Estados Unidos autoriza un espejo espacial gigante para probar la “luz solar a demanda”

TECNOLOGÍA ESPACIAL / ENERGÍA.-

La misión Eärendil-1 quiere reflejar luz solar desde la órbita baja y abre un debate sobre contaminación lumínica y usos civiles del espacio.

Los planes de Reflect Orbital de tener más de 50.000 satélites que reflejen la luz solar hacia la Tierra podrían alterar los ritmos circadianos de las distintas formas de vida presentes en el planeta. / Crédito: Unsplash/Mariana Proença.

Estados Unidos ha dado luz verde a una misión experimental que pretende desplegar un enorme espejo en la órbita baja terrestre para redirigir la luz del Sol hacia la Tierra en momentos concretos. La propuesta promete aplicaciones en energía, emergencias y trabajo nocturno, pero también despierta preocupación por sus consecuencias para todos los seres vivos que habitan el planeta.

La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) acaba de aprobar un espejo gigante para crear "luz solar bajo demanda", a pesar de la oposición de los astrónomos y el público y de preocupaciones reales de seguridad. El proyecto, a cargo de una firma privada, incluye más de 50.000 satélites que reflejen la luz solar hasta la Tierra: podría alterar los ritmos circadianos de plantas, animales y humanos.

La misión de demostración Eärendil-1, de la empresa californiana Reflect Orbital, se desplegará en una órbita baja de unos 625 kilómetros. La iniciativa, presentada como una prueba tecnológica, busca comprobar si es posible ofrecer iluminación solar dirigida y bajo demanda hacia la Tierra.

Un primer paso.

La propuesta no se limita a encender un haz de luz sobre una zona concreta. Reflect Orbital sostiene que su tecnología podría servir para ampliar las horas de producción de plantas solares, ayudar en rescates de emergencia, facilitar trabajos nocturnos en construcción o proporcionar iluminación temporal en lugares sin infraestructura eléctrica.

Por ahora, la licencia aprobada por la FCC se refiere a un único satélite experimental y está sujeta a condiciones técnicas y de calendario: el documento oficial indica además que el aparato deberá lanzarse y operar conforme a la autorización concedida.-

Aun así, la empresa ha difundido planes mucho mayores para el futuro, con constelaciones de decenas de miles de satélites si el ensayo funciona. Esa perspectiva es la que ha encendido tanto el interés industrial como la alarma científica, según un artículo publicado en The Conversation por especialistas de la Universidad de Regina y la Universidad de Columbia Británica, en Canadá.

El objetivo del proyecto es derivar la luz del Sol a la Tierra por la noche para alimentar parques solares. / Crédito: Unsplash/Andreas Gucklhorn.

Costes ambientales y en la salud.

Astrónomos y organizaciones de defensa del cielo nocturno advierten que un sistema así podría aumentar la contaminación lumínica, interferir en observaciones astronómicas, afectar a la fauna nocturna y crear riesgos para la aviación. Vale recordar que la FCC recibió miles de objeciones públicas durante el proceso: entidades como DarkSky International y la American Astronomical Society han expresado su oposición a que se normalice una red de espejos orbitales capaz de alterar el paisaje nocturno.

Según los expertos canadienses, aunque muchos de estos proyectos afirman resolver problemas ambientales creando energía limpia o capturándola en el espacio, es importante tener en cuenta que la energía solar generada es limpia únicamente si se ignoran los costes ambientales de construir, lanzar, mantener y quemar satélites en la atmósfera de la Tierra.

Además, estiman que el funcionamiento diario de todos estos sistemas propuestos tendrá enormes consecuencias medioambientales y en la salud, ya que la alteración de los ritmos circadianos de especies vegetales, animales y de los propios seres humanos podría acarrear graves inconvenientes.

Por: Pablo Javier Piacente / T21.

Sitio Fuente: Levante / Tendencias21