El índice de precios de los alimentos de la FAO se mantuvo en general estable en mayo, incluso pese al aumento de las cotizaciones de los cereales

FAO.-

Las nuevas previsiones del principio de la campaña apuntan a una probable disminución de las cosechas y del comercio mundiales de cereales en el próximo año.

©FAO/Anastasiia Borodaienko.

De acuerdo con los nuevos datos publicados el viernes por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el indicador de referencia de los precios mundiales de los productos alimenticios se mantuvo en general estable en mayo, ya que los descensos de las cotizaciones de los aceites vegetales compensaron las subidas de las de los cereales y el azúcar.

El índice de precios de los alimentos de la FAO, que hace un seguimiento de las variaciones mensuales de los precios internacionales de un conjunto de productos alimenticios comercializados a escala mundial, se situó en mayo de 2026 en un promedio de 130,8 puntos, es decir, un 0,2 % por debajo de su nivel revisado de abril y un 2,9 % por encima del nivel registrado un año antes.

“Si bien los mercados mundiales de productos alimenticios se han mantenido en general resilientes, el aumento de los precios de los cereales subraya la vulnerabilidad ante los riesgos relacionados con el clima y las perturbaciones en los mercados de la energía y los insumos. La incertidumbre continua que afecta a las principales rutas comerciales, en particular el estrecho de Ormuz, podría reducir el uso de fertilizantes y ejercer una presión adicional sobre los precios de los alimentos, lo que pone de relieve la necesidad de adoptar medidas coordinadas a nivel internacional”, afirmó el Sr. Boubaker Ben-Belhassen, Director de la División de Mercados y Comercio de la FAO.

El índice de precios de los cereales de la FAO aumentó un 2,6 % desde abril, ubicándose cerca de un 5,0 % por encima de su valor de hace un año, como consecuencia del alza de los precios de todos los cereales principales ante la subida de los costos de los combustibles y los fertilizantes en todo el mundo y las presiones relacionadas con el clima. Los precios mundiales del trigo subieron un 3,4 % en el mes —y un 7,8 % respecto del nivel del año anterior—, sustentados por la previsión de cosechas de menor volumen en los principales países exportadores, entre ellos los Estados Unidos de América, donde las condiciones de los cultivos de trigo de invierno se encuentran entre las menos favorables de los últimos decenios. En mayo de 2026, los precios del trigo duro rojo de invierno de los Estados Unidos de América fueron un 28 % más altos que en mayo de 2025. Los precios del maíz subieron un 1,9 % —un 3,9 % anualizado— como consecuencia de la mayor demanda de importaciones en los principales mercados, una mayor escasez de disponibilidades en el Brasil y los Estados Unidos de América, y la subida de los precios de la energía que impulsó la demanda relacionada con el etanol. El índice de precios de la FAO para todos los tipos de arroz aumentó un 2,7 % respecto del mes pasado, ya que la inquietud suscitada por las condiciones meteorológicas y la subida de los precios del petróleo crudo y de sus derivados dieron estímulo a las cotizaciones en algunos de los principales países exportadores asiáticos.

Por el contrario, el índice de precios de los aceites vegetales de la FAO disminuyó un 4,6 % desde abril, lo que supone su primer descenso mensual de 2026. Los precios internacionales del aceite de palma disminuyeron debido a las expectativas de mayor debilidad de la demanda mundial de importaciones y de la incertidumbre en los mercados del petróleo crudo, mientras que las tendencias de los precios mundiales del aceite de soja fueron desiguales, ya que los aumentos estacionales de suministros exportables hicieron bajar los precios en América del Sur, incluso cuando la firme demanda de biocombustibles respaldó los valores en América del Norte. Los precios de los aceites de colza y girasol aumentaron debido a la escasez de la oferta.

El índice de precios de la carne de la FAO subió un 0,1 %. Los precios mundiales de la carne de bovino subieron como resultado de la fuerte demanda de importaciones, en particular de China y los Estados Unidos de América, mientras que los precios de la carne de cerdo disminuyeron, fundamentalmente a causa de la bajada de los precios en la Unión Europea ante la abundante oferta y la atonía de la demanda de importaciones.

El índice de los precios de los productos lácteos de la FAO disminuyó un 0,5 % respecto del mes anterior, impulsado a la baja por los precios internacionales de la mantequilla. Los precios del queso se mantuvieron por lo general estables, mientras que los de la leche desnatada en polvo aumentaron. Los precios de la leche entera en polvo registraron una evolución desigual.

El índice de precios del azúcar de la FAO subió un 7,5 % en mayo, impulsado por los datos que indicaban que en el Brasil se estaba destinando una menor proporción de caña de azúcar a la producción de azúcar, lo que despertó expectativas de que se produjera una mayor desviación hacia el etanol, así como preocupaciones de que las condiciones de El Niño pudieran afectar negativamente la producción en la India y Tailandia en el próximo año.

Se estima que la producción y el comercio mundiales de cereales disminuirán en el próximo año.

De acuerdo con la última Nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales, publicada también el viernes, se prevé que la producción mundial de cereales en la campaña 2026/27 registrará una caída del 2 % interanual y se ubicará en 2 982 millones de toneladas, principalmente a raíz de la disminución de las cosechas de trigo.

La disminución prevista sigue a un aumento del 6,1 % en 2025/26 que la ubicó en el nivel sin precedentes de 3 043 millones de toneladas al ir terminando la campaña de comercialización. Este fuerte crecimiento dio lugar a un incremento estimado del 9,5 % de las reservas mundiales de cereales.

Según el pronóstico, la utilización mundial de cereales aumentará un 0,6 % en 2026/2027, lo que supone una desaceleración respecto del ritmo del 2,7 % registrado en la campaña anterior. Sobre la base de los pronósticos actuales, se prevé que las reservas mundiales de cereales se contraerán ligeramente, en un 0,3 %, debido principalmente al descenso previsto de las existencias de arroz, lo que dejará el coeficiente reservas-utilización de cereales a escala mundial en un 31,7 %, cercano a su nivel anterior.

Tras aumentar un 4,8 % en 2025/26, el comercio mundial de cereales disminuirá un 0,3 % y se situará en 507,2 millones de toneladas en el próximo año, ya que el descenso previsto de los volúmenes comercializados de trigo y cebada compensará con creces los aumentos pronosticados para los envíos de maíz y arroz.

Puede consultarse un análisis más detallado de los mercados mundiales de cereales en el próximo número de “Perspectivas alimentarias”, que se publicará el 18 de junio de 2026.

También el Sistema de información sobre el mercado agrícola (SIMA), que alberga la FAO, publicó el viernes su boletín mensual sobre el mercado, Market Monitor. Además de aportar información periódica actualizada sobre los mercados, el informe aporta perspectivas sobre cómo las tensiones en el estrecho de Ormuz están reconfigurando el panorama mundial del transporte de fletes a granel y analiza cómo algunos países están respondiendo al aumento de los costos de la energía y los fertilizantes.

Sitio Fuente: FAO