentajes de coincidencia con valoraciones preconcebidas humanas no fueron muy distintos a esos.
El estudio se titula “Like humans, language models demonstrate face-to-character biases”. Y se ha publicado en la revista académica PNAS Nexus.
Por: Redacción.
Sitio Fuente: NCYT de Amazings