El sexo habría acelerado la evolución de la vida en la Tierra
PALEONTOLOGÍA / BIOLOGÍA EVOLUTIVA.
Un estudio sugiere que la reproducción sexual impulsó la diversidad biológica y marcó el salto evolutivo de los primeros animales.
Impresión artística de una comunidad ediacárica. / Crédito: Hugo Salais.
La forma en que se reprodujeron los primeros animales de la Tierra frenó la diversidad de la vida durante millones de años, hasta que el estrés y la competencia llevaron al desarrollo de la reproducción sexual, lo que a su vez aceleró el ritmo de la evolución.
La aparición del sexo pudo cambiar el ritmo de la evolución de las especies en la Tierra. Una investigación de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, plantea que la reproducción sexual habría favorecido una diversificación mucho más rápida de la vida compleja, después de millones de años de relativa estabilidad en los primeros ecosistemas animales.
La reproducción sexual como acelerador evolutivo.
Según el estudio, publicado en la revista Nature Ecology & Evolution, cuando apareció la reproducción sexual la evolución dejó de avanzar a paso lento y ganó velocidad. De acuerdo a una nota de prensa, la falta de sexo habría frenado durante millones de años la diversificación de las primeras formas animales.
La investigación se concentra en el Ediacárico, un período que se extendió entre hace 635 y 539 millones de años, cuando surgieron los primeros animales complejos tras una extensa etapa dominada por vida microscópica. Algunos de esos organismos iniciales eran ya de gran tamaño, pero la diversidad biológica permaneció relativamente estancada durante un tiempo prolongado.
El equipo de especialistas analizó fósiles de los animales más antiguos conocidos, que datan de hace unos 574 millones de años. Los investigadores combinaron escaneo láser, análisis espacial y modelización para estudiar cómo se distribuían y reproducían esas comunidades primitivas. La conclusión fue que la reproducción asexual, mediante clonación o estructuras similares a corredores, habría limitado la competencia entre grupos y, con ello, la presión para innovar evolutivamente.
Spriggina flounensi C, una de las formas de vida del Ediacárico. / Crédito: Verisimilus at English Wikipedia.
Estrés ambiental, competencia y sexo para una explosión de la vida.
En un ambiente con poca rivalidad por recursos o espacio, la selección natural habría tenido menos motivos para premiar estrategias reproductivas más dinámicas. Cuando el estrés ambiental y la competencia crecieron, la reproducción sexual habría ofrecido una ventaja decisiva.
Esa transición podría explicar uno de los grandes enigmas de la paleontología: por qué la vida animal apareció en la Tierra pero cambió tan poco durante millones de años, antes de atravesar una segunda oleada de diversificación mucho más marcada. En ese sentido, el sexo no sería solo un mecanismo de mezcla genética, sino un acelerador de la innovación biológica, capaz de multiplicar variaciones útiles y abrir nuevos caminos evolutivos.
El hallazgo ofrece una pista convincente para entender por qué los grandes cambios biológicos parecen surgir cuando el mundo deja de ser estable. En el caso de los primeros animales, la presión ecológica habría actuado como una palanca: forzó el abandono de la clonación rutinaria y abrió la puerta a una evolución más rápida, más variable y, finalmente, más rica en formas de vida.
Por: Redacción T21.
Sitio Fuente: Levante / Tendencias21