La Oficina de la UNESCO en México fortalece la discusión sobre el diseño de políticas culturales que impulsen el desarrollo sostenible

Elaborado a partir de 71 informes de Estados Parte de la Convención, así como de datos derivados de fuentes no oficiales y de la experiencia profesional de 14 expertos independientes, ha enriquecido la serie de herramientas para el desarrollo de políticas en beneficio de la diversidad de las expresiones culturales.

-

De izquierda a derecha, César Villanueva, Adriana Neneka, José Luis Martínez, Nuria Sanz, Ernesto Piedras, Alfonso Castellanos, y Kenji López, en la presentación del Informe Re-Pensar las Políticas Culturales.

Frente a un entorno internacional complejo, la cultura, la creatividad y la diversidad cultural se erigen como instrumentos estratégicos para alcanzar el desarrollo sostenible de las sociedades. Con esta premisa, la Oficina en México de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) presentó el Informe Mundial Re-Pensar las Políticas Culturales, un documento que recoge y analiza cómo países del mundo integran la cultura en sus políticas y programas de desarrollo, México entre ellos.

Si bien en México y en el mundo existen indicadores sobre el impacto que los bienes, servicios y actividades culturales tienen en el desarrollo económico y social, el Informe que hoy presentamos ofrece un análisis detallado de las tendencias actuales, los avances y los retos que enfrentan los gobiernos al momento de diseñar políticas y programas culturales con impacto y trascendencia.

La presentación en México del Informe se llevó a cabo este lunes en la Galería del Seminario de Cultura Mexicana, con la participación del Embajador José Luis Martínez Hernández, Director General de Asuntos Internacionales de la Secretaría de Cultura, el Sr. Ernesto Piedras, experto en la dimensión económica de la cultura y el impacto social de la adopción de las tecnologías de la información; César Villanueva, académico especializado en diplomacia cultural y coordinador del estudio “Los Imaginarios de México en el mundo”, el Sr. Alfonso Castellanos, consultor experto de la UNESCO en la Convención de 2005 y Adriana Neneka Malvido, escritora y periodista cultural.

La mesa, moderada por la Directora y Representante de la UNESCO en México, la Sra. Nuria Sanz, sumó la experiencia y el conocimiento de los expertos para analizar los hallazgos y recomendaciones que el Informe puede ofrecer a México en un momento en el que se discute, en distintas instancias, la ley de Cultura, y cuando ya se ha presentado el Reglamento de la Nueva Secretaría de Cultura de México. Asimismo, desarrolló algunas de las conclusiones obtenidas en la reunión internacional organizada por la Oficina de UNESCO en México (14-16 de noviembre 2016) sobre Derechos Humanos/Derechos Culturales, en estrecha relación con los resultados de este informe.

Nuria Sanz destacó que la publicación de este informe en castellano responde a una preocupación institucional no solamente necesaria, sino evidentemente urgente y comprometida con la lengua española para todo nuestro subcontinente, pero también para todas las políticas culturales que también se hacen y se escriben en lengua española.

Por su parte, el economista Ernesto Piedras puso de relieve la necesidad de dedicar, en la Ley de Cultura que actualmente se discute en el Congreso, un capítulo económico a la misma, toda vez que permitiría presupuestar con más eficiencia.

“Es importante dejar de hablar de la cultura en singular y hablar en plural al menos en dos dimensiones, aquella que opera por la vía del mercado (Google, Facebook, y las grandes fabricantes de tecnología) y la que no tiene rentabilidad ni retorno para operar por la vía del mercado, y que generalmente es la más importante para la identidad, para la transmisión de tradiciones y para la cohesión”, subrayó.

En tanto, César Villanueva se pronunció por redimensionar “la cuestión global de la cultura” y fomentar, desde las Secretarias de Relaciones Exteriores de los países, formas cosmopolitas de presentar identidades culturales plurales desde cada país como nueva forma de ejercicio de la diversidad cultural.

Por su parte, Malvido y Castellanos argumentaron a favor de nuevas alianzas entre las políticas culturales y el ejercicio del periodismo, así como sobre la necesidad de incentivar la creación y consolidación de pequeñas y medianas empresas culturales.

El Informe es el primer instrumento de medición de la implementación de las recomendaciones surgidas de la Convención de 2005 sobre la Protección y la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales, entre cuyos objetivos se encuentran la protección y promoción de la diversidad de las expresiones culturales, reconocer la índole específica de las actividades y los bienes y servicios culturales en su calidad de portadores de identidad, valores y significado; reafirmar la importancia del vínculo existente entre la cultura y el desarrollo para todos los países, en especial los países en desarrollo en su calidad de portadores de identidad, valores y significado.

Asimismo, proporciona ejemplos de políticas y medidas innovadoras que responden a problemas actuales tales como: la movilidad transnacional, la libertad artística, el acceso a los mercados internacionales y el entorno digital. Del mismo modo, provee, por primera vez, un marco de seguimiento integrado en el campo cultural, con indicadores de cambio y progreso.

De acuerdo con el Informe, México se encuentra entre los países que han puesto en marcha estrategias de inclusión de la cultura en sus planes nacionales y regionales de desarrollo sostenible, los cuales adoptan una visión general de las industrias culturales y creativas y proporcionan apoyo y medidas de asistencia que tienen aplicación en todo el sector de la cultura y que son consecuentes con objetivos de sostenibilidad.

Elaborado a partir de 71 informes de Estados Parte de la Convención, así como de datos derivados de fuentes no oficiales y de la experiencia profesional de 14 expertos independientes, el Informe Re-Pensar las Políticas Culturales concluye que la Convención de 2005 ha enriquecido la serie de herramientas para el desarrollo de políticas en beneficio de la diversidad de las expresiones culturales, sin embargo, subraya que, para alcanzar un progreso considerable en la materia, es imprescindible aplicar las directrices y recomendaciones plasmadas en este documento, especialmente las proposiciones sugeridas para la recolección de datos y la construcción de indicadores que facilitarán en el futuro un seguimiento, un análisis y una evaluación aún más significativos.

Sitio Fuente: UNESCO