Progresos hacia la construcción de una base lunar
ASTRONÁUTICA.
La NASA está comenzando a hacer progresos concretos en su proyecto tan largamente soñado de construir una base lunar.
Esa base, que deberá estar emplazada cerca del Polo Sur de la Luna, servirá para facilitar las estancias de astronautas en nuestro satélite natural y para potenciar investigaciones científicas sobre la Luna y ensayos de nuevas tecnologías para su uso en ese y otros astros.
Recreación artística de la región del Polo Sur de la Luna en una época futura. Los puntos de luz brillantes dispersos por la superficie lunar denotan infraestructuras sustentando actividades humanas y robóticas cerca del Polo Sur. Ilustración: NASA.
Para impulsar el desarrollo de la infraestructura de la superficie lunar, la NASA cuenta con la colaboración de empresas como Blue Origin, Firefly Aerospace, Intuitive Machines y Voyager Lunar Systems. Estas trabajan para tener a punto módulos de aterrizaje para 2028. Estos módulos proporcionarán la arquitectura fundamental para una presencia sostenida en la Luna. Sentarán las bases para los sistemas y las capacidades de superficie en los que se cimentará la base lunar.
La Fase 1 del plan de arquitectura de la base lunar, que se desarrolla desde ahora hasta 2029, incluye más de veinte aterrizajes robóticos. Antes de la llegada de los astronautas, las misiones robóticas desplegarán instrumentos científicos cruciales para analizar a fondo los sitios de interés, probar nuevas tecnologías y comenzar a establecer la infraestructura necesaria para la habitabilidad humana de la base.
Blue Origin.
El módulo de aterrizaje Blue Moon MK1 de Blue Origin es el primero de una nueva clase de módulos de aterrizaje comerciales diseñados para transportar grandes cargas útiles a la superficie lunar.
La estructura, los elementos de propulsión y los sistemas de aviónica de este vehículo están completamente ensamblados.
El módulo va superando pruebas de integración. Una de ellas ha sido una evaluación térmica en vacío, efectuada en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston: Con esta prueba se ha verificado la capacidad del módulo para operar en condiciones similares a las lunares.
También se han completado con éxito las comprobaciones de comunicación del módulo con la Red de Espacio Profundo de la NASA.
Firefly Aerospace.
La Misión Blue Ghost 2 de Firefly se basa en el éxito de su primer alunizaje con una configuración de dos naves espaciales más grande, diseñada específicamente para operaciones en la cara oculta de la Luna. Blue Ghost se acopla sobre Elytra, la nave orbital de Firefly, formando un sistema de 6,7 metros de altura, casi tres veces mayor que la nave utilizada en la Misión Blue Ghost 1 en 2025. El dúo de naves es capaz de poner cargas útiles en órbita lunar y en la superficie lunar.
Planeada para ser el primer alunizaje estadounidense en la cara oculta de la Luna, la Misión Blue Ghost 2 explorará una región excepcionalmente tranquila, lo que permitirá estudiar la geología de la cara oculta lunar y la Era Oscura Cósmica, un período de la infancia del universo en el que las estrellas recién formadas comenzaban a ser visibles. Transportará tres cargas útiles de la NASA a bordo. Entre otras cosas, probará tecnologías para el desarrollo de futuras viviendas e infraestructuras en suelo lunar.
Intuitive Machines.
Una nueva unidad del módulo de descenso o aterrizador del modelo Nova-C se encuentra en fase de ensamblaje e integración. La cubierta superior está alineada y el cableado interno se está sometiendo a pruebas exhaustivas antes de la instalación de los paneles de cierre. Recientemente, unos ingenieros de Intuitive Machines y del Centro Espacial Marshall de la NASA en Huntsville, Alabama, completaron con éxito pruebas de vacío térmico de largo alcance para confirmar que los sensores de Intuitive Machines funcionan con precisión en los dos extremos del rango térmico con los podría toparse la nave durante el descenso lunar. En las próximas semanas, los equipos completarán la integración del sistema de propulsión y ejecutarán pruebas de encendido.
Voyager Technologies.
El módulo de aterrizaje Griffin-1 de Voyager Technologies se está probando en las instalaciones del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, un paso crucial que debería dejarlo listo para su misión a la Luna.
Griffin-1, diseñado como módulo de aterrizaje de infraestructura, tiene previsto su lanzamiento a finales de 2026 y transportará la mayor carga útil comercial depositada hasta el momento en la superficie lunar. Cinco cargas útiles de la NASA se montarán en el róver Astrolab FLIP, para diversos ensayos de movilidad en la superficie lunar y de capacidad para realizar operaciones lunares de larga duración.
Northrop Grumman.
La NASA colabora con Northrop Grumman en el desarrollo de tres cargas útiles para demostraciones tecnológicas destinadas a la superficie lunar. Estas demostraciones se centran en el hardware de energía y en el de aviónica desarrollados para el módulo HALO (Habitation And Logistics Outpost) del programa Gateway, que ahora se están reutilizando tras el cambio de estrategia lunar de la NASA, que pasó de centrarse en la órbita a centrarse en las operaciones en la superficie. Las demostraciones iniciales pondrán a prueba la capacidad de supervivencia del hardware durante la larga y fría noche lunar.
Se probarán sistemas capaces de soportar las condiciones extremas de la noche lunar, incluidos periodos de sombra de varios días. También se pondrá a prueba una infraestructura de energía compartida, diseñada para dar soporte a cargas útiles críticas u otros activos de la base lunar.
Por: Redacción.
Sitio Fuente: NCYT de Amazings