Diseñan modelo integral preventivo y de fortalecimiento hospitalario ante desastres
- Desde 2011 la UAM desarrolla un modelo preventivo y de fortalecimiento hospitalario integral
- La idea es que los hospitales del país sean seguros, sustentables, resilientes y bellos.
El costo social y económico de contar con un hospital inhabilitado tras un desastre natural es inaceptable, por ello desde 2011 la UAM desarrolla un modelo preventivo y de fortalecimiento hospitalario integral, señaló el doctor Salvador Duarte Yuriar, profesor-investigador de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
De 2000 a 2014, México invirtió cerca de 500 mil millones de pesos solamente en recuperar la infraestructura que se perdió. En 2011, en el mundo se destinaron 900 mil millones de dólares por ese mismo concepto, por lo que “las instituciones de educación superior deben enfocarse en la formación de especialistas que aborden esta situación”.
El académico adscrito al Departamento de Métodos y Sistemas resaltó en entrevista que dicho modelo plantea el uso de energías alternativas, “la idea es que los
hospitales del país sean seguros, sustentables, resilientes y bellos, pues creemos que se pueden lograr todas esas condiciones”.
La evaluación diagnóstica de los hospitales en México es indispensable para asegurar que la infraestructura de salud resistirá un sismo, un huracán o una inundación, manifestó y refirió que la universidad participa para tales efectos desde el 2008 en el Programa Hospital Seguro Frente a Desastres.
Se trata de un programa operado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en el que la UAM es la única institución participante dentro de un grupo técnico asesor. Este proyecto derivó a partir de una convocatoria que en 2005 lanzó la Organización de las Naciones Unidas sobre la problemática.
Duarte Yuriar resaltó que “son instalaciones que funcionan 24 horas al día los 365 días del año, nunca paran, por tanto, planeamos incorporar energías eólica y de tipo solar”.
El especialista especificó que se han encargado de operativizar la evaluación de cerca de mil hospitales públicos y alrededor de 20 privados apoyados por comités estatales.
“El cambio climático es el mayor desastre antropogénico que experimentamos y los hospitales mantienen un consumo energético muy alto. Utilizan 800 litros de agua por persona diariamente, además de que muchos carecen de plantas de tratamientos de agua residual, desaprovechando la posibilidad de darle hasta cuatro usos”, subrayó.
Además, en esta labor participan la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, el Instituto Mexicano del Seguro Social, la Secretaría de la Defensa Nacional, Pemex, la Secretaría de Marina, la Armada de México, la Asociación Mexicana de Hospitales y de Hospitales Privados.
El investigador informó que la universidad mediante un convenio con el Centro Nacional Prevención de Desastres está por iniciar la implementación del mencionado modelo preventivo en el Hospital Juárez de México, originalmente ubicado en el Centro de la Ciudad, uno de los que resultaron dañados con los sismos de 1985.
Con 29 años de funcionamiento al norte de la ciudad ahora es sometido a una evaluación diagnóstica prospectiva y contará de manera tentativa con un plan maestro para intervenirlo.
De igual forma, se prevé aplicarlo en 34 hospitales adscritos a la Secretaría de Salud de la Ciudad de México y a nivel federal, así como del IMSS ubicados en la zona III, clasificada como la más vulnerable al riesgo sísmico y debido a que se espera un gran sismo de 8.4 grados Richter para el centro del país.
Este año el Consejo Divisional de Ciencias y Artes para el Diseño de la Unidad Xochimilco de la UAM aprobó el proyecto de investigación Prevención, mitigación y respuesta ante fenómenos naturales y cambio climático.
“La idea es provocar sinergias institucionales y también involucrar a profesores y estudiantes de la Licenciatura en Arquitectura de las Unidades Xochimilco y Azcapotzalco, así como con ingenieros biomédicos y en electrónica de la Unidad Iztapalapa”, finalizó.
Sitio Fuente: UAM Número 515