Nueva etapa en el viaje interestelar de la Voyager 2
ASTRONÁUTICA.
Lanzada al espacio en 1977, la nave Voyager 2 de la NASA se encuentra a casi 20 horas-luz de la Tierra. Esta nave y su “hermana gemela” la Voyager 1 son las únicas naves espaciales de la Tierra que están en funcionamiento en el espacio interestelar.
Ambas están ayudando a hacer descubrimientos científicos sobre el medio interestelar y sobre los límites de la heliosfera, la burbuja generada por el viento solar, que protege nuestro sistema solar de los rayos cósmicos galácticos.
Recreación artística de la Voyager 2 volando por el espacio interestelar. Ilustración: NASA JPL / Caltech.
Ambas naves Voyager obtienen la electricidad de a bordo de generadores termoeléctricos de radioisótopos (RTGs, por sus siglas en inglés). Estos convierten el calor de la desintegración paulatina del plutonio en electricidad. El proceso continuo de desintegración hace que el generador produzca algo menos de energía cada año. En el caso de la Voyager 2, últimamente esta pérdida es de unos 4 vatios anuales.
Este descenso de la energía disponible, obliga a ir desconectando instrumentos científicos no prioritarios y subsistemas no esenciales, a cambio de poder seguir utilizando otros más importantes. De ese modo, la nave puede seguir desempeñando una labor científica. Aunque dicha labor se haga cada vez con menos medios, la creciente lejanía a la Tierra otorga un mayor interés a las observaciones que pueda realizar la nave.
Lo mismo le sucede a la Voyager 1.
Desde 2024, la disminución del suministro eléctrico ha obligado a los responsables de la misión a apagar dos instrumentos científicos en cada una de las naves Voyager (cada nave tiene 10 instrumentos; otros fueron apagados previamente porque solo se utilizaban para los sobrevuelos de astros).
Recientemente, los ingenieros del centro de control de la misión, en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, hicieron ajustes en la Voyager 2, mediante el envío de las órdenes necesarias al ordenador de a bordo de la nave. Dichos ajustes han liberado energía en la Voyager 2, extendiendo el tiempo que la nave puede continuar realizando investigaciones científicas. La liberación de energía se consiguió apagando ciertos dispositivos y sustituyéndolos por alternativas de menor consumo, aunque asegurando que la calefacción de a bordo sea suficiente para que todo lo que sigue activo pueda operar debidamente.
Sin estos ajustes, no habría quedado más remedio que apagar otro instrumento en la Voyager 2 antes de finales de 2026. El ahorro energético ahora conseguido debería proporcionar energía para mantener sus tres instrumentos en funcionamiento durante al menos un año más.
El equipo de la misión planea realizar los mismos ajustes dentro de unos meses en la Voyager 1, que está más lejos de la Tierra que la Voyager 2.
En un principio, la misión de las Voyager iba a durar solo cuatro años, el tiempo que ambas tardaron en viajar hasta Júpiter y Saturno. La NASA amplió la misión para que la Voyager 2 pudiera visitar además Urano y Neptuno. Sin duda, valió la pena aprovechar la oportunidad. De hecho, la Voyager 2 sigue siendo la única nave espacial que ha sobrevolado Urano y también la única que ha sobrevolado Neptuno.
En 1990, la NASA volvió a ampliar la misión, esta vez con el objetivo de investigar el exterior de la heliosfera. La Voyager 1 alcanzó el espacio interestelar en 2012, mientras que la Voyager 2 (que viaja más despacio y en una dirección distinta a la de su gemela) lo hizo en 2018.
Cuando estas naves se queden sin energía eléctrica, aún pueden ser capaces de cumplir una última misión… Dado que seguirán viajando por la galaxia, alejándose cada vez más de nuestro sistema solar y acercándose a otros, existe la posibilidad de que en un futuro lejano sean encontradas por alguna civilización extraterrestre. Si eso ocurriese, ambas naves están preparadas para ejercer de embajadoras de la humanidad. Llevan a bordo un extenso mensaje diseñado para ser interpretado por cualquier inteligencia avanzada, que incluye información sobre nuestro mundo y sobre la civilización humana.
Por: Redacción.
Sitio Fuente: NCYT de Amazings