Científicos descubren que las bacterias que habitan en la boca podrían afectar a nuestro cerebro
CIENCIAS DE LA SALUD.
La comunidad científica ha identificado un posible vínculo entre las bacterias orales y la salud cerebral, lo que sugiere que el equilibrio de microorganismos en la boca podría desempeñar un papel crucial en el envejecimiento saludable del cerebro.
Un reciente estudio analizó muestras de saliva de 115 adultos mayores de 50 años y encontró que ciertas bacterias están asociadas con una mejor función cognitiva, mientras que otras podrían acelerar el deterioro mental.
Los investigadores hallaron que niveles elevados de las bacterias Neisseria y Haemophilus se relacionan con una mejor memoria y concentración. En contraste, la presencia de Porphyromonas y Prevotella, vinculadas con la enfermedad de las encías, apareció con mayor frecuencia en personas con problemas de memoria. Estas revelaciones podrían transformar la manera en que entendemos la prevención de enfermedades como el Alzheimer, abriendo la puerta a nuevos enfoques terapéuticos.
Bacterias perjudiciales que podrían aumentar el riesgo de demencia.
Uno de los hallazgos más alarmantes de la investigación es la relación entre ciertas bacterias orales y el deterioro cognitivo. Entre ellas, destaca la Porphyromonas, un microorganismo común en personas con enfermedades periodontales, que podría estar vinculado con una mayor inflamación en el cerebro. Estudios previos ya habían sugerido que esta bacteria produce toxinas capaces de atravesar la barrera hematoencefálica y afectar directamente el tejido cerebral.
Asimismo, la Prevotella fue identificada como otra bacteria de riesgo, especialmente en personas que portan el gen APOE4, un marcador genético asociado con el Alzheimer. Los investigadores notaron que los niveles elevados de Prevotella están correlacionados con una reducción en la producción de óxido nítrico, una molécula fundamental para la circulación sanguínea en el cerebro.
¿Pueden la dieta y la higiene bucal prevenir la pérdida de memoria?
La investigación sugiere que la alimentación podría ser un factor determinante en el equilibrio del microbioma oral y, en consecuencia, en la salud mental. Se ha comprobado que una dieta rica en nitratos, presente en alimentos como las espinacas, la rúcula y la remolacha, favorece el crecimiento de Neisseria y Haemophilus, bacterias que ayudan a mantener una función cognitiva óptima.
El estudio también ha dado pie a nuevas investigaciones sobre el impacto del jugo de remolacha en la función cerebral. Se ha descubierto que este alimento puede aumentar los niveles de óxido nítrico, mejorando la oxigenación del cerebro y reduciendo la inflamación.
Además de la alimentación, una correcta higiene bucal y memoria podrían estar estrechamente relacionadas. Cepillarse los dientes al menos dos veces al día, usar hilo dental y acudir regularmente al dentista podrían reducir significativamente la presencia de bacterias perjudiciales y, potencialmente, el riesgo de enfermedades neurodegenerativas.
Tratamientos potenciales contra las bacterias.
La relación entre el microbioma oral y el cerebro todavía está en una fase inicial de exploración, pero los hallazgos recientes han generado un interés creciente en el desarrollo de tratamientos personalizados. Se están evaluando estrategias como:
- Pruebas dentales para detectar demencia: Se investiga si analizar los niveles de ciertas bacterias en la saliva podría servir como un método de detección temprana.
- Terapias probióticas: El uso de suplementos específicos que favorezcan el crecimiento de bacterias beneficiosas podría ser clave para mejorar la salud cognitiva.
- Modificación de la dieta: Investigaciones en curso buscan confirmar si aumentar el consumo de vegetales ricos en nitratos puede retrasar el deterioro cerebral en adultos mayores.
Por: Alberto Vázquez.
Sitio Fuente: Agencia ID