UNESCO presenta plan de restauración de dunas costeras basado en diagnóstico científico para proteger zona de Tabasco

UNESCO.-

En México, la UNESCO coordina recuperación de dunas en la Región de Sánchez Magallanes, Tabasco, para reducir riesgos de desastres con la ciencia y con sus comunidades.

UNESCO/Julio González JiménezAttribution-ShareAlike 4.0 International (CC BY-SA 4.0)

La UNESCO presentó el diagnóstico de factibilidad e implementó un taller para autoridades federales y estatales de Tabasco para la revegetación y restauración de dunas costeras en la zona de la Barra de Santa Ana, como parte de sus acciones para fortalecer la resiliencia, la adaptación a los desafíos climáticos y la reducción de riesgos de desastres mediante procesos científicos y participativos.

Las dunas costeras son de las principales defensas naturales ante fenómenos naturales como huracanes y marejadas, amortiguando la fuerza del oleaje y de la erosión, protegiendo playas, manglares, comunidades e infraestructura. Sin embargo, el cambio climático ha intensificado los eventos meteorológicos extremos y debilitado esas formaciones de arena.

En México, la erosión afecta a las costas Norte del Pacífico, de la península de Yucatán y del Golfo, esta última compartida por Tabasco y con un muy alto Índice de Vulnerabilidad por Erosión (incluido en la tercera etapa del Plan Hídrico Integral de Tabasco), lo cual afecta principalmente a la Región de Sánchez Magallanes, en el municipio de Cárdenas, y las desembocaduras de Mecoacán, en el municipio de Paraíso, que son zonas entre el mar y lagunas.

Ante ese escenario, la UNESCO en México implementa la iniciativa de Dunas Vivas, junto con las universidades Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) y Autónoma del Carmen (UNACAR), para recuperar las protecciones naturales. Para ello, se realizó un diagnóstico de factibilidad que priorizó criterios ecológicos y abarcó factores sociales y logísticos.-

En la reunión con funcionarios y actores locales, en la UJAT, se informó de las zonas con mayor urgencia de restauración determinadas por el estudio científico diagnóstico para realizar una intervención con mayor impacto positivo, las cuales fueron: San Rafael, Sinaloa (Arjona), Sinaloa (2ª y 1ª secciones) y El Alacrán (Manatinero).

Respecto a las plantas nativas ideales para la revegetación de las dunas costeras, se identificaron la Amaranthus greggii (Amaranto de Gregg o yucateco), Canavalia rosea (Haba de mar o Frijolillo) y Commelina erecta Espuelitas, Hierba del pollo o Mataliste), entre otras especies, las cuales tienen la capacidad de fijarse y estabilizar la arena con sus raíces, mejorando la resistencia de los cuerpos de arena contra el viento y el oleaje. Además, tienen la capacidad de frenar el paso del aire y el agua, favoreciendo la acumulación de sedimentos y la formación de nuevas dunas.

Para continuar con la reconstrucción de la barrera vegetal se recolectan semillas y esquejes de las especies nativas con mayor factibilidad, para posteriormente reproducirlas en un vivero comunitario. Los pasos siguientes serán su plantación estratégica y la instalación de captadores de arena que serán construidos con materiales orgánicos para facilitar la formación de dunas.

La participación social es clave para que las comunidades lideren los procesos de restauración, asegurando su apropiación y continuidad a largo plazo. Por ello, la UNESCO convocará a la población tabasqueña de la costa para conformar brigadas locales, a talleres de capacitación y al involucramiento en un sistema de monitoreo comunitario. 

Dunas Vivas forma parte de diversas acciones articuladas entre sí, que se formularon previamente mediante procesos participativos, para reducir los riesgos de desastres en Tabasco. Con ello, la UNESCO formuló e implementa un programa integral que es posible con el auspicio de ENI México e incluye: el acompañamiento técnico para construir el Plan de Seguridad Hídrica para la Subcuenca Mezcalapa-Samaria, el fortalecimiento del Sistema de Alerta Temprana de Tabasco que incluye la colaboración de medios y periodistas locales, así como la revitalización de Sánchez Magallanes mediante la gestión de su patrimonio cultural y natural en manos de sus habitantes.

Sitio Fuente: UNESCO